Podcasts de historia

¿Cuáles eran las opiniones raciales nazis sobre los húngaros y los japoneses?

¿Cuáles eran las opiniones raciales nazis sobre los húngaros y los japoneses?


We are searching data for your request:

Forums and discussions:
Manuals and reference books:
Data from registers:
Wait the end of the search in all databases.
Upon completion, a link will appear to access the found materials.

Hungría y Japón fueron aliados de la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial, pero no es posible argumentar que los japoneses pertenecen a la "raza aria" y que los húngaros hablan una lengua no indoeuropea, lo que probablemente los descalifica como arios también. ¿Intentó la propaganda alemana dar cuenta de eso? ¿Hubo alguna declaración de los funcionarios o académicos nazis sobre el estatus racial del pueblo húngaro y japonés?

Además, teniendo en cuenta que los líderes nazis planeaban la esclavitud y el posterior exterminio de los polacos por motivos raciales, ¿se hicieron declaraciones análogas sobre los rusos durante el tiempo que se celebró el Pacto Ribbentrop-Molotov? ¿Qué pasa con otras naciones eslavas del Eje o pro-Eje, como los eslovacos o los búlgaros?


El gobierno alemán consideró a los japoneses como "arios honorarios". Según Hitler, los japoneses y los chinos, como los alemanes, pertenecían a civilizaciones antiguas. Wikipedia también analiza esto.


No existía una teoría racial consistente que los nazis respaldaran como de alguna manera "oficial". Todas las decisiones se tomaron caso por caso según la situación actual y las preferencias personales de Hitler.

Las preferencias personales de Hitler eran que odiaba a judíos, polacos y rusos. Fue bastante neutral con respecto a otras naciones, incluida la eslava. Consideraba a los ucranianos mejor que a los polacos y a los rusos.

Consideraba a los turcomanos (que son mongoloides, hablaban lengua turca y musulmanes) mejor que a los lituanos y letones, que son blancos, cristianos y hablaban lenguas que conservan la mayoría de las características del antiguo indoeuropeo.

Prefería a los tártaros tanto a los rusos como a los ucranianos.

Todo esto fue completamente arbitrario.

Cabe señalar que a lo largo de la llamada ideología del "arianismo" había ideologías en competencia del nórdico y el germanismo y la teoría de la pureza racial, entre otras. De los tres primeros, parece que a Hitler le gustaba más el germanismo mientras que el nórdico menos.

Todos estos fueron citados en diferentes contextos dependiendo de la situación. Por ejemplo, el arianismo se utilizó para excluir a los judíos, el germanismo, para excluir a los eslavos y el nórdico y la pureza racial, para atacar a los franceses e italianos, así como a los gitanos.

Otra teoría era que las naciones "heroicas", es decir, las naciones que conquistaron y esclavizaron a sus vecinos, debían preferirse a las naciones mercantiles que se expandieron mediante el comercio y ambas debían preferirse a las naciones que en algún momento de su historia se esclavizaron a sí mismas.

Desde este punto de vista, los judíos fueron excluidos tanto como nación comerciante como esclavizada (esclavizados desde tiempos bíblicos). Los rusos eran vistos como "esclavos naturales" porque invitaban a los varegos escandinavos a gobernarlos, porque la mayoría de la nobleza rusa prerrevolucionaria y el propio Zar eran de ascendencia alemana (mientras que los siervos eran eslavos) y porque los nazis creían que los La misma palabra "esclavo" se deriva de "eslavo" (en alemán, ambas palabras coinciden). Por el mismo motivo, los árabes (como "heroicos") eran preferidos a los británicos (como "comerciantes") y los negros africanos eran preferidos a los negros estadounidenses (los descendientes de los esclavos), los belicosos habitantes del Cáucaso, los chechenos y los cosacos eran preferidos a los rusos "pacíficos", etc.


EDITAR: Vaya, no vi que esto fuera de 2012. Apareció en la parte superior de la página de preguntas, así que la respondí. Eso es extraño ... Me pregunto por qué estaba en la parte superior de la sección "más nueva". No habría respondido si hubiera visto la fecha.

Estudié esto en la universidad (la historia era mi especialidad).

La respuesta corta:

Hitler quería conquistar el mundo lo más rápido posible. Su plan inicial era alinearse con algunos grupos estratégicos y luego conquistarlos también. Un ejemplo de esto salió mal es cómo Hitler se alineó con Rusia y luego trató de apoderarse del país después de obtener lo que quería de ellos.

Hitler, obviamente, no tenía forma de moverse en el Pacífico ya que Alemania no está ni cerca de esa región, por lo que les dijo a los japoneses que hicieran lo que quisieran y los respaldaría. Su plan era dejarlos hacer el trabajo sucio y luego él se haría cargo de ellos también, cuando la región del euro estuviera controlada. Rusia volvió a estropear esto porque Hitler planeaba utilizar el Ferrocarril Transiberiano para enviar tropas y suministros desde Moscú a Vladivostok para conquistar China, Corea y Japón, pero cuando su campaña rusa fracasó, realmente dejó que Japón tuviera rienda suelta ... porque no tenía otra opción en este punto.

En cuanto a Hungría, Hitler se alineó con ellos porque quería conquistar Oriente Medio y los Balcanes, pero no tenía los medios iniciales para llevarlo a cabo. Hungría se convirtió en su país de referencia porque está estratégicamente ubicado entre Alemania, los Balcanes / Medio Oriente, Polonia y Ucrania. Hungría fue su clave para el Cercano Oriente. Sus planes comenzaron a fracasar cuando la Resistencia húngara se volvió más descarada y continuó perturbando sus asuntos en Hungría.

Desde el principio, el objetivo de Hitler fue esclavizar a todos menos a los alemanes con ascendencia puramente alemana que fue documentada durante varias generaciones. Inicialmente, a todos los que estaban fuera de ese grupo se les dijo lo contrario, para que pudiera usarlos y derrotarlos. Este concepto se aplicó también a Vichy Francia. En su libro Mein Kampf, escribió todo esto. La parte triste es que, antes de que se diera a conocer, todos pensaban que era un loco y no se molestaron en leer su libro. Casi siguió los planes de su libro a la perfección, por lo que se ha debatido académicamente que la guerra podría haberse evitado, o al menos previsto, si los funcionarios hubieran examinado su libro, que en realidad se publicó ampliamente en ese momento. Recuerde, la mayoría de las naciones se alinearon con él por miedo. Los nazis tenían el armamento y las tácticas más avanzadas en ese momento y los países estaban literalmente cayendo a las pocas horas o días de sus ataques. Cuando Polonia cayó y Hitler siguió arrasando países, a los que se les ofreció alineación, lo hicieron para proteger a su gente, cultura e historia porque recuerden, Hitler también estaba destruyendo activamente las historias y culturas de los países para que nadie pudiera saber nada. aparte del nazismo una vez que tomó el control total.

Mi fuente es mi formación universitaria y mi experiencia en investigación.

¡Espero que esto ayude!


Racismo nazi: una visión general

El racismo alimentó la ideología y las políticas nazis. Los nazis veían el mundo dividido en razas inferiores y superiores en competencia, cada una luchando por sobrevivir y dominar. Creían que los judíos no eran una denominación religiosa, sino una peligrosa "raza" no europea. El racismo nazi produciría asesinatos a una escala sin precedentes.

Hechos clave

Los racistas creen que las características innatas y heredadas determinan biológicamente el comportamiento humano. A principios del siglo XX, estas opiniones sobre la raza fueron ampliamente aceptadas en muchas partes del mundo. De hecho, la raza no tiene una base biológica, es una clasificación cultural de grupos.

Según las teorías nazis de la raza, los alemanes y otros europeos habían percibido rasgos físicos y mentales superiores. Consideraban que los pueblos europeos eran "arios", descendientes de los antiguos indoeuropeos que se establecieron en todo el continente europeo, así como en Irán e India.

El antisemitismo racial es el prejuicio o el odio a los judíos basado en teorías científicas falsas. Este aspecto del racismo siempre fue parte integral del nazismo.

Este contenido está disponible en los siguientes idiomas

Los racistas son personas que creen que las características innatas y heredadas determinan biológicamente el comportamiento humano.

La doctrina del racismo afirma que la sangre determina la identidad étnico-nacional. Dentro de un marco racista, el valor de un ser humano no está determinado por su individualidad, sino por la pertenencia a una denominada "nación colectiva racial". Muchos intelectuales, incluidos los científicos, han prestado apoyo pseudocientífico al pensamiento racista. Los pensadores racistas del siglo XIX, como Houston Stewart Chamberlain, ejercieron una influencia significativa en muchos miembros de la generación de Adolf Hitler.

El racismo, incluido el antisemitismo racial (prejuicio u odio contra los judíos basado en teorías biológicas falsas), fue siempre una parte integral del nacionalsocialismo alemán (nazismo).

Los nazis percibieron toda la historia de la humanidad como la historia de una lucha biológicamente determinada entre personas de diferentes razas. Los nazis sostenían que los movimientos políticos como el marxismo, el comunismo, el pacifismo y el internacionalismo eran antinacionalistas y reflejaban un intelectualismo judío peligroso de base racial.

En 1931, las SS (Schutzstaffel la guardia de élite del estado nazi) estableció una Oficina de Raza y Asentamiento para realizar una "investigación" racial y para determinar la idoneidad de los posibles cónyuges para los miembros de las SS. Después de que los nazis llegaron al poder, aprobaron las Leyes Raciales de Nuremberg en 1935, que codificaban una definición supuestamente biológica del judaísmo.

Los racistas nazis veían a los enfermos mentales y físicos como defectos en el paisaje genético de la llamada raza superior y, cuando se reproducían, como un peligro biológico para la pureza de la raza aria. Después de una cuidadosa planificación y recopilación de datos durante los últimos seis meses de 1939, los médicos alemanes comenzaron a asesinar a residentes discapacitados de instituciones en toda Alemania en una operación que eufemísticamente llamaron "eutanasia".

Según las teorías nazis de la raza, los alemanes y otros europeos del norte eran "arios", una raza superior. Durante la Segunda Guerra Mundial, los médicos nazis llevaron a cabo experimentos médicos falsos que buscaban identificar evidencia física de la superioridad aria y la inferioridad no aria. A pesar de matar a innumerables prisioneros no arios en el curso de estos experimentos, los nazis no pudieron encontrar ninguna evidencia de sus teorías sobre las diferencias raciales biológicas entre los seres humanos.

Una vez en el poder, los nazis implementaron leyes y políticas raciales que privaron a judíos, negros y romaníes (gitanos) de sus derechos. Durante la Segunda Guerra Mundial, los líderes nazis emprendieron lo que denominaron una "limpieza étnica de la casa" en los territorios ocupados del este de Polonia y la Unión Soviética. Esta política incluyó el asesinato y la aniquilación de las llamadas "razas" enemigas, incluido el genocidio de judíos europeos y la destrucción del liderazgo de los pueblos eslavos.


El programa del partido nazi

En febrero de 1920, Hitler presentó un Programa de 25 puntos (la Plataforma del Partido Nazi) a una reunión del Partido Nazi.

En el programa de 25 puntos, los miembros del Partido Nazi declararon públicamente su intención de segregar a los judíos de la sociedad "aria" y de revocar los derechos políticos, legales y civiles de los judíos. El punto 4 del programa, por ejemplo, establece que

"Sólo un camarada nacional puede ser ciudadano. Sólo alguien de sangre alemana, independientemente de su fe, puede ser ciudadano. Por lo tanto, ningún judío puede ser ciudadano".

Los 25 puntos siguieron siendo la declaración oficial de goles del partido, aunque en años posteriores muchos puntos fueron ignorados.


Hitler vio a China y Japón como iguales a Alemania e incluso escribió con admiración: & # 8220 Admito libremente que su historia es superior a la nuestra & # 8221

Tras el ascenso al poder nazi, Adolf Hitler dejó en claro que consideraba que el Tratado de Versalles era injusto con Alemania y que tenía que ser revisado.

Firmado el 28 de junio de 1919, el Tratado de Versalles tenía cinco puntos principales:

  • Alemania tuvo que aceptar la culpa de haber iniciado la guerra.
  • El ejército alemán estaba limitado a 100.000 hombres y no se les permitía tener submarinos ni fuerza aérea.
  • Alemania tuvo que pagar reparaciones por los daños causados.
  • Alemania perdió el 13% de sus territorios y sus colonias fueron entregadas a Francia o Gran Bretaña.
  • A Alemania no se le permitió unirse a la Liga de Naciones.

Manifestación contra el Tratado frente al Reichstag

Visión estadounidense contemporánea de las reparaciones alemanas de la Primera Guerra Mundial. Caricatura política, 1921

Hitler sintió que el Tratado era injusto y muchos alemanes compartieron su opinión, por lo que su objetivo principal era destruirlo y hacer de Alemania una potencia hegemónica fuerte en Europa nuevamente. Dijo que la nación alemana necesitaba más Lebensraum (& # 8216living space & # 8217) y la única forma de proporcionarlo era expandirse hacia Polonia, Austra, Checoslovaquia.

Después del Tratado, muchos alemanes vivían en países extranjeros, por lo que estaba decidido a unir a todas las personas de habla alemana en un solo país. También culpó al comunismo por la derrota de Alemania en la Primera Guerra Mundial, por lo que su plan incluía derrotar a la Unión Soviética y destruir el comunismo.

El establecimiento nazi del Lebensraum alemán requirió la expulsión de los polacos de Polonia, como su expulsión del Reichsgau Wartheland en 1939 Crédito de la foto

El Gran Reich Germánico, que se realizará con las políticas de Lebensraum, tenía límites derivados de los planes del Generalplan Ost, la administración estatal y la Schutzstaffel (SS). Crédito de la foto

Hitler inició la política exterior de Alemania con mucha cautela retirándose de la Conferencia de Desarme y de la Sociedad de Naciones. Afirmó que Alemania solo quería la paz y se desarmaría si otros estados aceptaban hacer lo mismo.

La firma de un pacto de no agresión de diez años con Polonia en 1934 lo hizo parecer inofensivo a los ojos de los otros países europeos que estaban preocupados por el nuevo gobierno en Alemania y sus políticas. El mismo año, los nazis austríacos y alemanes intentaron juntos un golpe de Estado, pero no lo consiguieron gracias a Mussolini, quien advirtió a los alemanes.

Ocupación de Renania después de la guerra, la línea de puntos indica la extensión de la zona desmilitarizada Crédito de la foto

Su política exterior le dio popularidad entre el pueblo alemán, por lo que alentado por su éxito, Hitler decidió apostar enviando tropas a la zona desmilitarizada de Renania. 30.000 soldados alemanes ligeramente armados ocuparon Renania y nadie se atrevió a detenerlos.

Hitler sabía que lo arriesgaba todo enviando sus 30.000 soldados a Renania y dijo: & # 8220 Las cuarenta y ocho horas después de la marcha a Renania fueron las más angustiosas de mi vida. Si los franceses hubieran entrado en Renania, habríamos tenido que retirarnos con el rabo entre las piernas, porque los recursos militares a nuestra disposición habrían sido totalmente inadecuados incluso para una resistencia moderada. & # 8221

Crédito de la foto de Goebbels, Hitler y von Blomberg

La alianza, conocida como el Eje Roma-Berlín firmada por Mussolini y Hitler en 1936, consolidó la posición de Alemania. La política exterior de la Alemania nazi dio un paso más cuando en 1937 Alemania e Italia en Japón firmaron el Pacto Anti-Comintern, y Hitler fortaleció aún más su posición.

Hitler estaba obsesionado con & # 8216 pureza racial, historia & # 8217 e incluso moldeó la política exterior alemana por la ideología racial nazi.

Creía que la raza alemana & # 8220Aryan & # 8221 estaba amenazada por las razas inherentemente inferiores: judíos, romaníes, africanos y eslavos.

Alemania & # 8217s Führer Adolf Hitler (derecha) junto a Italia & # 8217s Duce Benito Mussolini (izquierda) Crédito de la foto

Uno de los aspectos más interesantes de la política exterior alemana fue la relación económica y militar con China y Japón. Hitler vio a China y Japón como iguales a Alemania y estableció fuertes vínculos económicos con estos países, particularmente con China. Los chinos y los japoneses fueron vistos como & # 8220 arios honorarios & # 8221 y en El testamento político de Adolf Hitler, el escribio:

H. H. Kung y Adolf Hitler en Berlín

& # 8220 Orgullo en una & # 8217s raza - y eso no implica desprecio por otras razas - es también un sentimiento normal y saludable. Nunca he considerado a los chinos ni a los japoneses inferiores a nosotros. Pertenecen a civilizaciones antiguas y admito libremente que su historia es superior a la nuestra.

Tienen derecho a estar orgullosos de su pasado, así como nosotros tenemos derecho a estar orgullosos de la civilización a la que pertenecemos. De hecho, creo que cuanto más firmes permanezcan los chinos y los japoneses en su orgullo de raza, más fácil me resultará seguir adelante con ellos. & # 8221

Una delegación de Hitlerjugend visita el Santuario Meiji en Tokio durante una gira de amistad de varios meses en 1938

& # 8220Buenos amigos en tres países & # 8221: cartel de propaganda japonés de 1938 que promueve la cooperación entre Japón, Alemania e Italia

Finalmente, los dos socios favoritos de Hitler en el Lejano Oriente tuvieron que tomar caminos separados y el Führer se vio obligado a elegir un bando.

Debe haber sido una decisión difícil ya que Alemania tenía una relación económica y militar más profunda con China, pero por otro lado, los japoneses eran superiores militarmente. Tomó una decisión y eligió Japón.

La embajada japonesa en Berlín, revestida con las pancartas de los tres signatarios del Pacto Tripartito en septiembre de 1940 Crédito de la foto

Sin embargo, su mayor éxito político y militar hasta la fecha fue el Anschluss con Austria en 1938. Este evento reveló la debilidad de Gran Bretaña y Francia, que eran solo espectadores y no hacían más que protestar.

& # 8220En Austria 1938 & # 8221 Hitler cruza la frontera hacia Austria en marzo de 1938 Crédito de la foto

Hitler anuncia el Anschluss en Heldenplatz, Viena, 15 de marzo de 1938 Crédito de la foto

Animado por su éxito en Austria, Hitler se centró en los Sudetes de habla alemana y en 1938 firmó el Acuerdo de Munich y Sudetenland pasó a formar parte del Tercer Reich.

Rompió el acuerdo en 1939 e invadió el resto de Checoslovaquia.

Después de la cumbre, el primer ministro británico Chamberlain regresó al Reino Unido donde declaró que el acuerdo de Munich significaba & # 8220paz para nuestro tiempo & # 8221.

Uno de sus mayores éxitos en el campo de la política exterior fue el Pacto de No Agresión con la URSS firmado en 1939.

Acordaron no atacarse entre sí ni unirse a ninguna alianza contra el otro. Después de firmar el Pacto de No Agresión, Hitler se animó aún más a atacar Polonia y el 1 de septiembre de 1939, las tropas alemanas entraron en Polonia. Dos días después comenzó la Segunda Guerra Mundial.


Jerarquía racial nazi

La jerarquía racial nazi fue impuesta por la Alemania nazi, que se rige por un conjunto de reglas y principios. Muchas teorías del nazismo fueron establecidas por los nazis para formar una Jerarquía que divide a las personas en diferentes comunidades y son tratadas de acuerdo con su estatus comunitario. La legitimidad científica forma la base de la jerarquía racial nazi. Se utilizó alguna esterilización necesaria para asegurar la limpieza e higiene racial.

Según la jerarquía nazi, la raza humana se distribuyó entre numerosos sectores que se basaban en la raza aria. Según se informa, la raza superior fue la raza superior y fue seguida por la raza nórdica y la Jerarquía continúa con otras razas arias restantes. Por supuesto, diseñaron un conjunto de políticas particulares que estaban dirigidas a personas de baja posición en la Jerarquía racial. Estos incluyen judíos, gitanos y minusválidos.

La raza superior se conocía como Herrelvolk y se consideraba como la gente más social de la jerarquía racial nazi, mientras que los judíos eran considerados como la gente en el nivel más bajo de la jerarquía. Hubo algunas razas intermedias como Volksgemeinschaft, rusos, romaníes y personas de color.

La raza se distinguió por arios y no arios típicos. La raza superior aria incluye a las masas como alemanes, holandeses, escandinavos, franceses e ingleses, mientras que la raza no aria incluye a croatas, checos, rusos, polacos, serbios y ucranianos. Fueron llamados eslavos considerados personas corruptas. La ideología de los nazis cambió hacia los eslavos cuando necesitaban fuerzas militares y de alguna manera solo les quedaba una opción para la selección y eso era nombrar a los eslavos en sus tropas del ejército. También solían caracterizar a las personas por su color blanco o negro. Todos los blancos, excepto los que tenían antepasados ​​judíos, mintieron en la categoría de arios, mientras que todos los demás fueron considerados eslavos.

Los modos utilizados por los nazis para eliminar al pueblo judío antiguo fueron muy brutales, como la esterilización, la persecución, el encarcelamiento, la experimentación médica y la brutalidad.

Se introdujo una teoría nórdica que se ejerció popularmente y se convirtió en una estrategia para gobernar Alemania. Sin embargo, las ideologías de los nazis estaban cambiando con el tiempo con la introducción de nuevos miembros en el partido nazi que estaban decididos y establecían las políticas en beneficio de los nazis junto con otras personas que no eran tratadas de manera adecuada y, por lo tanto, ganaban más alto. posiciones de autoridad en el partido.

Los alemanes de Alemania conocidos como alemanes nórdicos ocupan la posición más alta en la jerarquía racial nazi, mientras que los arios y alemanes típicos de fuera conocidos como alemanes étnicos activos pertenecían a la Categoría 1 y a la Categoría 2. Los alemanes pasivos, es decir, aquellas personas que no son de Alemania, los criminales discapacitados y revoltosos fueron distinguidos por la categoría 3 y la categoría 4. Otros que estaban profundamente asociados con alemanes e italianos y españoles también formaban parte de la Categoría 1 y la Categoría 2. Debido a esta categorización, muchas personas de bajo nivel según la Jerarquía fue capturada como víctima de los nazis.


Dr. Seuss dibuja dibujos animados antijaponeses durante la Segunda Guerra Mundial, luego expía con ¡Horton escucha a quién!

Antes de que Theodor Seuss Geisel, alias el Dr. Seuss, convenciera a generaciones de niños de que tal vez tenían un wocket en el bolsillo, era el principal dibujante editorial del periódico de Nueva York. PM de 1940 a 1948. Durante su mandato realizó unas 400 caricaturas que, entre otras cosas, elogiaban las políticas de FDR, reprendían a aislacionistas como Charles Lindbergh y apoyaban los derechos civiles de negros y judíos. También apoyó incondicionalmente el esfuerzo bélico de Estados Unidos.

Con ese fin, el Dr. Seuss dibujó muchas caricaturas que, a los ojos de hoy, son increíblemente racistas. Mira la caricatura de arriba. Muestra a un Hitler de aspecto arrogante junto a una caricatura de nariz de cerdo y ojos rasgados de un chico japonés. La imagen no es realmente una semejanza de ninguno de los hombres responsables del esfuerzo bélico japonés: el emperador Hirohito y el general Tojo. En cambio, es solo una representación fea de un pueblo.

En la batalla por la moral de la patria, los creadores de propaganda estadounidenses describieron a Alemania desde una perspectiva muy diferente a la de Japón. Alemania fue vista como una gran nación enloquecida. Los nazis pudieron haber sido malvados, pero todavía había lugar para el "buen alemán". Japón, por otro lado, fue representado por completo como un brutal monolito Hirohito y el tipo de la calle era uniformemente malvado. Tal pensamiento allanó el camino para el bombardeo incendiario de la Fuerza Aérea de los EE. UU. En Tokio, donde murieron más de 100.000 civiles, y para su bombardeo nuclear de Hiroshima y Nagasaki. Y definitivamente sentó las bases para uno de los capítulos más lamentables de la historia estadounidense del siglo XX, el encarcelamiento inconstitucional de japoneses-estadounidenses.

El propio Geisel fue abiertamente antijaponés durante la guerra y no tuvo problemas para reunir a toda una población de ciudadanos estadounidenses y ponerlos en campamentos.

Pero en este momento, cuando los japoneses están clavando sus hachas en nuestros cráneos, nos parece un momento increíble para sonreír y gorjear: "¡Hermanos!" Es un grito de batalla bastante flácido. Si queremos ganar, tenemos que matar a los japoneses, deprima o no a John Haynes Holmes. Podemos tener parálisis-walsy después con los que quedan.

Geisel no estaba solo en tales creencias, pero sigue siendo desconcertante ver caricaturas feas como estas dibujadas con la misma mano que lo hizo. los Gato en el sombrero.

En 1953, Geisel visitó Japón, donde se reunió y habló con su gente y fue testigo de las horribles secuelas del bombardeo de Hiroshima. Pronto comenzó a repensar su vehemencia antijaponesa. Así que emitió una disculpa de la única forma que pudo el Dr. Seuss.

Escribió un libro para niños.

¡Horton escucha a quién!, publicado en 1954, trata sobre un elefante que tiene que proteger una mota de polvo poblada por personas diminutas. El estribillo esperanzador e inclusivo del libro: "Una persona es una persona sin importar cuán pequeña sea" & # 8212 está tan lejos como se puede llegar de sus innobles palabras sobre los japoneses una década antes. Incluso dedicó el libro a "Mi gran amigo, Mitsugi Nakamura de Kyoto, Japón".

Contenido relacionado:

Jonathan Cuervo es un escritor y cineasta residente en Los Ángeles cuyo trabajo ha aparecido en Yahoo !, The Hollywood Reporter y otras publicaciones. Puedes seguirlo en @jonccrow. Y echa un vistazo a su blog Veeptopus, que presenta un nuevo dibujo de un vicepresidente con un pulpo en la cabeza todos los días.

Esperamos confiar en nuestros lectores leales en lugar de en anuncios erráticos. Para apoyar el funcionamiento continuo de Open Culture & # 8217, considere hacer una donación. ¡Te agradecemos! />

Comentarios (40)

¡Walt Disney también! Malos, malos hombres por demonizar a las personas que solo querían masacrar a otras personas, ¡y lo hicieron! Este artículo fue de mal gusto y el autor y los editores muestran una comprensión adolescente de la Segunda Guerra Mundial y cómo funciona el mundo. Siguiente: Cómo Bugs Bunny en drag ayudó a moldear la homofobia de una generación.

El hecho de que Japón estuviera intentando violar y saquear a Estados Unidos no nos da derecho a encarcelar a nuestros propios ciudadanos de ascendencia japonesa. En cuanto a Disney, era un gran dibujante y tenía muchas buenas cualidades como ser humano, pero también era un hijo de puta racista. él está registrado como muy antisemita y que yo sepa, nunca han intentado bombardearnos

Falacia non sequitur pero lo dejaré ir. Ford era un simpatizante de los nazis, Sr. Bush y Kennedy también. LBJ fue tan racista como parece, "los nigg ** s votarán demócratas durante los próximos 200 años" y la decisión de FDR de internar a los japoneses durante la Segunda Guerra Mundial fue la decisión correcta. nEste es el verdadero mundo f & # 8217ing mi chico. Tu papá tampoco lo sabía, así que supongo que obtienes un pase, pero vas a averiguar con creces si eres menor de 30 años. Si eres estadounidense (tal vez), será mejor que te pongas a trabajar muy pronto. y detener todas estas tonterías sentimentales infantiles y delicadas.

Tengo 47 años y sé muy bien cómo funciona el mundo. Los japoneses fueron internados para que sus codiciosos vecinos pudieran obtener la propiedad de primera que poseían. Realmente no estoy seguro de cómo responder al resto de tu balbuceo vago y sin sentido, así que lo dejaré así.

Sí, eso es bastante viejo para estar aferrado a las viejas patrañas de la izquierda y las mentiras de los cebos raciales. Te perdiste el resto porque querías. Supongo que eres lo suficientemente inteligente como para reconocer tu propia estupidez. Apuesto a que LBJ fue tu héroe. Lo siento por eso.

¿seriamente? LBJ hizo algunas cosas decentes casi a su pesar, pero definitivamente no es mi héroe. Si me está llamando izquierdista, eso debe significar todos a la derecha de Reagan pero a la izquierda de Lyndon Larouche. Debes ser divertido en el rallysn del clan

¡Walt Disney también! Malos, malos hombres por demonizar a las personas que solo querían masacrar a otras personas, ¡y lo hicieron! Este artículo fue de mal gusto y el autor y los editores muestran una comprensión adolescente de la Segunda Guerra Mundial y cómo funciona el mundo. Siguiente: Cómo Bugs Bunny en drag ayudó a moldear la homofobia de una generación.

Ogden Nashn nn El japonés (1938) n nn Cuán cortés es el japonés Él siempre dice, u201c Disculpe, por favor. Y llama a su familia hambrienta. Él sonríe y hace una reverencia amistosa. U201c Lo siento, este es mi jardín ahora.

Es el comportamiento humano demonizar al enemigo en tiempos de guerra. ¿Fueron correctas o justas las caracterizaciones de los japoneses? Por supuesto que no, pero los estadounidenses estaban luchando contra un pueblo que había decidido intentar gobernar una gran parte del mundo y la respuesta emocional condujo a este tipo de imágenes.

Solo (pretendemos) ofendernos por esto porque ganamos la guerra.

Enhorabuena al Dr. Seuss por estar abierto a un nuevo entendimiento y hacer las paces.

“La imagen no es realmente una imagen de ninguno de los hombres responsables del esfuerzo bélico japonés de 2013, el emperador Hirohito y el general Tojo. En cambio, es solo una representación desagradable de un pueblo ". Bueno, está mal en ambos sentidos, realmente se parece mucho a Hitler y Tojo [por alguna razón, el autor agregó en Hirohito, aunque él & # 8217 no está en la caricatura, y Hitler (como mencionó en la oración anterior, es & # 8211 pero bueno, ¿Por qué editar?)] y son cualquier cosa PERO genéricos. El hecho de que esté tratando de insistir en un punto no significa que esté bien cambiar la realidad a su gusto.

Es muy divertido leer la indignación moral de los periodistas separados por 70 años de los horrores de la Segunda Guerra Mundial. Quizás debería sondear a los veteranos de la Segunda Guerra Mundial que pasaron por la Marcha de la Muerte de Bataan, fueron prisioneros de guerra de los japoneses, los chinos y los filipinos que sufrieron bajo las ocupaciones japonesas tanto como los judíos bajo los nazis & # 8230 quizás debería preguntarles qué tan "ofensivos" estas caracterizaciones son.

Tengo a Steve y tienes MUY razón. ¡Además, los japoneses durante la Segunda Guerra Mundial fueron MUCHO más racistas que nosotros!

Recuerdo haber vendido bonos de guerra en el primer grado en 1946 ... el mundo acababa de cerrar un capítulo que para siempre se conocería como la Segunda Guerra Mundial ... recientemente había acompañado a mi familia a Union Station en Indianápolis, donde esperábamos el tren que llevó a mi tío a casa & # 8230 Recuerdo haber escuchado por primera vez los gritos de mi mamá, tías y abuelos que lo vieron venir antes de que yo pudiera ver por encima de los adultos. Lo habían destinado a un portaaviones en el Pacífico. Nos habló de un compañero de barco que estaba en un cañón de cubierta & # 8230 que murió cuando un avión japonés se estrelló cerca de la cubierta del barco ... No sé poco sobre las razones de la guerra y menos sobre las personas que estaban detrás de las razones. Aprendí a leer temprano y después de unos años, mi familia había comprado una serie de libros sobre la guerra & # 8230 publicados, creo, por Collier & # 8217s & # 8230 Los libros tenían muchas fotos que los corresponsales de guerra y otros habían tomado & # 8230 La foto quedó grabada de forma indeleble en mi mente & # 8230un bebé regordete, con la cara mojada por las lágrimas, la boca abierta, llorando. Solo, el bebé se sentó en medio de los escombros y la nada que fue la secuela de la bomba atómica en Hiroshima & # 8230 una bomba nuclear que mi país había arrojado sobre miles de civiles & # 8230 hombres, mujeres y niños. La devastación fue palpable. A medida que han pasado los años y he sido testigo de la increíble destrucción y matanza que los hombres de todo el mundo pueden hacer llover sobre sus semejantes, sé que la religión juega un papel muy importante en la forma en que una cultura acepta activamente ser el agresor hacia sus vecinos. Lo que está claro es que actualmente hay tres que justifican cualquier tipo de violencia que sus seguidores decidan iniciar. La ironía es que los tres son en realidad una serpiente con tres cabezas: judaísmo, cristianismo e islam. Actualmente, el Islam es visto como el más violento ... pero realmente es el más crudo. Los otros dos son más capaces de & # 8216sanitize & # 8217 sus acciones, haciendo que parezcan menos & # 8216barbaric & # 8217 & # 8230. a través del proceso que lo puso sobre la mesa para el consumo. We are “civilized” now …we let the process be done in an even less humane way (grandmother’s chickens had a relatively good life prior to the fateful moment). Today’s process, sanitized for our sensibilities, is horrific and brutal..and the life of the chickens are worse than the death that awaits them. We, who select the well packaged, clean and ready for pot offering in the meat department of the supermarket ..convince ourselves that we are not barbaric..that we are more civilized. War is like that. We have learned how to do our killing away from our backyards…out of sight…so that we do not lose a beat in our daily lives. We are disturbed when we are reminded by a legless young man in a wheelchair…or one who has just taken their own life out of total desperation.. We do no good or provide no hope for the future by living in denial and claiming that we are the ‘good’ guys and the other people are the ‘bad’ ones. The three Abrahamic beliefs are constructs of men..and are easily manipulated to fit whatever is desired to be qualified and validated as ‘acceptable’… There is no ‘good’ belief.. There are humans who are humane and compassionate and do not rely on the adage, ‘well they did it’, or, ‘they are worse’… rather they rely on their own inner compass that seeks to find the good apples in the barrel …and even when there is a bad one, do not throw the others out with it. We will only survive on this planet if we can contain and manage our primal instincts…as hairless apes..chimpanzees who are warlike by nature …Religions are double edged swords …Kali…”goddess” who is at one…the good and the bad..destroyer…restorer.. If we need myths, we should choose the ones that are more honest about their worth…and not the ones that give total control over all…with a disclaimer in the fine print.. (can do these things under certain circumstances ..no refunds given)

Well, how many US citizens didn’t hold racist views of the Japanese at the time? Just watch cartoons from the era: they contain some of the nastiest depictions of the Japanese (and they weren’t much better when it came to other non-white ethnicities).

Dr. Seuss deserves credit for having a change of heart later on. It’s too bad that the US went on to have politicians like Strom Thurmond, Jesse Helms, Trent Lott, Jan Brewer, Dov Hikind, not to mention entertainers like Mel “the Jews started all the wars” Gibson.

The racial venom in the cartoons is inexcusable, regardless of the war context. Same things goes for the cartoons he drew mocking Africans and black Americans. Mr. Geisel/Seuss deserves his kudos for his children’s books, but these early works cannot be simply erased, and they are not above critique just because he is a “beloved” children’s book author.

His earlier work is deplorable. But he turned it around and isn’t that what we want from people who espouse racist views? We want them to change? And instead of applauding that, I’m reading comments making excuses for the earlier work and saying “Well, THEY were more racist than US, so there!” It’s just silly. The point of the article was to show people can change, and Dr. Seuss did, for the better, for which I am grateful. We as a society should be able to forgive someone who made amends.

I’ve kept this tab open for hours just to keep coming back to this excellent comment. Well-stated.

I totally agreeAmerica is not honoring it mantra its doing the exact oppisite. How dare we tell the world such a bold face lie. Look how MEAN we are to each other…. The World is watching The youths are saying you guy’s are effed up!

Blah blah blah. The Japanese Internment was spearheaded by racism and hysteria brought on by the attack on Pearl Harbor. It was a shameful chapter of American history in blatant violation of the laws that govern the United States. To say otherwise at this late date with decades of hindsight to examine the situation is the pathetic delusions of a racist hiding in their own little warped version of history. If I-Right-I insists on living with that view, that’s his (or her) decision. But it isn’t the writers or editors demonstrating a foolish understanding of WW2 or how the real world works.

You are absolutely right Steve. It is disturbing how our Country shoves the crimes of the Japanese against humanity under the carpet to fund our own Agenda against China and Russia by using the Japanese and South Koreans as a pawn.

THREE WORDS, The Niihau Incident.
I just explained the whole incident, but the page didn’t save it, I don’t think, so type “Niihau Incident” in your search engine. You’ll only have to read a small amount of it to understand why there was fear for a “Fifth Column.”
This event, in my opinion, not only makes the drawing of the “Honorable Fifth Column” painting very appropriate, but accurate as well.
War had not even been declared yet, it was the attack on Pearl Harbor when an Imperial Japanese Pilot crashed on Niihau Island in Hawaii, where is was held by Native Hawaiians. Only 3 Japanese-American people lived on the island. One born in Japan, Ishimatsu Shintani, and two who were Hawaiian born Japanese Americans, Yoshio and Irene Harada. All 3 immediately started to help him escape. Shintani tried via bribery, when that failed Yoshio resorted to violence, even shooting his neighbor of years, 3 times then killing himself when the pilot was killed attempting to shoot his way out.

The rapid decision to help Japan despite no sign of being loyalty to them, was a major factor in the decision for internment camps, if it wasn’t the main one. 2 even being born citizens.

The greatest generation? What a pile of garbage.

Only people with COMPLETE IGNORANCE of Japan in the late 20’s til The Bombs could masked the statement Suess was racist.

Japanese committed MULTIPLE genocides of complete cultures…

Tortured, raped and annihilated the human race all across Asia committing attrocitirs they were PROUD of. YouTube Rape of Nanking if google hasn’t already wiped out their own records of their crimes against the world.

If you aren’t familiar with the Hawaiian website site that catalogs genocide, you need to look for it.

Estimates range from 8-12 MILLION people wiped off the face of the earth by the Japanese.

It wasn’t about oil or the islands physical needs. Murdering possibly 12 million people, doing unspeakable acts before killing them was an ideology of one of the most xenophobic people on earth.

NEVER HAS ANYONE CRITICIZED A CHARICATURE OF HITLER.

The Japanese raped, mutilated, tortured and killed ALMOST TWICE the number of human beings for racist reasons than Hitler did.

Context is so important in this debate. No one in any of the Allied countries who lived through WWII would point a finger of shame at the anti-Axis propaganda cartoons of the time. Those who were not “there” should be careful how they weigh in with their sanctimonious opinions.

During WWII, the Japanese Army occupied Guam & Saipan Islands with brutality that would make ISIS of today proud.
I lived on Guam in 1970’s. A native Chamorro woman who survived the WWII horror described one event:

“I the Japanese took several women from our village, and a few young girls including me. We were marched into a cave, and told to wait.

A grenade was thrown into the cave and blew up. Some were hit, the women shielded us girls. Then bullets came in, and more grenades.

The bodies fell on top of me. Japanese came into the cave, stabbing the bodies, missing me on the bottom of the pile.

I waited for them to leave, then pulled myself free from the bodies. I went back to my village to report the deaths of the others. I was 6 years old.” (Mrs. Rosa Garrido)

Guam Liberation Day (1941) is still celebrated, though most of that generation has now passed.

Google Japanese Hell Ships also.

The two Atomic bombs dropped at Hiroshima and Nagasaki were effective to stop the fanatic madness of the Japanese war machine, we cannot be sorry for that, they just would not give up, ever.

What a shame, the Japanese farmers in California had made great strides in “truck crops” and were respected. After WWII, many families did lose valuable farm land.

No-one is born racist– “You’ve got to be taught to hate and fear,” as the song from “South Pacific” says. Look at nearly any culture in history and you’ll find evidence of racism, bigotry, even genocide, because people are people and sometimes our fears of ‘the other’ are irrational and we can find all kinds of reasons for justifying treating them badly.

We can unlearn our hatreds and fears but we have first of all to recognize how irrational they are. We have to stop dehumanizing people whose cultures we don’t understand and teach children what Dr. Seuss taught: “A person’s a person no matter how small.”


Damage Control

Public domain Ford assembly line workers in Highland Park, Michigan. 1913.

A lawsuit brought by San Francisco Lawyer and farm organizer Aaron Sapiro led Ford to close The Dearborn Independent in December 1927.

Ford wrote a letter to the Anti-Defamation League on January 7, 1942, attempting to clarify his earlier remarks and writings. He concluded the message with “My sincere hope that now in this country and throughout the world when the war is finished, hatred of the Jews and hatred against any other racial or religious groups shall cease for all time.”

Privately, though, Ford’s anti-semitic views remained intact.

Henry Ford died at home in 1947. His son, Edsel died in 1943 from gastric cancer. As a result, the Ford Motor Corporation was passed to Henry Ford II, who did his best to repair its reputation throughout the 1950s.

Unquestionably, Henry Ford was a great industrialist and a revolutionary businessman. However, those attributes remain overshadowed by the depth of his bigotry, a sad footnote in the annals of American history.

After this look at Henry Ford and his ties to anti-semitism and Nazism, check out this article about Hermann Göring, the second-most powerful man in Nazi Germany. Then, take a look at the story of the Nuremberg Trials, when the world tried to bring the Nazis to justice – and failed.


Women in the Resistance

Women played an important role in various resistance activities. This was especially the case for women who were involved in Socialist, Communist, or Zionist youth movements. In Poland, women served as couriers who brought information to the ghettos. Many women escaped to the forests of eastern Poland and the Soviet Union and served in armed partisan units. Women played an important role in the French (and French-Jewish) resistance. Sophie Scholl, a student at the University of Munich and a member of the White Rose resistance group, was arrested and executed in February 1943 for handing out anti-Nazi leaflets.

Some women were leaders or members of ghetto resistance organizations. Among them was Haika Grosman in Bialystok. Others engaged in resistance inside the concentration camps. In Auschwitz I, five Jewish women deployed at the Vistula-Union-Metal Works detachment—Ala Gertner, Regina Safirsztajn (aka Safir), Ester Wajcblum, Roza Robota, and one unidentified woman, possibly Fejga Segal—had supplied the gunpowder that members of the Jewish Sonderkommando (Special Detachment) at Auschwitz-Birkenau used to blow up a gas chamber and kill several SS men during the uprising in October 1944.

Other women were active in the aid and rescue operations of the Jews in German-occupied Europe. Among them were Jewish parachutist Hannah Szenes and Zionist activist Gisi Fleischmann. Szenes parachuted into Hungary in 1944. Fleischmann, the leader of the Working Group (Pracovna Skupina) operating within the framework of the Jewish council in Bratislava, attempted to halt the deportations of Jews from Slovakia.


The Horrifying American Roots of Nazi Eugenics


But the concept of a white, blond-haired, blue-eyed master Nordic race didn't originate with Hitler. The idea was created in the United States, and cultivated in California, decades before Hitler came to power. California eugenicists played an important, although little known, role in the American eugenics movement's campaign for ethnic cleansing.

Eugenics was the racist pseudoscience determined to wipe away all human beings deemed "unfit," preserving only those who conformed to a Nordic stereotype. Elements of the philosophy were enshrined as national policy by forced sterilization and segregation laws, as well as marriage restrictions, enacted in twenty-seven states. In 1909, California became the third state to adopt such laws. Ultimately, eugenics practitioners coercively sterilized some 60,000 Americans, barred the marriage of thousands, forcibly segregated thousands in "colonies," and persecuted untold numbers in ways we are just learning. Before World War II, nearly half of coercive sterilizations were done in California, and even after the war, the state accounted for a third of all such surgeries.

California was considered an epicenter of the American eugenics movement. During the Twentieth Century's first decades, California's eugenicists included potent but little known race scientists, such as Army venereal disease specialist Dr. Paul Popenoe, citrus magnate and Polytechnic benefactor Paul Gosney, Sacramento banker Charles M. Goethe, as well as members of the California State Board of Charities and Corrections and the University of California Board of Regents.

Eugenics would have been so much bizarre parlor talk had it not been for extensive financing by corporate philanthropies, specifically the Carnegie Institution, the Rockefeller Foundation and the Harriman railroad fortune. They were all in league with some of America's most respected scientists hailing from such prestigious universities as Stamford, Yale, Harvard, and Princeton. These academicians espoused race theory and race science, and then faked and twisted data to serve eugenics' racist aims.

Stanford president David Starr Jordan originated the notion of "race and blood" in his 1902 racial epistle "Blood of a Nation," in which the university scholar declared that human qualities and conditions such as talent and poverty were passed through the blood.

In 1904, the Carnegie Institution established a laboratory complex at Cold Spring Harbor on Long Island that stockpiled millions of index cards on ordinary Americans, as researchers carefully plotted the removal of families, bloodlines and whole peoples. From Cold Spring Harbor, eugenics advocates agitated in the legislatures of America, as well as the nation's social service agencies and associations.

The Harriman railroad fortune paid local charities, such as the New York Bureau of Industries and Immigration, to seek out Jewish, Italian and other immigrants in New York and other crowded cities and subject them to deportation, trumped up confinement or forced sterilization.

The Rockefeller Foundation helped found the German eugenics program and even funded the program that Josef Mengele worked in before he went to Auschwitz.

Much of the spiritual guidance and political agitation for the American eugenics movement came from California's quasi-autonomous eugenic societies, such as the Pasadena-based Human Betterment Foundation and the California branch of the American Eugenics Society, which coordinated much of their activity with the Eugenics Research Society in Long Island. These organizations--which functioned as part of a closely-knit network--published racist eugenic newsletters and pseudoscientific journals, such as Eugenical News y Eugenics, and propagandized for the Nazis.

Eugenics was born as a scientific curiosity in the Victorian age. In 1863, Sir Francis Galton, a cousin of Charles Darwin, theorized that if talented people only married other talented people, the result would be measurably better offspring. At the turn of the last century, Galton's ideas were imported into the United States just as Gregor Mendel's principles of heredity were rediscovered. American eugenic advocates believed with religious fervor that the same Mendelian concepts determining the color and size of peas, corn and cattle also governed the social and intellectual character of man.

In an America demographically reeling from immigration upheaval and torn by post-Reconstruction chaos, race conflict was everywhere in the early twentieth century. Elitists, utopians and so-called "progressives" fused their smoldering race fears and class bias with their desire to make a better world. They reinvented Galton's eugenics into a repressive and racist ideology. The intent: populate the earth with vastly more of their own socio-economic and biological kind--and less or none of everyone else.

The superior species the eugenics movement sought was populated not merely by tall, strong, talented people. Eugenicists craved blond, blue-eyed Nordic types. This group alone, they believed, was fit to inherit the earth. In the process, the movement intended to subtract emancipated Negroes, immigrant Asian laborers, Indians, Hispanics, East Europeans, Jews, dark-haired hill folk, poor people, the infirm and really anyone classified outside the gentrified genetic lines drawn up by American raceologists.

¿Cómo? By identifying so-called "defective" family trees and subjecting them to lifelong segregation and sterilization programs to kill their bloodlines. The grand plan was to literally wipe away the reproductive capability of those deemed weak and inferior--the so-called "unfit." The eugenicists hoped to neutralize the viability of 10 percent of the population at a sweep, until none were left except themselves.

Eighteen solutions were explored in a Carnegie-supported 1911 "Preliminary Report of the Committee of the Eugenic Section of the American Breeder's Association to Study and to Report on the Best Practical Means for Cutting Off the Defective Germ-Plasm in the Human Population." Point eight was euthanasia.

The most commonly suggested method of eugenicide in America was a "lethal chamber" or public locally operated gas chambers. In 1918, Popenoe, the Army venereal disease specialist during World War I, co-wrote the widely used textbook, Applied Eugenics, which argued, "From an historical point of view, the first method which presents itself is execution… Its value in keeping up the standard of the race should not be underestimated." Applied Eugenics also devoted a chapter to "Lethal Selection," which operated "through the destruction of the individual by some adverse feature of the environment, such as excessive cold, or bacteria, or by bodily deficiency."

Eugenic breeders believed American society was not ready to implement an organized lethal solution. But many mental institutions and doctors practiced improvised medical lethality and passive euthanasia on their own. One institution in Lincoln, Illinois fed its incoming patients milk from tubercular cows believing a eugenically strong individual would be immune. Thirty to forty percent annual death rates resulted at Lincoln. Some doctors practiced passive eugenicide one newborn infant at a time. Others doctors at mental institutions engaged in lethal neglect.

Nonetheless, with eugenicide marginalized, the main solution for eugenicists was the rapid expansion of forced segregation and sterilization, as well as more marriage restrictions. California led the nation, performing nearly all sterilization procedures with little or no due process. In its first twenty-five years of eugenic legislation, California sterilized 9,782 individuals, mostly women. Many were classified as "bad girls," diagnosed as "passionate," "oversexed" or "sexually wayward." At Sonoma, some women were sterilized because of what was deemed an abnormally large clitoris or labia.

In 1933 alone, at least 1,278 coercive sterilizations were performed, 700 of which were on women. The state's two leading sterilization mills in 1933 were Sonoma State Home with 388 operations and Patton State Hospital with 363 operations. Other sterilization centers included Agnews, Mendocino, Napa, Norwalk, Stockton and Pacific Colony state hospitals.

Even the United States Supreme Court endorsed aspects of eugenics. In its infamous 1927 decision, Supreme Court Justice Oliver Wendell Holmes wrote, "It is better for all the world, if instead of waiting to execute degenerate offspring for crime, or to let them starve for their imbecility, society can prevent those who are manifestly unfit from continuing their kind…. Three generations of imbeciles are enough." This decision opened the floodgates for thousands to be coercively sterilized or otherwise persecuted as subhuman. Years later, the Nazis at the Nuremberg trials quoted Holmes's words in their own defense.

Only after eugenics became entrenched in the United States was the campaign transplanted into Germany, in no small measure through the efforts of California eugenicists, who published booklets idealizing sterilization and circulated them to German officials and scientists.

Hitler studied American eugenics laws. He tried to legitimize his anti-Semitism by medicalizing it, and wrapping it in the more palatable pseudoscientific facade of eugenics. Hitler was able to recruit more followers among reasonable Germans by claiming that science was on his side. While Hitler's race hatred sprung from his own mind, the intellectual outlines of the eugenics Hitler adopted in 1924 were made in America.

During the '20s, Carnegie Institution eugenic scientists cultivated deep personal and professional relationships with Germany's fascist eugenicists. En MI lucha, published in 1924, Hitler quoted American eugenic ideology and openly displayed a thorough knowledge of American eugenics. "There is today one state," wrote Hitler, "in which at least weak beginnings toward a better conception [of immigration] are noticeable. Of course, it is not our model German Republic, but the United States."

Hitler proudly told his comrades just how closely he followed the progress of the American eugenics movement. "I have studied with great interest," he told a fellow Nazi, "the laws of several American states concerning prevention of reproduction by people whose progeny would, in all probability, be of no value or be injurious to the racial stock."

Hitler even wrote a fan letter to American eugenic leader Madison Grant calling his race-based eugenics book, The Passing of the Great Race his "bible."

Hitler's struggle for a superior race would be a mad crusade for a Master Race. Now, the American term "Nordic" was freely exchanged with "Germanic" or "Aryan." Race science, racial purity and racial dominance became the driving force behind Hitler's Nazism. Nazi eugenics would ultimately dictate who would be persecuted in a Reich-dominated Europe, how people would live, and how they would die. Nazi doctors would become the unseen generals in Hitler's war against the Jews and other Europeans deemed inferior. Doctors would create the science, devise the eugenic formulas, and even hand-select the victims for sterilization, euthanasia and mass extermination.

During the Reich's early years, eugenicists across America welcomed Hitler's plans as the logical fulfillment of their own decades of research and effort. California eugenicists republished Nazi propaganda for American consumption. They also arranged for Nazi scientific exhibits, such as an August 1934 display at the L.A. County Museum, for the annual meeting of the American Public Health Association.

In 1934, as Germany's sterilizations were accelerating beyond 5,000 per month, the California eugenics leader C. M. Goethe upon returning from Germany ebulliently bragged to a key colleague, "You will be interested to know, that your work has played a powerful part in shaping the opinions of the group of intellectuals who are behind Hitler in this epoch-making program. Everywhere I sensed that their opinions have been tremendously stimulated by American thought.…I want you, my dear friend, to carry this thought with you for the rest of your life, that you have really jolted into action a great government of 60 million people."

That same year, ten years after Virginia passed its sterilization act, Joseph DeJarnette, superintendent of Virginia's Western State Hospital, observed in the Richmond Times-Dispatch, "The Germans are beating us at our own game."

More than just providing the scientific roadmap, America funded Germany's eugenic institutions. By 1926, Rockefeller had donated some $410,000 -- almost $4 million in 21st-Century money -- to hundreds of German researchers. In May 1926, Rockefeller awarded $250,000 to the German Psychiatric Institute of the Kaiser Wilhelm Institute, later to become the Kaiser Wilhelm Institute for Psychiatry. Among the leading psychiatrists at the German Psychiatric Institute was Ernst Rüdin, who became director and eventually an architect of Hitler's systematic medical repression.

Another in the Kaiser Wilhelm Institute's eugenic complex of institutions was the Institute for Brain Research. Since 1915, it had operated out of a single room. Everything changed when Rockefeller money arrived in 1929. A grant of $317,000 allowed the Institute to construct a major building and take center stage in German race biology. The Institute received additional grants from the Rockefeller Foundation during the next several years. Leading the Institute, once again, was Hitler's medical henchman Ernst Rüdin. Rüdin's organization became a prime director and recipient of the murderous experimentation and research conducted on Jews, Gypsies and others.

Beginning in 1940, thousands of Germans taken from old age homes, mental institutions and other custodial facilities were systematically gassed. Between 50,000 and 100,000 were eventually killed.

Leon Whitney, executive secretary of the American Eugenics Society declared of Nazism, "While we were pussy-footing around…the Germans were calling a spade a spade."

A special recipient of Rockefeller funding was the Kaiser Wilhelm Institute for Anthropology, Human Heredity and Eugenics in Berlin. For decades, American eugenicists had craved twins to advance their research into heredity. The Institute was now prepared to undertake such research on an unprecedented level. On May 13, 1932, the Rockefeller Foundation in New York dispatched a radiogram to its Paris office: JUNE MEETING EXECUTIVE COMMITTEE NINE THOUSAND DOLLARS OVER THREE YEAR PERIOD TO KWG INSTITUTE ANTHROPOLOGY FOR RESEARCH ON TWINS AND EFFECTS ON LATER GENERATIONS OF SUBSTANCES TOXIC FOR GERM PLASM.

At the time of Rockefeller's endowment, Otmar Freiherr von Verschuer, a hero in American eugenics circles, functioned as a head of the Institute for Anthropology, Human Heredity and Eugenics. Rockefeller funding of that Institute continued both directly and through other research conduits during Verschuer's early tenure. In 1935, Verschuer left the Institute to form a rival eugenics facility in Frankfurt that was much heralded in the American eugenic press. Research on twins in the Third Reich exploded, backed up by government decrees. Verschuer wrote in Der Erbarzt, a eugenic doctor's journal he edited, that Germany's war would yield a "total solution to the Jewish problem."

Verschuer had a long-time assistant. His name was Josef Mengele. On May 30, 1943, Mengele arrived at Auschwitz. Verschuer notified the German Research Society, "My assistant, Dr. Josef Mengele (M.D., Ph.D.) joined me in this branch of research. He is presently employed as Hauptsturmführer [captain] and camp physician in the Auschwitz concentration camp. Anthropological testing of the most diverse racial groups in this concentration camp is being carried out with permission of the SS Reichsführer [Himmler]."

Mengele began searching the boxcar arrivals for twins. When he found them, he performed beastly experiments, scrupulously wrote up the reports and sent the paperwork back to Verschuer's institute for evaluation. Often, cadavers, eyes and other body parts were also dispatched to Berlin's eugenic institutes.

Rockefeller executives never knew of Mengele. With few exceptions, the foundation had ceased all eugenic studies in Nazi-occupied Europe before the war erupted in 1939. But by that time the die had been cast. The talented men Rockefeller and Carnegie financed, the institutions they helped found, and the science it helped create took on a scientific momentum of their own.

After the war, eugenics was declared a crime against humanity--an act of genocide. Germans were tried and they cited the California statutes in their defense. To no avail. They were found guilty.

However, Mengele's boss Verschuer escaped prosecution. Verschuer re-established his connections with California eugenicists who had gone underground and renamed their crusade "human genetics." Typical was an exchange July 25, 1946 when Popenoe wrote Verschuer, "It was indeed a pleasure to hear from you again. I have been very anxious about my colleagues in Germany…. I suppose sterilization has been discontinued in Germany?" Popenoe offered tidbits about various American eugenic luminaries and then sent various eugenic publications. In a separate package, Popenoe sent some cocoa, coffee and other goodies.

Verschuer wrote back, "Your very friendly letter of 7/25 gave me a great deal of pleasure and you have my heartfelt thanks for it. The letter builds another bridge between your and my scientific work I hope that this bridge will never again collapse but rather make possible valuable mutual enrichment and stimulation."

Soon, Verschuer once again became a respected scientist in Germany and around the world. In 1949, he became a corresponding member of the newly formed American Society of Human Genetics, organized by American eugenicists and geneticists.

In the fall of 1950, the University of Münster offered Verschuer a position at its new Institute of Human Genetics, where he later became a dean. In the early and mid-1950s, Verschuer became an honorary member of numerous prestigious societies, including the Italian Society of Genetics, the Anthropological Society of Vienna, and the Japanese Society for Human Genetics.

Human genetics' genocidal roots in eugenics were ignored by a victorious generation that refused to link itself to the crimes of Nazism and by succeeding generations that never knew the truth of the years leading up to war. Now governors of five states, including California have issued public apologies to their citizens, past and present, for sterilization and other abuses spawned by the eugenics movement.

Human genetics became an enlightened endeavor in the late twentieth century. Hard-working, devoted scientists finally cracked the human code through the Human Genome Project. Now, every individual can be biologically identified and classified by trait and ancestry. Yet even now, some leading voices in the genetic world are calling for a cleansing of the unwanted among us, and even a master human species.

There is understandable wariness about more ordinary forms of abuse, for example, in denying insurance or employment based on genetic tests. On October 14, America's first genetic anti-discrimination legislation passed the Senate by unanimous vote. Yet because genetics research is global, no single nation's law can stop the threats.

This article was first published in the San Francisco Chronicle and is reprinted with permission of the author.


Historical Background: The Jews of Hungary During the Holocaust

After Adolf Hitler rose to power in 1933, the Hungarian government became interested in making an alliance with Nazi Germany. The Hungarian Government felt that such an alliance would be good for them, in that the two governments maintained similar authoritarian ideologies, and the Nazis could assist Hungary in retrieving land it had lost in World War I. Over the next five years, Hungary moved closer to Germany.

A Hungarian gendarme checks a woman entering the Munkács ghetto

German soldiers supervising the deportation of Jews, Hungary, 1944

The Munich Conference of September 1938 allowed Germany to annex the Sudeten region of Czechoslovakia. In November, Germany carved a piece of Czechoslovakia &mdash territory that had formerly belonged to Hungary &mdash and handed it back to Hungary in order to cement the relations between the two nations. In August 1940, Germany gave Hungary possession of northern Transylvania. In October 1940, Hungary joined Germany, Italy, and Japan in the Axis alliance.

Hungary was awarded more land in March 1941 when, despite its alliance with the Yugoslav government, Hungary joined its new ally, Germany, in invading and splitting up Yugoslavia. By that time, with all its new territories, the Jewish population in Greater Hungary had reached 725,007, not including about 100,000 Jews who had converted to Christianity but were still racially considered to be &ldquoJews.&rdquo Approximately half of Hungary's Jewish population lived in Budapest, where they were very acculturated and a part of the middle class.

Deportation of the Budapest Jews to the Ghetto

Deportation of Jews from Dunaszerdahely, Hungary, to Auschwitz, June 15, 1944

Hungary commenced issuing anti-Jewish legislation soon after the Anschluss in March 1938. Hungary passed a law whereby Jewish participation in the economy and the professions was cut by 80 percent. In May 1939, the Hungarian Government further limited the Jews in the economic realm and distinguished Jews as a "racial," rather than religious group. In 1939 Hungary created a new type of labor service draft, which Jewish men of military age were forced to join (see also Hungarian Labor Service System). Later, many Jewish men would die within the framework of the forced labor they performed pursuant to this draft. In 1941 the Hungarian Government passed a racial law, similar to the Nuremberg Laws, which officially defined who was to be considered Jewish.

Budapest, Hungary, A homeless Jewish man in the ghetto

Soltvadkert, Hungary, Jewish deportees before boarding the deportation train, June 1944

Although these anti-Jewish laws caused many hardships, most of the Jews of Hungary lived in relative safety for much of the war. Despite this relative safety, however, tragedy struck in the summer of 1941. Some 18,000 Jews randomly designated by the Hungarian authorities as "Jewish foreign nationals" were kicked out of their homes and deported to Kamenets-Podolsk in the Ukraine, where most were murdered. In early 1942, another 1,000 Jews in the section of Hungary newly acquired from Yugoslavia were murdered by Hungarian soldiers and police in their "pursuit of Partisans.&rdquo

As the war progressed, the Hungarian authorities became more and more entrenched in their alliance with Germany. In June 1941, Hungary decided to join Germany in its war against the Soviet Union. Finally, in December 1941, Hungary joined the Axis Powers in declaring war against the United States, completely cutting itself off from any relationship with the West.

However, after Germany's defeat at Stalingrad and other battles in which Hungary lost tens of thousands of its soldiers, the Regent of Hungary, Miklos Horthy, began trying to back out of the alliance with Germany. This, of course, was not acceptable to Hitler. In March, 1944, German troops invaded Hungary, in order to keep the country loyal by force. Hitler immediately set up a new government that he thought would be faithful, with Dome Sztojay, Hungary's former ambassador to Germany, as Prime Minister.

Jews saved from deportation at the last minute in Budapest, Hungary, November 1944

Jews accompanied by Hungarian gendarmes before boarding the transport to Auschwitz-Birkenau, Soltvadkert, Hungary, June 1944

Accompanying the German occupation forces was a Sonderkommando unit headed by Adolf Eichmann, whose job was to begin implementing the &ldquoFinal Solution&rdquo within Hungary. Additional anti-Jewish decrees were passed in great haste. Judenräte were established throughout Hungary, with a central Judenrat called the Zsido Tanacs established in Budapest under Samu Stern. The Nazis isolated the Jewish population from the outside world by restricting their movement and confiscating their telephones and radios. Jewish communities were forced to wear the Yellow Star. Jewish property and businesses were seized, and from mid to late April the Jews of Hungary were forced into ghettos. These ghettos were short-lived. After two to six weeks the Jews of each ghetto were put on trains and deported. Between May 15th and July 9th, about 430,000 Hungarian Jews were deported, mainly to Auschwitz, where most were gassed on arrival. In early July, Horthy halted the deportations, still intent on cutting Hungary's ties with Germany. By that time, all of Hungary was "Jew-free," except for the capital, Budapest. Throughout the spring of 1944 Israel Kasztner, Joel Brand, and other members of the Relief and Rescue Committee of Budapest began negotiating with the SS to save lives. These negotiations are discussed in greater depth below. Many Jews (perhaps up to 8,000) fled from Hungary, mostly to Romania, many with the help of Zionist youth movement members.

The Munkács brick factory where the Jews of the town were brought before their deportation to Auschwitz-Birkenau.

Deportation of Jews from the town Koszeg, Hungary, 1944

From July to October, 1944, the Jews of Budapest still lived in relative safety. However, on October 15 Horthy announced publicly that he was done with Hungary's alliance with Germany, and was going to make peace with the Allies. The Germans blocked this move, and simply toppled Horthy's Government, giving power to Ferenc Szalasi and his fascist, violently antisemitic Arrow Cross Party. The Arrow Cross immediately introduced a reign of terror in Budapest. Nearly 80,000 Jews were killed in Budapest itself, shot on the banks of the Danube River and then thrown into the river. Thousands of others were forced on death marches to the Austrian border. In December, during the Soviet siege of the city, 70,000 Jews were forced into a ghetto. Thousands died of cold, disease, and starvation.

During the Arrow Cross's reign of terror, tens of thousands of Jews in Budapest were saved by members of the Relief and Rescue Committee and by other Jewish activists, especially Zionist youth movement members, who forged identity documents and provided them with food. These Jews worked together with foreign diplomats such as the Swedish Raoul Wallenberg, the Swiss Carl Lutz, and others who provided many Jews with international protection.

Hungary was liberated by the Soviet army by April 1945. Up to 568,000 Hungarian Jews had perished during the Holocaust.

The Kasztner Controversy

Dr. Israel (also known as Rudolf or Rezso) Kasztner was a Hungarian Zionist leader in his native Transylvania and then in Budapest after Transylvania was annexed by Hungary in 1940. In late 1944 he helped found the Relief and Rescue Committee of Budapest. Until spring 1944, the committee successfully smuggled refugees from Poland and Slovakia into Hungary.

Once Germany invaded Hungary in March 1944, Kasztner came to believe that the best way to save Hungarian Jewry &ndash the last Jewish community in Europe &ndash was to negotiate with the German authorities. Thus, the Rescue Committee contacted the SS officers in charge of implementing the "Final Solution" in Hungary. Soon thereafter, Adolf Eichmann made his offer to exchange "Blood for Goods," whereby a certain number of Jews would be spared in exchange for large amounts of goods, including trucks. Kasztner negotiated directly with Eichmann and later with Kurt Becher, a Nazi official.

Hungarian Jews from Carpatho-Ruthenia undergoing selection on the ramp at Birkenau.

In late June 1944, Kasztner convinced Eichmann to release some 1,700 Jews. Kasztner and other Jewish leaders drew up a list of Jews to be released, including leading wealthy Jews, Zionists, rabbis, Jews from different religious communities, and Kasztner's own family and friends. They were transported out of Hungary on what came to be known as the "Kasztner Train." After being detained in Bergen-Belsen, the members of the "Kasztner Train" eventually reached safety in Switzerland.

Kasztner and Becher continued negotiating for an end to the murder and later for the surrender of various Nazi camps to the Allies. These negotiations may have led to the order to stop the murder in Auschwitz and to stop the deportations from Budapest in fall 1944.

After the war, Kasztner moved to Palestine and became a civil servant working in the Israeli government. He was accused of collaborating with the Nazis by a journalist named Malkiel Grunwald. The Israeli government sued Grunwald on Kasztner's behalf in order to clear Kasztner's name, but Grunwald's lawyer turned the trial into an indictment of Kasztner. The judge summed up the trial by saying that Kasztner had "sold his soul to the devil" &ndash by negotiating with the Nazis, by favoring his friends and relatives on the Kasztner Train, and by not doing enough to warn Hungarian Jews about their fate.

Kasztner appealed this verdict and, ultimately, the Israeli Supreme Court cleared Kasztner of all wrongdoing. However, before the new decision could be announced, Kasztner was assassinated by extreme right-wing nationalists.