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Ciudad perdida de Mesopotamia de 4000 años descubierta en Irak

Ciudad perdida de Mesopotamia de 4000 años descubierta en Irak

Se ha descubierto una ciudad perdida de 4.000 años en el Kurdistán iraquí, según los investigadores.

"No esperábamos descubrir una ciudad aquí en absoluto", dijo Christine Kepinski, quien exploró el sitio, según la revista del Centro Nacional Francés de Investigación Científica.

La excavación del sitio, conocido como Kunara y ubicado cerca de la ciudad de Sulaymaniyah, solo fue posible después de que el dictador iraquí Saddam Hussein fuera depuesto en 2003. Los investigadores también señalaron que la presencia del grupo terrorista ISIS en Irak también obstaculizó sus esfuerzos.

"La situación es mucho más favorable ahora", dijo en la revista la líder del proyecto, Aline Tenu.

Ciudad "perdida" de 4.000 años de antigüedad que bordeaba el antiguo imperio mesopotámico. Crédito: Tenu / Mission Archeologique Francaise du Peramagron

Según el diario, “Esta ciudad se encontraba en el corazón de un reino desconocido: el de la gente de las montañas, que hasta entonces había permanecido a la sombra de sus poderosos vecinos mesopotámicos”, incluidos los acadios. El Imperio acadio es considerado el primer imperio antiguo de Mesopotamia y alcanzó su punto máximo hace unos 4.000 años bajo el gobernante Sargón de Akkad. Después de su caída, los historiadores creen que se dividió en Asiria y Babilonia.

La gente vivía en la ciudad, ubicada cerca de las montañas Zagros, alrededor del 2200 a.C., han teorizado los arqueólogos.

“La ciudad de Kunara aporta nuevos elementos sobre un pueblo hasta ahora desconocido que se ha mantenido en la periferia de los estudios mesopotámicos”, añadió Tenu.

  • La ciudad perdida de Dur-Sharrukin: la capital que nunca fue
  • Líneas previamente desconocidas de la epopeya de Gilgamesh descubiertas en la tablilla cuneiforme robada
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La ciudad perdida fue encontrada cerca de las montañas Zagros, en la foto (sghiaseddin / Adobe Stock)

Mientras tanto, también se descubrieron decenas de tablillas de arcilla cubiertas con escritura cuneiforme, que mostraban cómo la gente pudo haber entregado harina. El cuneiforme es uno de los sistemas de escritura más antiguos.

Los investigadores dijeron que la ciudad atravesó un período de declive después de que fue devastada por un incendio hace 4.000 años, especulan los investigadores.

El especialista en cuneiformes Philippe Clancier dijo que las personas que vivían en la ciudad tenían un buen "conocimiento de la escritura acadia y sumeria, así como la de sus vecinos mesopotámicos".

Una tablilla acadia (dominio público)

“Las primeras tablillas encontradas en un edificio de la ciudad baja registran una gran cantidad de entradas y salidas de harina”, continuó Clancier.

“En realidad era una especie de oficina de harina”, explicó Tenu, y agregó que era para el gobernador de Kunara.

“La ciudad debe haber sido incluso bastante próspera”, señaló Tenu. "Como piedras raras como la obsidiana [y la cornalina, una piedra de gemas semipreciosas] se utilizaron para producir herramientas completamente comunes".

Los residentes de la ciudad "probablemente se aprovecharon de su ubicación estratégica en la frontera entre el reino iraní en el este y el reino mesopotámico en el oeste y el sur", teorizó también Kepinski.

Los investigadores también descubrieron herramientas y cerámicas que se compraron y comercializaron en las ruinas de la ciudad.

“Seguramente fue la riqueza agrícola de la zona lo que impulsó su auge. Los arqueólogos han descubierto restos de cabras, ovejas, vacas y cerdos, lo que sugiere la existencia de un importante sistema ganadero. La presencia de una red de riego en el sur de la ciudad también es un recordatorio del dominio que los habitantes de la región lograron en el cultivo de granos, especialmente cebada y malta ”, señaló también la revista.

No han encontrado nada sobre el nombre original de la ciudad, lo cual sigue siendo un misterio, "pero seguiremos buscando", agregó Tenu.


    Misterioso palacio de 3.400 años descubierto mientras la sequía revela ruinas

    Las increíbles ruinas de un antiguo palacio en el Kurdistán iraquí han emergido de las aguas del río Tigris.

    Un equipo de arqueólogos alemanes y kurdos informa que, en el otoño de 2018, el retroceso de las aguas en el embalse de la presa de Mosul reveló inesperadamente los restos en la antigua ciudad de Kemune.

    El palacio de la Edad de Bronce fue revelado en la orilla oriental del río Tigris en la provincia iraquí de Duhok. Como parte de un proyecto que involucra a la Universidad de Tübingen en Alemania, la Organización de Arqueología del Kurdistán y la Dirección de Antigüedades de Duhok, los arqueólogos identificaron un edificio con paredes de adobe de hasta 2 metros (6.56 pies) de espesor.

    Algunas de las paredes del edificio tienen más de 2 metros de altura y algunas de sus habitaciones tienen paredes enlucidas, según la Dra. Ivana Puljiz, del Instituto Tübingen de Estudios del Antiguo Cercano Oriente. "También hemos encontrado restos de pinturas murales en tonos brillantes de rojo y azul", dijo en un comunicado, señalando que los murales eran una característica de los palacios antiguos de la región.

    Una pared de la terraza en el lado occidental del palacio. (Organización de Arqueología de la Universidad de Tubinga y Kurdistán)

    Las ruinas del palacio, que en la antigüedad se encontraba en una terraza con vistas al valle del Tigris, se conservan a una altura de unos 7 metros.

    El sitio fue una vez parte del antiguo imperio Mittani, que abarcó gran parte de la actual Irak y Siria desde el siglo XV hasta el siglo XIV a. C.

    "El hallazgo es uno de los descubrimientos arqueológicos más importantes en la región en las últimas décadas", dijo el arqueólogo kurdo Dr. Hasan Ahmed Qasim en el comunicado.

    Una vista aérea del Palacio de Kemune desde el oeste. (Universidad de Tubinga, Centro de eScience y Organización de Arqueología del Kurdistán)

    La zona se inundó tras la construcción de la presa de Mosul en la década de 1980. "Descubrimos el sitio de Kemune ya en 2010 cuando la presa tenía niveles de agua bajos, incluso en ese momento encontramos una tablilla cuneiforme de Mittani y vimos restos de pinturas murales en rojo y azul", dijo Qasim en el comunicado. "Pero no pudimos". t excavar aquí hasta ahora ".

    Los expertos están ansiosos por obtener una nueva visión del Imperio Mittani mediante el estudio de 10 tabletas con escritura cuneiforme que se descubrieron en el palacio. Una de las tablillas indica que Kemune era probablemente la antigua ciudad de Zakhiku, lo que significa que pudo haber existido durante 400 años. "El Imperio Mittani es uno de los imperios menos investigados del Antiguo Cercano Oriente", dijo Puljiz.

    Irak sigue revelando sus antiguos secretos. A principios de este año, por ejemplo, un equipo de arqueólogos franceses anunció que había localizado los restos de una antigua ciudad perdida en el Kurdistán iraquí.

    Una habitación en el palacio durante la excavación. (Organización de Arqueología de la Universidad de Tubinga y Kurdistán)

    En 2017, los arqueólogos aprovecharon las imágenes de satélites espías y los drones para ayudar a identificar el sitio de una antigua ciudad perdida en el norte de Irak.

    En el transcurso de seis excavaciones entre 2012 y 2018, los investigadores descubrieron la antigua ciudad de Kunara, cerca de las montañas Zagros. Anteriormente, el régimen de Saddam Hussein y los conflictos en la región habían impedido a los expertos explorar el sitio, cerca de la moderna ciudad de Sulaymaniyah.

    El sitio Qalatga Darband domina el río Lower Zab en el borde occidental de las montañas Zagros, es parte de una ruta histórica desde la antigua Mesopotamia a Irán.

    Palacio de Kemune desde el sur. (Organización de Arqueología de la Universidad de Tubinga y Kurdistán)

    Un fragmento de mural descubierto en el palacio. (Organización de Arqueología de la Universidad de Tubinga y Kurdistán)

    En otro proyecto, expertos de la Universidad de Pensilvania y Harvard han escaneado imágenes desclasificadas de la era de la Guerra Fría de aviones espías U2 para revelar estructuras antiguas en Oriente Medio.


    Misteriosa ciudad perdida de 4.000 años descubierta

    Un equipo de arqueólogos franceses ha localizado los restos de una antigua ciudad perdida en el Kurdistán iraquí.

    En el transcurso de seis excavaciones entre 2012 y 2018, los investigadores descubrieron la antigua ciudad de Kunara, cerca de las montañas Zagros. Anteriormente, el régimen de Saddam Hussein y los conflictos en la región habían impedido a los expertos explorar el sitio, cerca de la moderna ciudad de Sulaymaniyah.

    Ubicada en la frontera occidental del Imperio Mesopotámico, la ciudad puede haber sido un centro importante de un antiguo pueblo montañoso conocido como Lullubi, según los expertos.

    Se descubrieron grandes cimientos de piedra en el sitio, que data de alrededor del 2200 a. C. También se encontraron decenas de tablillas de arcilla cubiertas con escritura cuneiforme, que arrojan luz sobre la agricultura de la ciudad. Por ejemplo, la primera de las tablillas de arcilla descubiertas registra la entrega de diferentes tipos de harina.

    Los arqueólogos y la investigación # 8217 indican que la desaparición de la ciudad ocurrió hace unos 4.000 años cuando fue devastada por un incendio.

    Sin embargo, el nombre de la ciudad aún se desconoce. La excavación adicional del sitio se llevará a cabo en el otoño.

    Los sitios antiguos en otras partes del mundo también están revelando sus secretos. El año pasado, los arqueólogos en Grecia localizaron los restos de una ciudad perdida que se cree que fue colonizada por cautivos de la Guerra de Troya.

    Por separado, en 2018, los arqueólogos en el oeste de México utilizaron tecnología láser sofisticada para descubrir una ciudad perdida que puede haber tenido tantos edificios como Manhattan.

    En 2017, los arqueólogos aprovecharon las imágenes de satélites espías y los drones para ayudar a identificar el sitio de una antigua ciudad perdida en el norte de Irak.


    Histórica ciudad perdida de 4.000 años descubierta en el Kurdistán iraquí

    Misteriosa ciudad perdida de 4.000 años descubierta en el sitio de Kunara, cerca de la ciudad de Sulaimani, Kurdistán iraquí, marzo de 2019.

    SULAIMANI, región del Kurdistán iraquí, - En el Kurdistán iraquí, las excavaciones realizadas por una misión arqueológica francesa han revelado una ciudad antigua en el sitio de Kunara. Hacia finales del III milenio a. C., esta ciudad se encontraba en el corazón de un reino desconocido: el de los montañeses, que hasta entonces habían permanecido a la sombra de sus poderosos vecinos mesopotámicos.

    "¡Las primeras excavaciones fueron desconcertantes!" Esta no fue la primera misión arqueológica de la investigadora Aline Tenu en el Medio Oriente de ArScAn laboratoire Archéologies et sciences de l’Antiquité (CNRS) [1]; sin embargo, el descubrimiento que hizo con su colega en el Kurdistán iraquí sigue dando muchas sorpresas. “Se podría llamar una pequeña revolución”, confirma su colega Philippe Clancier, epigrafista de ArScan.

    ¿Qué encontraron exactamente? En el transcurso de seis campañas de excavación, realizadas entre 2012 y 2018, los arqueólogos desenterraron los rastros de una ciudad antigua inesperada en el sitio de Kunara. Se encuentra en las afueras de las montañas Zagros, en dos pequeñas colinas que dominan la margen derecha de un brazo del río Tanjaro, aproximadamente a 5 km al suroeste de la ciudad de Sulaimani (capital cultural actual del Kurdistán iraquí). “Esta zona cercana a la frontera entre Irán e Irak no estaba muy bien explorada hasta ahora”, señala Tenu. La prohibición de aventurarse en Kurdistán bajo el régimen de Saddam Hussein, así como las sucesivas guerras, la más reciente contra ISIS, no facilitó las cosas. “La situación es mucho más favorable ahora”, se entusiasma el arqueólogo, enfatizando el cálido apoyo brindado por las autoridades locales.

    Un descubrimiento inesperado

    Este descubrimiento es tanto más inesperado cuanto que Kunara es un hallazgo poco común. Cinco sitios de excavación han revelado grandes cimientos de piedra que se extienden por docenas de metros, tanto en la parte superior como en la inferior del sitio. Al parecer, datan de finales del tercer milenio, alrededor del 2200 a. C. En otras palabras, las estructuras monumentales se erigieron hace más de 4000 años. "No esperábamos descubrir una ciudad aquí", admite Kepinski, quien inició la misión antes de entregársela a Tenu.

    Una mañana de 2015, el suelo debajo de estas estructuras que datan de varios milenios ofreció nuevas sorpresas. “Uno de nuestros socios dijo sin aliento '¡Encontramos una tableta!'”, Recuerda Tenu, lleno de emoción. Le siguieron decenas y decenas más, en forma de pequeños rectángulos de arcilla de aproximadamente 10 centímetros de cada lado. Todos estaban inscritos con signos cuneiformes poco espaciados, es decir, en forma de clavos y cuñas. Sin duda, se trataba de los mismos vestigios de escritura que aparecieron en Oriente Medio a mediados del IV milenio antes de Cristo, y que hacen de esta región la cuna universal de la escritura y la historia. ¡Hace más de 4000 años, los habitantes de Kunara eran parte de este pequeño grupo de pueblos que ya se habían convertido en parte de la historia!

    La primera de las tablillas cuneiformes descubiertas durante la excavación de Kunara, Sulaimani, Kurdistán iraquí. La tableta registra la entrega de diferentes tipos de harina.

    Sin embargo, esto no fue lo que sacudió los cimientos del silencioso y rico mundo de la asiriología. Nacida a mediados del siglo XIX [2], la arqueología oriental tiene más de un descubrimiento legendario entre sus excavaciones, incluidas Babilonia, Nínive, Nimrud y Ur, por citar solo algunas. Todas estas ciudades legendarias continúan impresionando por su desmesura y audacia arquitectónica, además de su rebosante bestiario esculpido lleno de quimeras, en parte humanas, en parte toro, que vigilan imponentes palacios rodeados de laberintos de callejuelas. Todas estas ciudades antiguas se extienden entre el Tigris y el Éufrates, la "tierra entre los ríos" conocida como Mesopotamia. [3] Aparte de su evidente riqueza, estos sitios arqueológicos tienen dos características distintivas excepcionales: son las ciudades más antiguas conocidas y, hasta donde sabemos, las primeras ciudades-estado de la humanidad. Lo más importante es que fue dentro de sus muros donde se perfeccionaron la escritura y las primeras formas literarias, como las legendarias aventuras de Gilgamesh. [4] En comparación, durante el mismo período, los pueblos de Europa occidental, en el mejor de los casos, erigieron dólmenes o algunos monolitos, sin dejar el menor rastro escrito.

    A las puertas de Mesopotamia

    ¿Qué pueden agregar los pocos cientos de metros de los cimientos de piedra de Kunara y sus modestas huellas escritas a esta prestigiosa lista de tesoros arqueológicos y literarios? “La ciudad de Kunara aporta nuevos elementos respecto a un pueblo hasta ahora desconocido que se ha mantenido en la periferia de los estudios mesopotámicos”, se entusiasma Tenu. La ciudad de Kunara podría incitar a los asirólogos a reconsiderar esta región montañosa, cuya historia hasta ahora ha sido escrita por una sola mano, la de los conquistadores mesopotámicos.

    Esta estructura con pequeñas muescas en forma de copa podría haber sido utilizada para ceremonias, el sitio de Kunara, Sulaimani, Kurdistán iraquí, marzo de 2019.

    Esta ciudad estaba ubicada en la frontera occidental de Mesopotamia, a las puertas del primer imperio de Mesopotamia, conocido como el Imperio Acadio, que unía todas las ciudades-estado de la región. Fue gobernado por algunos de los reyes más grandes de Mesopotamia, quienes llevaban el elogioso título de "Rey de las Cuatro Regiones del Mundo". Una victoria militar obtenida por uno de estos reyes, Naram-Sin, nieto del fundador del Imperio, fue inmortalizada en una estela de piedra caliza rosa que se exhibe en el Museo del Louvre. “Se representa a Naram-Sin triunfando sobre este pueblo de las montañas, los Lullubi”, explica Tenu. En las fuentes exclusivamente mesopotámicas disponibles en la actualidad, los Lullubi se describen como "bárbaros" que viven aislados en las montañas. No se supo nada más que eso.

    El descubrimiento en Kunara arroja una nueva luz sobre este pueblo. “Es posible que esta ciudad fuera una de las capitales de Lullubi”, sugiere el arqueólogo. De confirmarse esta teoría, la historia de Lullubi cobraría un alcance completamente nuevo, pues lejos de vivir aislados del mundo, los habitantes de Kunara mantenían relaciones comerciales con regiones muy distantes tanto en el este (hacia Irán) como en el norte. (hacia Anatolia y el Cáucaso). Estos vínculos están atestiguados por la presencia de varios tipos de herramientas líticas (obsidiana, basalto, cornalina) para las que no existen depósitos cercanos. “La ciudad debe haber sido incluso bastante próspera”, sugiere Tenu, “ya ​​que se usaron piedras raras como la obsidiana para producir herramientas completamente comunes”. Esta apertura hacia el mundo y la opulencia también se ilustra con la presencia de una serie de moldes para hojas de metal. Por lo tanto, Kunara y sus habitantes participaron plenamente en la Edad del Bronce, que había comenzado unos siglos antes en Mesopotamia.

    Poder basado en el comercio y la agricultura

    Conectada a estas herramientas y una profusión de cerámicas, con algunos fragmentos bellamente adornados con patrones zoomorfos, hay una serie completa de fauna inesperada que una vez caminó por la tierra en Kunara. Los huesos de osos y leones, que eran animales salvajes de prestigio en ese momento, dan fe de cacerías reales o regalos reverentes. Los restos de dos caballos, una montura excepcional para el tercer milenio, también confirman que Kunara estaba lejos de una zona periférica. "La ciudad probablemente aprovechó su ubicación estratégica en la frontera entre el reino iraní en el este y el reino mesopotámico en el oeste y el sur", sugiere Kepinski.

    Sin embargo, seguramente fue la riqueza agrícola de la zona la que impulsó su auge. Los arqueólogos han descubierto restos de cabras, ovejas, vacas y cerdos, lo que sugiere la existencia de un importante sistema ganadero. La presencia de una red de riego en el sur de la ciudad es también un recordatorio del dominio que los habitantes de la región lograron en el cultivo de cereales, especialmente cebada y malta. [5] En realidad, es el funcionamiento interno de esta economía agrícola lo que los escribas de Kunara grabaron en las docenas de tablillas encontradas en el sitio. “Tenían un conocimiento firme de la escritura acadia y sumeria [6], así como la de sus vecinos mesopotámicos”, enfatiza Clancier, especialista en escritura cuneiforme. “Las primeras tabletas encontradas en un edificio de la ciudad baja, registran un gran número de entradas y salidas de harina”, continúa. "En realidad era una especie de oficina de harina", agrega Tenu, "con toda probabilidad en beneficio de los 'Ensi' de Kunara". El título de Ensi significa tanto "rey" como "gobernador". Su mención en tablillas, además del título de Sukkal, un alto dignatario del estado, evoca una administración política basada en el modelo mesopotámico. ¿Un simple préstamo de su poderoso vecino o una señal de sumisión al Imperio acadio? "Todavía es demasiado pronto para saberlo", dice Tenu con prudencia. “También podría ser una organización híbrida que se construyó a lo largo de sucesivas anexiones e independientes”.

    Un lenguaje y una escritura propios

    Por cierto, esto es lo que sugiere el segundo grupo de tabletas descubierto en 2018, una vez más en la ciudad baja, pero en una zona diferente. Ya no se trata de harina, sino de cereales, un cultivo mucho más valioso: “Las tablillas dan información sobre almacenes considerables, algunos llegan a superar los 2000 litros”, aventura Clancier. Estos importantes volúmenes confirman la actividad agrícola sostenida y la recolección a gran escala realizada por una ciudad importante. Sin embargo, es la unidad en la que se refieren lo que resulta sorprendente. “No es el Gur imperial acadio [7], sino el Gur de Subartu, o literalmente el Gur del Norte”, señala el epigrafista. Esta es una unidad nueva y única, atestiguada solo en Kunara: “El uso de una unidad original podría resonar como un acto de independencia”, sugiere Tenu.

    Otro elemento interesante es que las tablillas están llenas de puntos de origen, como "Khabaya" o "Ninarshuna", que proporcionan una lista de nombres que es completamente nueva para los asirólogos. “Si bien están escritos en cuneiforme, estos nombres no suenan mesopotámicos”, confirma Clancier. Kunara y la región circundante tenían sus propias denominaciones e idioma. Lo único que lamento es que, hasta la fecha, ninguna tablilla o ladrillo con inscripciones haya revelado el nombre original de la ciudad. "Pero seguiremos mirando", dice Tenu con alegría, con los ojos puestos ya en la próxima campaña de excavación programada para el otoño de 2019. Nuevos descubrimientos podrían ayudar a resolver preguntas sin respuesta. ¿Quiénes eran exactamente los habitantes de Kunara? ¿Eran incluso Lullubi? Si no, ¿quiénes eran? Y más especialmente, ¿por qué esta ciudad no volvió a la vida después del violento incendio que aparentemente la asoló hace más de 4000 años? Esperemos que finalmente revele el nombre que le dio este misterioso pueblo de las montañas.

    Notas al pie
    1. Laboratoire Archéologies et sciences de l’Antiquité (CNRS / Inrap / Ministère de la Culture / Université Panthéon-Sorbonne / Université Paris Nanterre / Université-Vincennes-Saint-Denis).
    2. La asiriología comenzó en 1842, cuando el gobernador francés Paul-Emile Botta tenía esculturas monumentales, además de una de las puertas de lo que fue el palacio de Khorsabad (1er milenio a. C.), desenterrada en las llanuras semiáridas del norte de Kurdistán.
    3. Como los griegos de la Antigüedad se refirieron literalmente mucho más tarde, meso significa "entre" y potamos significa "los ríos".
    4. Las hazañas de este héroe, rey de Uruk (inicio del tercer milenio) fueron descritas en una historia, escrita en acadio durante los siglos XVIII y XVII aC.
    5. La malta se utilizó principalmente para producir cerveza.
    6. El acadio, la primera escritura semítica, es una versión silabaria derivada de los pictogramas cuneiformes sumerios. Los dos idiomas se mezclaron durante mucho tiempo en Mesopotamia.
    7. Un Gur equivalía a 300 litros.


    Contenido

    Durante 1957-1961, Ralph Solecki y su equipo de la Universidad de Columbia excavaron la cueva Shanidar, y se descubrieron nueve esqueletos de un hombre neandertal de distintas edades y estados de conservación e integridad (denominados Shanidar I-IX) que datan de 60.000 a 80.000 años antes de Cristo. Un décimo individuo fue descubierto recientemente por M. Zeder durante el examen de un conjunto de fauna del sitio en la Institución Smithsonian. Zeder pensó que los restos sugerían que los neandertales tenían ceremonias fúnebres, enterraban a sus muertos con flores (aunque ahora se cree que las flores son un contaminante moderno) y que se ocupaban de los heridos y los ancianos.

    Mesopotamia es el sitio de los primeros desarrollos de la Revolución Neolítica alrededor del 10.000 a. C. Se ha identificado que "inspiró algunos de los desarrollos más importantes de la historia humana, incluida la invención de la rueda, la siembra de los primeros cultivos de cereales y el desarrollo de la escritura cursiva, matemáticas, astronomía y agricultura". [4]

    Edad de Bronce Editar

    Sumer surgió como la civilización de la Baja Mesopotamia a partir del período prehistórico Ubaid (mediados del sexto milenio a.C.) en la Edad del Bronce Temprano (período Uruk). La Sumeria clásica termina con el surgimiento del Imperio acadio en el siglo 24 a.C. Después del período Gutiano, hay un breve renacimiento sumerio en el siglo XXI, interrumpido en el siglo XX aC por la invasión amorrea. La dinastía amorrea de Isin persistió hasta c. 1600 aC, cuando el sur de Mesopotamia se unió bajo el dominio babilónico de Kassite.

    El norte de Mesopotamia se había convertido en el estado de Asiria de habla acadia a finales del siglo XXV a. C. Junto con el resto de Mesopotamia, estuvo gobernada por reyes acadios desde finales del siglo XXIV hasta mediados del siglo XXII a. C., después de lo cual volvió a ser independiente. [5]

    Babilonia era un estado de la Baja Mesopotamia con Babilonia como capital. Fue fundado como un estado independiente por un rey amorreo llamado Sumuabum en 1894 a. C. [6] Durante el tercer milenio a. C., se desarrolló una simbiosis cultural muy íntima entre los sumerios y los acadios, que incluía un bilingüismo generalizado. [7]

    El acadio reemplazó gradualmente al sumerio como el idioma hablado de Mesopotamia en algún lugar alrededor del cambio del tercer y segundo milenio aC, [8] pero el sumerio continuó usándose como lenguaje escrito o ceremonial en Mesopotamia hasta bien entrado el período de la antigüedad clásica.

    Babilonia surgió de las dinastías amorreas (c. 1900 a. C.) cuando Hammurabi (c. 1792-1750 a. C.) unificó los territorios de los antiguos reinos de Sumer y Akkad. Durante los primeros siglos de lo que se llama el "período amorreo", las ciudades-estado más poderosas fueron Isin y Larsa, aunque Shamshi-Adad I estuvo cerca de unir las regiones más al norte alrededor de Assur y Mari. Una de estas dinastías amorreas se estableció en la ciudad-estado de Babilonia, que finalmente se apoderaría de las demás y formaría el primer imperio babilónico, durante lo que también se llama el Período de la Antigua Babilonia.

    Asiria era un reino acadio (semítico oriental) en la Alta Mesopotamia, que llegó a gobernar imperios regionales varias veces a lo largo de la historia. Fue nombrado por su capital original, la antigua ciudad de Assur (acadio Aššūrāyu).

    De la historia temprana del reino de Asiria, poco se sabe con certeza. En la Lista de reyes asirios, el primer rey registrado fue Tudiya. Era un contemporáneo de Ibrium de Ebla que parece haber vivido a finales del siglo XXV o principios del XXIV a. C., según la lista de reyes. La fundación de la primera verdadera monarquía asiria urbanizada se atribuyó tradicionalmente a Ushpia, un contemporáneo de Ishbi-Erra de Isin y Naplanum de Larsa. [9] c. 2030 antes de Cristo.

    Asiria tuvo un período de imperio entre los siglos XIX y XVIII antes de Cristo. Desde el siglo XIV al XI aC, Asiria se convirtió una vez más en una gran potencia con el surgimiento del Imperio Asirio Medio.

    Edad de Hierro Editar

    El Imperio Neoasirio (911-609 aC) fue la fuerza política dominante en el Antiguo Cercano Oriente durante la Edad del Hierro, eclipsando a Babilonia, Egipto, Urartu [10] y Elam. Durante este período, el arameo también se convirtió en un idioma oficial del imperio, junto con el idioma acadio.

    El Imperio Neobabilónico (626-539 aC) marca el período final de la historia del Antiguo Cercano Oriente que precede a la conquista persa. Un año después de la muerte del último gobernante asirio fuerte, Assurbanipal, en 627 a. C., el imperio asirio se desencadenó en una serie de brutales guerras civiles. Babilonia se rebeló bajo Nabopolasar, un miembro de la tribu caldea que había emigrado del Levante al sureste de Babilonia a principios del siglo IX a. C. En alianza con los medos, persas, escitas y cimerios, saquearon la ciudad de Nínive en el 612 a. C., y la sede del imperio fue transferida a Babilonia por primera vez desde la muerte de Hammurabi a mediados del siglo XVIII a. C. Este período fue testigo de una mejora general en la vida económica y la producción agrícola, y un gran florecimiento de los proyectos arquitectónicos, las artes y las ciencias. El período neobabilónico terminó con el reinado de Nabonido en el 539 a. C. Hacia el este, los persas se habían fortalecido y, finalmente, Ciro el Grande estableció su dominio sobre Babilonia.

    La regla aqueménida y seléucida Editar

    Mesopotamia fue conquistada por los persas aqueménidas bajo Ciro el Grande en 539 a. C. y permaneció bajo el dominio persa durante dos siglos.

    El Imperio Persa cayó ante Alejandro de Macedonia en el 331 a. C. y quedó bajo el dominio griego como parte del Imperio seléucida. Babilonia declinó después de la fundación de Seleucia en el Tigris, la nueva capital del Imperio seléucida. El Imperio seléucida en el apogeo de su poder se extendía desde el Egeo en el oeste hasta la India en el este. Fue un importante centro de cultura helenística que mantuvo la preeminencia de las costumbres griegas donde dominaba una élite política griega, principalmente en las áreas urbanas. [11] La población griega de las ciudades que formaban la élite dominante se vio reforzada por la inmigración procedente de Grecia. [11] [12] Gran parte de la parte oriental del imperio fue conquistada por los partos bajo Mitrídates I de Partia a mediados del siglo II a. C.

    Regla parta y romana Editar

    A principios del siglo II d.C., los romanos, liderados por el emperador Trajano, invadieron Partia y conquistaron Mesopotamia, convirtiéndola en una provincia imperial. Fue devuelto a los partos poco después por el sucesor de Trajano, Adriano.

    El cristianismo llegó a Mesopotamia en el siglo I d.C., y la Siria romana en particular se convirtió en el centro del cristianismo de rito oriental y la tradición literaria siríaca. También se cree que el mandeísmo se originó allí por esta época o entró cuando los mandeos buscaban refugio en Palestina. La tradición religiosa sumerio-acadia desapareció durante este período, al igual que los últimos vestigios de la alfabetización cuneiforme, aunque todavía se estaban dedicando templos al dios nacional asirio Ashur en su ciudad natal hasta el siglo IV. [5]

    Imperio sasánida editar

    En el siglo III d.C., los partos fueron sucedidos a su vez por la dinastía sasánida, que gobernó Mesopotamia hasta la invasión islámica del siglo VII. Los sasánidas conquistaron los estados independientes de Adiabene, Osroene, Hatra y finalmente Assur durante el siglo III. A mediados del siglo VI, el Imperio persa bajo la dinastía sasánida fue dividido por Khosrow I en cuatro cuartos, de los cuales el occidental, llamado Khvārvarān, incluía la mayor parte del Iraq moderno y se subdividía en provincias de Mishān, Asuristān (Asiria), Adiabene y Lower Media. El término Irak se usa ampliamente en las fuentes árabes medievales para el área en el centro y sur de la república moderna como un término geográfico más que político, lo que implica una precisión de límites no mayor que el término "Mesopotamia" o, de hecho, muchos de los nombres de los estados modernos antes del siglo XX.

    Hubo una afluencia sustancial de árabes en el período sasánida. La Alta Mesopotamia llegó a conocerse como Al-Jazirah en árabe (que significa "La isla" en referencia a la "isla" entre los ríos Tigris y Éufrates), y la Baja Mesopotamia llegó a ser conocida como ʿIrāq-i ʿÁrabe, que significa "la escarpa de los árabes" (es decir, al sur y al este de "la isla". [13]

    Hasta 602, la frontera desértica del Imperio Persa había estado custodiada por los reyes árabes lakhmid de Al-Hirah. En ese año, Shahanshah Khosrow II Aparviz (persa خسرو پرويز) abolió el reino de Lakhmid y abrió la frontera a las incursiones nómadas. Más al norte, el barrio occidental estaba limitado por el Imperio Bizantino. La frontera siguió más o menos la frontera moderna entre Siria e Irak y continuó hacia el norte, pasando entre Nisibis (actual Nusaybin) como la fortaleza fronteriza sasánida y Dara y Amida (actual Diyarbakır) en poder de los bizantinos.

    Conquista árabe Editar

    El primer conflicto organizado entre las tribus árabes locales y las fuerzas persas parece haber sido en 634, cuando los árabes fueron derrotados en la Batalla del Puente. Había una fuerza de unos 5.000 musulmanes bajo el mando de Abū 'Ubayd ath-Thaqafī, que fue derrotada por los persas. Esto fue seguido por la exitosa campaña de Khalid ibn al-Walid que vio a todo Irak bajo el dominio árabe en un año, con la excepción de la capital del Imperio Persa, Ctesiphon. Alrededor de 636, una fuerza árabe musulmana más grande al mando de Sa`d ibn Abī Waqqās derrotó al principal ejército persa en la Batalla de al-Qādisiyyah y avanzó para capturar la capital persa de Ctesiphon. A finales de 638, los musulmanes habían conquistado todas las provincias sasánidas occidentales (incluido el actual Irak), y el último emperador sasánida, Yazdegerd III, había huido al centro y luego al norte de Persia, donde fue asesinado en 651.

    Las expansiones islámicas constituyeron la mayor de las expansiones semíticas de la historia. These new arrivals did not disperse and settle throughout the country instead they established two new garrison cities, at al-Kūfah, near ancient Babylon, and at Basrah in the south, while the north remained largely Assyrian and Arab Christian in character.

    Abbasid Caliphate Edit

    The city of Baghdad was built in the 8th century and became the capital of the Abbasid Caliphate. Baghdad soon became the primary cultural center of the Muslim world during the centuries of the incipient "Islamic Golden Age" of the 8th to 9th centuries.

    In the 9th century, the Abbasid Caliphate entered a period of decline. During the late 9th to early 11th centuries, a period known as the "Iranian Intermezzo", parts of (the modern territory of) Iraq were governed by a number of minor Iranian emirates, including the Tahirids, Saffarids, Samanids, Buyids and Sallarids. Tughril, the founder of the Seljuk Empire, captured Baghdad in 1055. In spite of having lost all governance, the Abbasid caliphs nevertheless maintained a highly ritualized court in Baghdad and remained influential in religious matters, maintaining the orthodoxy of their Sunni sect in opposition to the Ismaili and Shia sects of Islam.

    Mongol invasion Edit

    In the later 11th century, Iraq fell under the rule of the Khwarazmian dynasty. Both Turkic secular rule and Abassid caliphate came to an end with the Mongol invasions of the 13th century. [14] The Mongols under Genghis Khan had conquered Khwarezmia by 1221, but Iraq proper gained a respite due to the death of Genghis Khan in 1227 and the subsequent power struggles. Möngke Khan from 1251 began a renewed expansion of the Mongol Empire, and when caliph al-Mustasim refused to submit to the Mongols, Baghdad was besieged and captured by Hulagu Khan in 1258. With the destruction of the Abbasid Caliphate, Hulagu had an open route to Syria and moved against the other Muslim powers in the region. [15]

    Turco-Mongol rule Edit

    Iraq now became a province on the southwestern fringes of the Ilkhanate and Baghdad would never regain its former importance.

    The Jalayirids were a Mongol Jalayir dynasty [16] which ruled over Iraq and western Persia [17] after the breakup of the Ilkhanate in the 1330s. The Jalayirid sultanate lasted about fifty years, until disrupted by Tamerlane's conquests and the revolts of the "Black Sheep Turks" or Qara Qoyunlu Turkmen. After Tamerlane's death in 1405, there was a brief attempt to re-establish the sultanate in southern Iraq and Khuzistan. The Jalayirids were finally eliminated by Kara Koyunlu in 1432.

    During the late 14th and early 15th centuries, the Black Sheep Turkmen ruled the area now known as Iraq. In 1466, the White Sheep Turkmen defeated the Black Sheep and took control. Later, the White Sheep were defeated by the Safavids, who took control over Mesopotamia for some time. In the 16th century, most of the territory of present-day Iraq came under the control of Ottoman Empire as the pashalik of Baghdad. Throughout most of the period of Ottoman rule (1533–1918) the territory of present-day Iraq was a battle zone between the rival regional empires and tribal alliances. Iraq was divided into three vilayets:

    The Safavid dynasty of Iran briefly asserted their hegemony over Iraq in the periods of 1508–1533 and 1622–1638. During the years 1747–1831 Iraq was ruled by the Mamluk officers of Georgian origin who succeeded in obtaining autonomy from the Ottoman Empire, suppressed tribal revolts, curbed the power of the Janissaries, restored order and introduced a program of modernization of economy and military. In 1831, the Ottomans managed to overthrow the Mamluk regime and again imposed their direct control over Iraq. [18]

    British mandate Edit

    Ottoman rule over Iraq lasted until World War I, when the Ottomans sided with Germany and the Central Powers. In the Mesopotamian campaign against the Central Powers, British forces invaded the country and suffered a defeat at the hands of the Turkish army during the Siege of Kut (1915–16). However the British finally won in the Mesopotamian Campaign with the capture of Baghdad in March 1917. During the war the British employed the help of a number of Assyrian, Armenian and Arab tribes against the Ottomans, who in turn employed the Kurds as allies. After the war the Ottoman Empire was divided up, and the British Mandate of Mesopotamia was established by League of Nations mandate. Britain imposed a Hāshimite monarchy on Iraq and defined the territorial limits of Iraq without taking into account the politics of the different ethnic and religious groups in the country, in particular those of the Kurds and the Christian Assyrians to the north. During the British occupation, the Kurds fought for independence, and the British employed Assyrian Levies to help quell these insurrections. Iraq also became an oligarchy government at this time.

    Although the monarch Faisal I of Iraq was legitimized and proclaimed King by a plebiscite in 1921, independence was achieved in 1932, when the British Mandate officially ended.

    Independent Kingdom of Iraq Edit

    Establishment of Arab Sunni domination in Iraq was followed by Assyrian, Yazidi and Shi'a unrests, which were all brutally suppressed. In 1936, the first military coup took place in the Kingdom of Iraq, as Bakr Sidqi succeeded in replacing the acting Prime Minister with his associate. Multiple coups followed in a period of political instability, peaking in 1941.

    During World War II, Iraqi regime of Regent 'Abd al-Ilah was overthrown in 1941 by the Golden Square officers, headed by Rashid Ali. The short lived pro-Nazi government of Iraq was defeated in May 1941 by the allied forces (with local Assyrian and Kurdish help) in Anglo-Iraqi War. Iraq was later used as a base for allied attacks on Vichy-French held Mandate of Syria and support for the Anglo-Soviet invasion of Iran. [19]

    In 1945, Iraq joined the United Nations and became a founding member of the Arab League. At the same time, the Kurdish leader Mustafa Barzani led a rebellion against the central government in Baghdad. After the failure of the uprising, Barzani and his followers fled to the Soviet Union.

    In 1948, massive violent protests known as the Al-Wathbah uprising broke out across Baghdad with partial communist support, having demands against the government's treaty with Britain. Protests continued into spring and were interrupted in May when martial law was enforced as Iraq entered the failed 1948 Arab–Israeli War along with other Arab League members.

    In February 1958, King Hussein of Jordan and `Abd al-Ilāh proposed a union of Hāshimite monarchies to counter the recently formed Egyptian-Syrian union. The prime minister Nuri as-Said wanted Kuwait to be part of the proposed Arab-Hāshimite Union. Shaykh `Abd-Allāh as-Salīm, the ruler of Kuwait, was invited to Baghdad to discuss Kuwait's future. This policy brought the government of Iraq into direct conflict with Britain, which did not want to grant independence to Kuwait. At that point, the monarchy found itself completely isolated. Nuri as-Said was able to contain the rising discontent only by resorting to even greater political oppression.

    Republic of Iraq Edit

    Inspired by Gamal Abdel Nasser of Egypt, officers from the Nineteenth Brigade, 3rd Division known as "The Four Colonials", under the leadership of Brigadier Abd al-Karīm Qāsim (known as "az-Za`īm", 'the leader') and Colonel Abdul Salam Arif overthrew the Hashemite monarchy on July 14, 1958. The new government proclaimed Iraq to be a republic and rejected the idea of a union with Jordan. Iraq's activity in the Baghdad Pact ceased.

    In 1961, Kuwait gained independence from Britain and Iraq claimed sovereignty over Kuwait. A period of considerable instability followed. The same year, Mustafa Barzani, who had been invited to return to Iraq by Qasim three years earlier, began engaging Iraqi government forces and establishing Kurdish control in the north in what was the beginning of the First Kurdish Iraqi War.

    Ba'athist Iraq Edit

    Qāsim was assassinated in February 1963, when the Ba'ath Party took power under the leadership of General Ahmed Hassan al-Bakr (prime minister) and Colonel Abdul Salam Arif (president). In June 1963, Syria, which by then had also fallen under Ba'athist rule, took part in the Iraqi military campaign against the Kurds by providing aircraft, armoured vehicles and a force of 6,000 soldiers. Several months later, `Abd as-Salam Muhammad `Arif led a successful coup against the Ba'ath government. Arif declared a ceasefire in February 1964 which provoked a split among Kurdish urban radicals on one hand and Peshmerga (Freedom fighters) forces led by Barzani on the other.

    On April 13, 1966, President Abdul Salam Arif died in a helicopter crash and was succeeded by his brother, General Abdul Rahman Arif. Following this unexpected death, the Iraqi government launched a last-ditch effort to defeat the Kurds. This campaign failed in May 1966, when Barzani forces thoroughly defeated the Iraqi Army at the Battle of Mount Handrin, near Rawanduz. Following the Six-Day War of 1967, the Ba'ath Party felt strong enough to retake power in 1968. Ahmed Hassan al-Bakr became president and chairman of the Revolutionary Command Council (RCC). The Ba'ath government started a campaign to end the Kurdish insurrection, which stalled in 1969. This can be partly attributed to the internal power struggle in Baghdad and also tensions with Iran. Moreover, the Soviet Union pressured the Iraqis to come to terms with Barzani. The war ended with more than 100,000 mortal casualties, with little achievements to both Kurdish rebels and the Iraqi government.

    In the aftermath of the First Kurdish Iraqi War, a peace plan was announced in March 1970 and provided for broader Kurdish autonomy. The plan also gave Kurds representation in government bodies, to be implemented in four years. [20] Despite this, the Iraqi government embarked on an Arabization program in the oil rich regions of Kirkuk and Khanaqin in the same period. [21] In the following years, Baghdad government overcame its internal divisions and concluded a treaty of friendship with the Soviet Union in April 1972 and ended its isolation within the Arab world. On the other hand, Kurds remained dependent on the Iranian military support and could do little to strengthen their forces. By 1974 the situation in the north escalated again into the Second Kurdish Iraqi War, to last until 1975.

    Under Saddam Hussein Edit

    In July 1979, President Ahmed Hassan al-Bakr was forced to resign by Saddam Hussein, who assumed the offices of both President and Chairman of the Revolutionary Command Council.

    Iraq's Territorial Claims to Neighboring Countries

    Iraq's territorial claims to neighboring countries were largely due to the plans and promises of the Entente countries in 1919–1920, when the Ottoman Empire was divided, to create a more extensive Arab state in Iraq and Jazeera, which would also include significant territories of eastern Syria, southeastern Turkey, all of Kuwait and Iran’s border areas, which are shown on this English map of 1920.

    Territorial disputes with Iran led to an inconclusive and costly eight-year war, the Iran–Iraq War (1980–1988, termed Qādisiyyat-Saddām – 'Saddam's Qādisiyyah'), which devastated the economy. Iraq falsely declared victory in 1988 but actually only achieved a weary return to the status quo ante bellum, meaning both sides retained their original borders.

    The war began when Iraq invaded Iran, launching a simultaneous invasion by air and land into Iranian territory on 22 September 1980, following a long history of border disputes, and fears of Shia insurgency among Iraq's long-suppressed Shia majority influenced by the Iranian Revolution. Iraq was also aiming to replace Iran as the dominant Persian Gulf state. The United States supported Saddam Hussein in the war against Iran. [22] Although Iraq hoped to take advantage of the revolutionary chaos in Iran and attacked without formal warning, they made only limited progress into Iran and within several months were repelled by the Iranians who regained virtually all lost territory by June 1982. For the next six years, Iran was on the offensive. [23] Despite calls for a ceasefire by the United Nations Security Council, hostilities continued until 20 August 1988. The war finally ended with a United Nations-brokered ceasefire in the form of United Nations Security Council Resolution 598, which was accepted by both sides. It took several weeks for the Iranian armed forces to evacuate Iraqi territory to honor pre-war international borders between the two nations (see 1975 Algiers Agreement). The last prisoners of war were exchanged in 2003. [23] [24]

    The war came at a great cost in lives and economic damage—half a million Iraqi and Iranian soldiers, as well as civilians, are believed to have died in the war with many more injured—but it brought neither reparations nor change in borders. The conflict is often compared to World War I, [25] in that the tactics used closely mirrored those of that conflict, including large scale trench warfare, manned machine-gun posts, bayonet charges, use of barbed wire across trenches, human wave attacks across no-man's land, and extensive use of chemical weapons such as mustard gas by the Iraqi government against Iranian troops and civilians as well as Iraqi Kurds. At the time, the UN Security Council issued statements that "chemical weapons had been used in the war." However, in these UN statements, it was never made clear that it was only Iraq that was using chemical weapons, so it has been said that "the international community remained silent as Iraq used weapons of mass destruction against Iranian as well as Iraqi Kurds" and it is believed.

    A long-standing territorial dispute was the ostensible reason for Iraq's invasion of Kuwait in 1990. In November 1990, the UN Security Council adopted Resolution 678, permitting member states to use all necessary means, authorizing military action against the Iraqi forces occupying Kuwait and demanded a complete withdrawal by January 15, 1991. When Saddam Hussein failed to comply with this demand, the Persian Gulf War (Operation "Desert Storm") ensued on January 17, 1991. Estimates range from 1,500 to as many as 30,000 Iraqi soldiers killed, as well as less than a thousand civilians. [26] [27]

    In March 1991 revolts in the Shia-dominated southern Iraq started involving demoralized Iraqi Army troops and the anti-government Shia parties. Another wave of insurgency broke out shortly afterwards in the Kurdish populated northern Iraq (see 1991 uprisings in Iraq). Although they presented a serious threat to the Iraqi Ba'ath Party regime, Saddam Hussein managed to suppress the rebellions with massive and indiscriminate force and maintained power. They were ruthlessly crushed by the loyalist forces spearheaded by the Iraqi Republican Guard and the population was successfully terrorized. During the few weeks of unrest tens of thousands of people were killed. Many more died during the following months, while nearly two million Iraqis fled for their lives. In the aftermath, the government intensified the forced relocating of Marsh Arabs and the draining of the Iraqi marshlands, while the Coalition established the Iraqi no-fly zones.

    On 6 August 1990, after the Iraqi invasion of Kuwait, the U.N. Security Council adopted Resolution 661 which imposed economic sanctions on Iraq, providing for a full trade embargo, excluding medical supplies, food and other items of humanitarian necessity, these to be determined by the Security Council sanctions committee. After the end of the Gulf War and after the Iraqi withdrawal from Kuwait, the sanctions were linked to removal of weapons of mass destruction by Resolution 687. [28] From 1991 until 2003 Iraq underwent hyperinflation, increased poverty and malnutrition. To varying degrees, the effects of government policy, the aftermath of Gulf War and the sanctions regime have been blamed for these conditions.

    The effects of the sanctions on the civilian population of Iraq have been disputed. [29] [30] Whereas it was widely believed that the sanctions caused a major rise in child mortality, recent research has shown that commonly cited data were fabricated by the Iraqi government and that "there was no major rise in child mortality in Iraq after 1990 and during the period of the sanctions." [31] [32] [33] An oil for food program was established in 1996 to ease the effects of sanctions.

    Iraqi cooperation with UN weapons inspection teams was questioned on several occasions during the 1990s. UNSCOM chief weapons inspector Richard Butler withdrew his team from Iraq in November 1998 because of Iraq's lack of cooperation. The team returned in December. [34] Butler prepared a report for the UN Security Council afterwards in which he expressed dissatisfaction with the level of compliance [2]. The same month, US President Bill Clinton authorized air strikes on government targets and military facilities. Air strikes against military facilities and alleged WMD sites continued into 2002.

    2003 invasion Edit

    After the terrorist attacks on New York and Washington in the United States in 2001 were linked to the group formed by the multi-millionaire Saudi Osama bin Laden, American foreign policy began to call for the removal of the Ba'ath government in Iraq. Neoconservative think-tanks in Washington had for years been urging regime change in Baghdad. On August 14, 1998, President Clinton signed Public Law 105–235, which declared that ‘‘the Government of Iraq is in material and unacceptable breach of its international obligations.’’ It urged the President ‘‘to take appropriate action, in accordance with the Constitution and relevant laws of the United States, to bring Iraq into compliance with its international obligations.’’ Several months later, Congress enacted the Iraq Liberation Act of 1998 on October 31, 1998. This law stated that it "should be the policy of the United States to support efforts to remove the regime headed by Saddam Hussein from power in Iraq and to promote the emergence of a democratic government to replace that regime." It was passed 360 - 38 by the United States House of Representatives and 99–0 by the United States Senate in 1998.

    The US urged the United Nations to take military action against Iraq. American president George W. Bush stated that Saddām had repeatedly violated 16 UN Security Council resolutions. The Iraqi government rejected Bush's assertions. A team of U.N. inspectors, led by Swedish diplomat Hans Blix was admitted, into the country their final report stated that Iraqis capability in producing "weapons of mass destruction" was not significantly different from 1992 when the country dismantled the bulk of their remaining arsenals under terms of the ceasefire agreement with U.N. forces, but did not completely rule out the possibility that Saddam still had weapons of mass destruction. The United States and the United Kingdom charged that Iraq was hiding WMD and opposed the team's requests for more time to further investigate the matter. Resolution 1441 was passed unanimously by the UN Security Council on November 8, 2002, offering Iraq "a final opportunity to comply with its disarmament obligations" that had been set out in several previous UN resolutions, threatening "serious consequences" if the obligations were not fulfilled. The UN Security Council did not issue a resolution authorizing the use of force against Iraq.

    In March 2003, the United States and the United Kingdom, with military aid from other nations, invaded Iraq.


    Archaeologists Finally Identify a 4000-Year-Old Lost City in Iraq

    In 2016, archaeologists excavating in the Autonomous Region of Kurdistan in Iraq discovered the remnants of a Bronze Age city near the modern village of Bassetki. It was large, and it appeared to have been occupied for more than 1000 years, from around 2200 to 1200 BCE. Ancient Mesopotamia, home to the earliest civilizations on Earth, had many cities. So which one was it?

    The mystery remained until recently, when a language expert at the University of Heidelberg translated clay cuneiform tablets unearthed at the site in 2017. The archaeologists had discovered Mardaman, a once-important city mentioned in ancient texts, which had been thought lost to time.

    The inscriptions were likely written around 1250 BCE when Mardaman (also called Mardama) was a part of the Assyrian Empire. According to the University of Tübingen archaeologists who unearthed the tablets, they describe the "administrative and commercial affairs" between the citizens of Mardaman and their Assyrian governor Assur-nasir. The account led the researchers to believe that the area where the tablets were recovered was once the governor's palace.

    Peter Pfälzner, University of Tübingen

    Situated on trade routes connecting Mesopotamia, Anatolia (modern Turkey), and Syria, Mardaman was a bustling commercial hub in its day. It was conquered and rebuilt several times, but after it was toppled by the Turukkaeans from the neighboring Zagros Mountains sometime in the 18th century BCE, it was never mentioned again in ancient texts. Experts had assumed that marked the end of Marmadan. This latest discovery shows that the city recovered from that dark period, and still existed 500 years later.

    "The cuneiform texts and our findings from the excavations in Bassetki now make it clear that that was not the end," lead archeologist Peter Pfälzner said in a press statement. "The city existed continuously and achieved a final significance as a Middle Assyrian governor's seat between 1250 and 1200 BCE."

    This lost chapter of history may never have been uncovered if the clay tablets were stored any other way. Archeologists found the 92 slabs in a pottery vessel that had been sealed with a thick layer of clay, perhaps to preserve the contents for future generations. The state in which they were found suggests they were stashed away shortly after the surrounding building was destroyed.


    Lost Mesopotamian city discovered in Iraq


    The ancient city has yielded thousands of artefacts. Image Credit: CC BY 2.5 Marie-Lan Nguyen

    Situated on the banks of the Great Zab river, the discovery was made during an archaeological investigation of the Fertile Crescent - a 3,000-square-kilometer region that many believe to have been the birthplace of agriculture sometime around 10,000 years ago.

    The area had been off-limits for a long time due to political instability and the presence of ISIS.

    "What is surprising is the size of this settlement," said Rafal Kolinski of Adam Mickiewicz University in Poznan. "All the earlier settlements evidenced in the area are very small in size, rarely exceeding 1 hectare. The same can be said of settlements contemporary to Xarab-i Kilashin, our urban site, which were mere villages."

    Covering a semi-circular area of the northern river bank with a diameter of around 300 meters, the site of Xarab-i Kilashin has already yielded an astonishing array of over 12,000 artefacts including pieces of pottery and terracotta stamps.

    The city was thought to have been home to a dignitary who ruled over the surrounding lands.


    Archeologists stumble upon 4,000-year-old “lost” city of ancient Mesopotamia

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    In the foothills of Zagros mountains, in what is nowadays Iraqi Kurdistan, an autonomous region of Iraq both close to Iran and Turkey–is where the site of Kunara can be found. An archeological gem first spotted in 2011.

    At the end of the 3rd millennium B.C., archeologists say, this was a vibrant town, perhaps the capital of a mysterious kingdom that existed at the edges of Mesopotamia’s first great empire, the Akkadians.

    Ongoing excavations have been carried by a team of French archeologists. On March 19, 2019, the French National Center for Scientific Research (CNRS) published about the discovery.

    One theory is that the lost city could belong to the Lullubi people, Photo credit: Jolle, CC BY-SA 4.0

    One theory proposed is that this ancient, lost city belonged to the Lullubi people, little-known mountainous people, who, as artifacts tell, kept strong trade relationships with far-flung regions such as Iran on the east, and Anatolia and the Caucasus on the north.

    Some written accounts of the era, describe the Lullubi as barbarians. An artifact found at the Louvre Museum, depicting one of the great Akkadian kings, Naram-Sin, portrays how he celebrates his triumph over the Lullubi. But rare has been the accounts or artifacts attesting to the Lullubi from their own perspective. Perhaps until now.

    Map showing the extent of Mesopotamia. Shown are Washukanni, Nineveh, Hatra, Assur, Nuzi, Palmyra, Mari, Sippar, Babylon, Kish, Nippur, Isin, Lagash, Uruk, Charax Spasinu and Ur, fromnorth to south . Credit: Goran tek -en, CC BY-SA 4.0

    While digging on the Kunara site, archeologists came across large stone foundations, both in the upper and lower layers. The stones have been dated to circa 2,200 B.C. Among the most interesting items which resurfaced were dozens of small clay tablets, which revealed cuneiform writing, typical for the region where writing began for the first time in the world, during the latter half of the 4th millennium B.C.

    CNRS cuneiform specialist Philippe Clancier said in a statements that the cuniform tablets revealed “a firm grasp of Akkadian and Sumerian writing, as well as that of their Mesopotamian neighbors.”

    The Victory Stele of Naram-Sin(circa 2250 BC), commemorating the victory of Akkadian Empire king Naram-Sin (standing left) over Lullubi mountain tribe and their king Satuni. Museo de Louvre. Credit: Rama, CC BY-SA 3.0 fr

    Upon deciphering, the tablets revealed accounting and administrative information related with the city’s large-scale agricultural and farming. A so far unknown unit of measurement was identified on these tablets, one different than the Mesopotamian gur, which according to experts, is a great hint the Lullubi run their city and/or kingdom independently. Nevertheless, the Lullubi fell under Akkadian dominion.

    Aline Tenu, who led the archeological expeditions to the Middle East site, stated that “the city of Kunara provides new elements regarding a hitherto unknown people that has remained at the periphery of Mesopotamian studies.”

    Anubanini relief showing Lullubi prisoners and their king, Credit: Koorosh Nozad Tehrani, CC BY-SA 2.0

    “It is possible that this city was one of the capitals of the Lullubi,” he said, which, if the theory confirmed, will make all the difference for the history of these mysterious people. Traditional interpretations have suggested they lived in isolation from the world, for example, but now it turns out they were much more advanced. They used rare gemstones such as obsidians for producing commonplace tools for work. To obtain such resources, the Lullubi must have kept close commercial relations with very remote regions indeed.

    “This openness toward the world and affluence is also illustrated by the presence of a number of moulds for metal blades. Kunara and its inhabitants were therefore full participants in the Bronze Age, which had begun a few centuries earlier in Mesopotamia,” writes Jean-Baptiste Veyrieras on the CNRS news website.

    Sar-e Pol-e Zahab, relief IV, Beardless warrior with hacha , trampling a foe. Sundisk above. A name “Zaba( zuna ), son of …” can be read. [ This is possibly the son of Iddin-Sin, a ruler of the Kingdom of Simurrum. [

    More remnants attesting to a great civilization include bone remains of both livestock and bears and lions. The latter type of animals may stand as a proof that the Lullubi practiced royal huntings and offerings. Animal husbandry and crops growth relied on a developed irrigation system as well.

    Further excavations on the site may unveil the answers to many questions that remain obscured in mystery. Like…were the Lullubi peoples the real inhabitants of this great lost city? Is it true that the city never became part of the great Akkadian Empire? If the Lullubi weren’t the occupants of the city, then…who was?


    Significant Bronze Age city discovered in Northern Iraq

    Archeologists from the Institute for Ancient Near Eastern Studies (IANES) at the University of Tübingen have uncovered a large Bronze Age city not far from the town of Dohuk in northern Iraq. The excavation work has demonstrated that the settlement, which is now home to the small Kurdish village of Bassetki in the Autonomous Region of Kurdistan, was established in about 3000 BC and was able to flourish for more than 1200 years. The archeologists also discovered settlement layers dating from the Akkadian Empire period (2340-2200 BC), which is regarded as the first world empire in human history.

    Scientists headed by Professor Peter Pfälzner from the University of Tübingen and Dr. Hasan Qasim from the Directorate of Antiquities in Dohuk conducted the excavation work in Bassetki between August and October 2016. As a result, they were able to preempt the construction work on a highway on this land. The former significance of the settlement can be seen from the finds discovered during the excavation work. The city already had a wall running around the upper part of the town from approx. 2700 BC onwards in order to protect its residents from invaders. Large stone structures were erected there in about 1800 BC. The researchers also found fragments of Assyrian cuneiform tablets dating from about 1300 BC, which suggested the existence of a temple dedicated to the Mesopotamian weather god Adad on this site. There was a lower town about one kilometer long outside the city center. Using geomagnetic resistance measurements, the archeologists discovered indications of an extensive road network, various residential districts, grand houses and a kind of palatial building dating from the Bronze Age. The residents buried their dead at a cemetery outside the city. The settlement was connected to the neighboring regions of Mesopotamia and Anatolia via an overland roadway dating from about 1800 BC.

    Bassetki was only known to the general public in the past because of the "Bassetki statue," which was discovered there by chance in 1975. This is a fragment of a bronze figure of the Akkadian god-king Naram-Sin (about 2250 BC). The discovery was stolen from the National Museum in Baghdad during the Iraq War in 2003, but was later rediscovered by US soldiers. Up until now, researchers were unable to explain the location of the find. The archeologists have now been able to substantiate their assumption that an important outpost of Akkadian culture may have been located there.

    Although the excavation site is only 45 kilometers from territory controlled by the Islamic State (IS), it was possible to conduct the archeological work without any disturbances. "The protection of our employees is always our top priority. Despite the geographical proximity to IS, there's a great deal of security and stability in the Kurdish autonomous areas in Iraq," said Professor Peter Pfälzner, Director of the Department of Near Eastern Archaeology at the IANES of the University of Tübingen. The research team consisting of 30 people lived in the city of Dohuk, which is only 60 kilometers north of Mosul, during the excavation work.

    In another project being handled by the "ResourceCultures" collaborative research center (SFB 1070), Pfälzner's team has been completing an archeological inspection of territory in the complete area surrounding Bassetki as far as the Turkish and Syrian borders since 2013 -- and 300 previously unknown sites have been discovered. The excavations and the research work in the region are due to be continued during the summer of 2017. "The area around Bassetki is proving to be an unexpectedly rich cultural region, which was located at the crossroads of communication ways between the Mesopotamian, Syrian and Anatolian cultures during the Bronze Age. We're therefore planning to establish a long-term archeological research project in the region in conjunction with our Kurdish colleagues," says Pfälzner. The excavation work is being funded by the Fritz Thyssen Foundation.


    The last phase, 6th–4th century bce

    The last king to build at Ur was the Achaemenian Cyrus the Great, whose inscription on bricks is similar to the “edict” quoted by the scribe Ezra regarding the restoration of the Temple at Jerusalem. The conqueror was clearly anxious to placate his new subjects by honouring their gods, whatever those gods might be. But Ur was now thoroughly decadent it survived into the reign of Artaxerxes II, but only a single tablet (of Philip Arrhidaeus, 317 bce ) carries on the story. It was perhaps at this time that the Euphrates changed its course and with the breakdown of the whole irrigation system, Ur, its fields reduced to desert, was finally abandoned.

    Discoveries made on other sites have supplemented the unusually full record obtained from the Ur excavations. Knowledge of the city’s history and of the manner of life of its inhabitants, of their business, and of their art is now fairly complete and remarkably detailed.


    Ver el vídeo: Sensationeller Fund: Jahre alte Stadt aufgespürt! (Octubre 2021).