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Göbekli Tepe

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Göbekli Tepe - Historia

Aproximadamente en el año 8000 a. C., los primeros humanos del suroeste de Asia desarrollaron un sistema de producción de alimentos completamente nuevo; fue una transición agrícola masiva. Antes de este tiempo, los humanos vivían en grupos pequeños y en su mayoría nómadas, cazaban animales y recolectaban una amplia variedad de plantas para su subsistencia. Después de esta transición, los humanos vivieron vidas estacionarias en aldeas más grandes y luego en ciudades, y confiaron en cultivar tierras cercanas para sobrevivir. Esta no fue una revolución de la noche a la mañana. Generaciones de pequeños cambios incrementales a lo largo de cientos de años contribuyeron a un “proceso de aceleración” que finalmente arruinó cualquier posibilidad de regresar a una sociedad de caza y recolección (Ponting, 1992). Los arqueólogos coinciden en gran medida en que el inicio de la transición agrícola probablemente comenzó con la domesticación del trigo aproximadamente en el 8000 a. C., en Mesopotamia (“Ears of abundant”, 2005). Pero todavía existe un desacuerdo sustancial sobre la (s) causa (s) de la domesticación del trigo (Ponting, 1992).

El origen del trigo domesticado

Una explicación es que los humanos comenzaron a cultivar “tan pronto como el conocimiento humano y los logros culturales alcanzaron un nivel suficientemente avanzado” porque fue una mejora claramente significativa con respecto a la caza y la recolección (Ponting, 1992). Esta teoría ha sido ampliamente desacreditada, no solo porque no hay evidencia de que los humanos se volvieran significativamente más inteligentes durante o poco antes del 8000 a.C., sino también porque el surgimiento de la agricultura no creó una vida mejor para los primeros humanos. Por el contrario, en comparación con la vida de los cazadores-recolectores, la transición agrícola significó un trabajo más duro durante más horas en peores condiciones para la gran mayoría de los humanos (Harari, 2011) (Ponting, 1992).

Otra teoría postula que los cambios climáticos relacionados con el final de la última glaciación crearon condiciones favorables para la agricultura. En "Sapiens: Una breve historia de la humanidad", Harari (2011) sostiene que el calentamiento del Medio Oriente y el aumento simultáneo de las precipitaciones crearon un nuevo clima "ideal para el trigo y los cereales del Medio Oriente". A medida que los humanos comenzaron a cosechar y comer más trigo, las semillas se esparcieron accidentalmente cerca de los campamentos temporales. Durante generaciones, el trigo se volvió cada vez más abundante y grupos de humanos permanecían en estos sitios durante semanas y luego meses para cosechar los granos. Con el tiempo, la cosecha se transformó en un cultivo cada vez más elaborado y, finalmente, en una agricultura. Esta teoría es plausible, pero pasa por alto el hecho de que China y Mesoamérica experimentaron transiciones agrícolas independientes varios miles de años después. En consecuencia, el cambio climático en estos lugares “habría sido muy diferente y es poco probable que provocara una respuesta similar” (Ponting, 1992). Además, en otras épocas de la historia de los primeros humanos se han producido cambios importantes en el clima sin consecuencias similares.

Mark Cohen, en su libro La crisis alimentaria en la prehistoria, sostiene que la transición a la agricultura fue el resultado de una creciente presión demográfica (Cohen, 1977). A medida que los humanos se extendían lentamente por todo el mundo, finalmente llegaron a un punto en el que era difícil expandirse geográficamente a tierras aptas para la caza y la recolección. Ponting sitúa este punto de inflexión en unos 4 millones de personas y alrededor del 8000 a. C. (Ponting, 1992). El continuo aumento de la población hizo que la agricultura fuera esencial con menos espacio, la caza y la recolección ya no podrían proporcionar la subsistencia que los primeros humanos necesitaban para sobrevivir. La agricultura era difícil (sustancialmente más difícil que la caza y la recolección), pero proporcionaba suficiente alimento para una población en crecimiento y algo más (Cohen, 1977). Esto permitió un aumento de población aún más rápido y, por lo tanto, una demanda de más alimentos. Cohen sostiene que la presión demográfica y el excedente de alimentos forzaron esencialmente la mano agrícola de los seres humanos a un ciclo de crecimiento que no podía romperse. El excedente de alimentos y el aumento de la densidad de población fueron los ingredientes necesarios de los que surgió la "complejidad social" (Turchin, 2013). El transporte, la distribución y la asignación del excedente de alimentos en las ciudades de rápido crecimiento requirieron “instituciones capaces de organizar este proceso” (Ponting, 1992). Según Cohen y otros, estas instituciones se convirtieron en templos y las élites religiosas se convirtieron en funcionarios burocráticos que controlaban el flujo de alimentos (Cohen, 1977) (Ponting, 1992) (Turchin, 2013). Otros aspectos críticos de la complejidad social, como la especialización, el pensamiento abstracto y el compartir mitos colectivos, se construyeron sobre una base de abundantes recursos materiales.

Göbekli Tepe rompe la teoría estándar

Un descubrimiento arqueológico reciente en Turquía amenaza con poner patas arriba la teoría de la presión demográfica. Göbekli Tepe es un gran sitio de 22 acres en el sureste de Turquía compuesto por enormes pilares de piedra dispuestos en muchos círculos (Curry, 2008). Los pilares más grandes miden 16 pies de alto y pesan muchas toneladas (Curry, 2008). Algunos de los pilares están “en blanco, mientras que otros están elaboradamente tallados: abundan los zorros, leones, escorpiones y buitres, que se retuercen y se arrastran por los lados anchos de los pilares” (Curry, 2008). La excavación del sitio fue dirigida por el arqueólogo alemán Klaus Schmidt desde 1996 hasta su muerte en 2014. Schmidt sostiene que las estatuas de pilares talladas que se encuentran en el centro de varios anillos de piedra “representaban seres muy poderosos. Si los dioses existían en la mente de los pueblos del Neolítico temprano, existe una abrumadora probabilidad de que ... sea la primera representación monumental conocida de dioses ”(Schmidt, 2010). Él llama a Göbekli Tepe “el primer lugar sagrado construido por humanos” (Curry, 2008).

Un anillo circular de pilares en Gobekli Tepe. Fotografía de Vincent J. Musi

Los arqueólogos han fechado la construcción inicial de los círculos de piedra aproximadamente en el 9600 a.C. (Turchin, 2013). El primer caso conocido de domesticación del trigo ocurrió a solo 30 kilómetros de distancia, en algún momento entre 7800 y 7500 aC (Harari, 2011) (Heun, 1997). Esto sugeriría que el primer sitio religioso precedió a la primera instancia de domesticación de cultivos por más de mil años. En consecuencia, Schmidt sostiene que Göbekli Tepe fue construido por un gran número de cazadores-recolectores, que “debieron tener una mitología muy complicada, incluida la capacidad de abstracción” (2010). Esto contradice directamente el argumento de que fue solo después de la domesticación del trigo cuando los humanos pudieron desarrollar sociedades complejas y construir mitos imaginarios.

El esfuerzo y la colaboración necesarios para alimentar a los muchos humanos que construyeron Göbekli Tepe antes de la domesticación del trigo fue enorme: lo más probable es que los animales muertos en cacerías lejanas fueran llevados al sitio para alimentar a los trabajadores. Esto se evidencia por la presencia de grandes huesos de animales en el sitio (Schmidt, 2000). Schmidt cree que “la necesidad de adquirir alimentos suficientes para quienes trabajaron y se reunieron para las ceremonias en Göbekli Tepe puede haber llevado al cultivo intensivo de cereales silvestres y la creación de algunas de las primeras cepas domésticas” (Mann, 2011). De hecho, las fechas de las primeras semillas de trigo einkorn domesticadas corresponden al pico de actividad en Göbekli Tepe (Mann, 2011). Si bien Göbekli Tepe cambia la teoría común sobre el auge del ritual y la religión, la domesticación del trigo esencialmente sigue siendo una historia de presión demográfica. Para alimentar a las muchas personas que construyeron los pilares, o quizás para alimentar a las personas que vinieron a interactuar con el templo, los primeros humanos se vieron obligados a encontrar una mejor manera de alimentar a una población más grande sin un espacio más grande.

Es complicado

En última instancia, lo más probable es que fue una combinación de factores lo que culminó en la domesticación del trigo. Estas teorías, en otras palabras, no son mutuamente excluyentes. Por ejemplo, puede ser cierto que el final de la edad de hielo alrededor del año 12000 aC mejoró el clima para el trigo (Harari, 2011). Quizás fue tanto la creciente presión demográfica a escala general como el deseo de alimentar a los trabajadores de Göbekli Tepe lo que obligó a los primeros humanos a experimentar con el cultivo de trigo. Y no está claro si los mismos factores que influyeron en la domesticación del trigo en el sureste de Turquía también influyeron en la domesticación del maíz varios miles de años después en Mesoamérica o en China.

Göbekli Tepe complica la discusión sobre la agricultura temprana, pero quizás lo más importante es que plantea preguntas importantes. Si los mitos y los pensamientos abstractos y complejos (quizás incluso de Dios) compartidos entre los primeros humanos se produjeron antes de la revolución agrícola, entonces, ¿qué hizo que los humanos comenzaran a construir algo tan complicado y enorme como Göbekli Tepe? En otras palabras, si la gestión del excedente de alimentos no creó el marco social del ritual y la religión, ¿entonces qué lo hizo? Schmidt cree que fue la capacidad de "utilizar la cultura simbólica, una especie de capacidad prealfabetizada para producir y" leer "la cultura material simbólica, lo que permitió a las comunidades formular sus identidades compartidas" (Schmidt, 2000). Sin embargo, no tiene claro por qué ni exactamente cuándo los humanos adquirieron esta capacidad de pensar y compartir simbólicamente. Göbekli Tepe demuestra que la religión, el pensamiento abstracto y la agricultura pueden haber interactuado de una manera que no se entendía previamente y que es contraria a la teoría popular.


Trabajos citados
Cohen, Mark Nathan. La crisis alimentaria en la prehistoria: la superpoblación y los orígenes de la agricultura. New Haven: Yale UP, 1977. Imprimir.

Curry, Andrew. Göbekli Tepe: ¿El primer templo del mundo? " Revista Smithsonian. Smithsonian, noviembre de 2008. Web. 18 de septiembre de 2016.

"Oídos de la abundancia". El economista 20 de diciembre de 2005.

Harari, Yuval N. "Capítulo 5: El mayor fraude de la historia". Sapiens: una breve historia de la humanidad. Harper, 2011. 70-87. Impresión.

Mann, Charles C. "Göbekli Tepe". National Geographic. National Geographic, junio de 2011. Web. 18 de septiembre de 2016.

Ponting, Clive. Ch. 3 y 4 en "Una historia verde del mundo: el medio ambiente y el colapso de las grandes civilizaciones". St. Martin's Press, Nueva York, 1991. ISBN 0-312-06989-1, McCabe GF75.P66 1992 págs. 18-67.

Turchin, Peter. Sociedades complejas antes de la agricultura: Göbekli Tepe ". Foro de Evolución Social. The Evolution Institute, 17 de mayo de 2013. Web. 18 de septiembre de 2016.


Tiene casi 12.000 años y estuvo abandonado durante 9.000 años

G & oumlbekli Tepe es notable por múltiples razones, pero todas se relacionan con su excesiva antigüedad. La construcción de G & oumlbekli Tepe se remonta a casi 12.000 años, lo que la sitúa en un período de tiempo que generalmente se considera anterior a la civilización. Fue construido casi al mismo tiempo que terminó la última edad de hielo. G & oumlbekli Tepe pasó a ser una civilización activa durante casi tres milenios antes de ser abandonada en circunstancias misteriosas hace unos 9.000 años.

Foto: Zhengan / Wikimedia Commons / CC-BY-SA 4.0

Más antiguo que la historia: 7 imágenes de Göbekli Tepe que muestran lo antiguo que es en realidad

Una imagen de las enormes piedras megalíticas decoradas de Gobekli Tepe. Shutterstock.

Hay un sitio arqueológico en la Turquía actual que no se parece a nada que hayamos encontrado en ningún otro lugar del mundo. Allí, hace unos 12.000 años, un misterioso grupo de personas, que se cree que eran cazadores-recolectores, decidió construir un intrincado monumento utilizando bloques de piedra de varias toneladas. Por medios que todavía no podemos comprender, estas misteriosas personas erigieron hasta 200 pilares de piedra en varios círculos amurallados.

Se ha descubierto que algunos de los pilares de piedra en Göbekli Tepe pesan entre 10 y 20 toneladas métricas, y todavía hay un pilar dentro de su cantera con un peso total de más de 50 toneladas.

Göbekli Tepe, que significa colina barrigón, fue descubierto hace varias décadas. Como muchos otros sitios, no recibió la atención adecuada hasta que un investigador decidió indagar más y más profundamente reveló un secreto enterrado bajo la superficie.

El antiguo sitio se encuentra a unos 15 km al noreste de la ciudad de Sanliurfa (antigua ciudad de Urfa), en el sureste de Turquía, cerca de la frontera con Siria. Siria, curiosamente, es el hogar de algunas de las ciudades más antiguas de la historia de la humanidad y precisamente donde se construyeron algunas de las estructuras megalíticas más antiguas.

Los pilares megalíticos en forma de T de Göbekli Tepe, un antiguo asentamiento que antecede a las pirámides de Egipto y # 8217 en al menos 8.500 años. Crédito de la imagen: Gulcan Acar.

La primera mención de Göbekli Tepe se remonta a una encuesta realizada por arqueólogos de la Universidad de Estambul y la Universidad de Chicago en 19634. Sin embargo, los megalitos enterrados se identificaron erróneamente como marcadores de tumbas, lo que llevó a algunos expertos a creer que el sitio era en realidad, un cementerio perteneciente al imperio bizantino. Poco sabían los expertos que debajo de la superficie se encuentran los restos de uno de los templos más antiguos y complejos de la Tierra.

La importancia de la colina debajo de la cual las ruinas de Göbekli Tepe han permanecido ocultas durante milenios solo se puso de manifiesto cuando en 1994, Klaus Schmidt, del Instituto Arqueológico Alemán, decidió investigar más el sitio.

Después de revisar la literatura arqueológica publicada durante los estudios de 1963, Schmidt decidió visitar e investigar más el sitio. Schmidt había estado trabajando anteriormente en un sitio antiguo igualmente importante llamado Nevalı Çori. Este sitio está ubicado en la provincia de Şanlıurfa y es conocido entre los expertos por ser el sitio de algunos de los edificios comunales y esculturas monumentales más antiguos que se conocen en la Tierra.

Shutterstock.

Las excavaciones arqueológicas en Nevalı Çori permitieron a Schmidt reconocer las similitudes entre los dos sitios. Los bloques de piedra de Göbekli Tepe, que antes se confundían con lápidas, pueden ser, de hecho, obras monumentales prehistóricas mucho más antiguas. Poco después de que Schmidt llegara al lugar, logró excavar el primer pilar masivo en forma de T por el que Göbekli Tepe es famoso en la actualidad.

El primer pilar había demostrado que los estudios arqueológicos de 1963 habían pasado por alto un tesoro escondido debajo de la superficie. Los estudios en los años siguientes eventualmente revelarían que el tell que ahora se encuentra en el sitio incluyó dos fases concluyentes de uso. Aunque posiblemente no podamos conocer el propósito exacto del sitio, los expertos creen que Göbekli Tepe pudo haber sido de naturaleza social o ritual.

Aunque no conocemos su propósito exacto originalmente previsto, sabemos que el sitio es antiguo. Realmente viejo. Hasta ahora, las excavaciones han revelado que algunas de las estructuras más antiguas de Göbekli Tepe datan de alrededor del 10.000 a. C.

Una imagen de uno de los pilares de piedra del sitio. Shutterstock.

Esto significa que hace unos 12.000 años, cuando los cazadores-recolectores deambulaban por Europa y los indicios de grandes civilizaciones como la de Egipto eran inimaginables, un misterioso grupo de personas decidió detenerse en el sitio y erigir un enorme monumento como ningún otro. El gran tamaño de Göbekli Tepe es una prueba de la gran iniciativa de un proyecto de construcción como debió haber sido para los pueblos antiguos. El tamaño de las piedras y su naturaleza y ubicación intrincadamente talladas demuestran que el sitio, así como el monumento en general, era de gran importancia para los pueblos antiguos.

La estratigrafía de Göbekli Tepe & # 8217 da fe de incontables siglos de actividad, comenzando ya en el período Epipaleolítico, entre aproximadamente 20.000 y 10.000 años antes del presente (BP). Los libros de historia nos dicen que las personas eran cazadores-recolectores nómadas que vivían en pequeños campamentos estacionales y que no había aldeas permanentes durante este tiempo. Este período está definido por microlitos y apariencia # 8217, pequeñas herramientas de piedra que generalmente estaban hechas de pedernal o esquisto, y alrededor de un centímetro de largo y medio centímetro de ancho.

Göbekli Tepe sirve como una antigua enciclopedia hecha de piedra, y sus estructuras son marcadores que ahora cuentan una historia perdida hace mucho tiempo.

Una imagen de un pilar de piedra semienterrado en Göbekli Tepe. Shutterstock.

Hay varios períodos en la línea de tiempo de Göbekli Tepe, el primero es el Epipaleolítico. Se cree que las estructuras identificadas en el período siguiente, el Neolítico B anterior a la alfarería, tienen alrededor de 12.000 años. También se ha desenterrado el tercer conjunto de edificios pertenecientes al Neolítico Precerámico B (PPNB) y que datan del IX milenio a. C.

Esto significa que si las estructuras más antiguas de Göbekli Tepe se construyeron alrededor del 10.000 a. C., son al menos 7.000 años más antiguas que Stonehenge y más de 7.500 años más antiguas que las pirámides de Egipto.

Este antiguo sitio y la evidencia histórica # 8217 afirma que la evolución de la humanidad en ese momento es todo lo contrario de lo que pensábamos. Contrariamente a la creencia popular, hace más de 12.000 años, la gente era lo suficientemente sofisticada y organizada como para construir sitios antiguos intrincados. Tenían suficiente conocimiento que les permitió sobrevivir a la última edad de hielo y desarrollar herramientas y técnicas que les permitieron extraer, transportar y colocar piedras de varias toneladas.

Imagen que muestra uno de los círculos megalíticos de Göbekli Tepe y sus famosos pilares de piedra. Shutterstock.

Como reveló Schmidt, basado en sus descubrimientos en el sitio, & # 8220 el esfuerzo coordinado para la construcción de los monolitos creó la base para el desarrollo de sociedades complejas. & # 8221 En otras palabras, para construir un monumento, era necesario crear la estructura adecuada para su construcción. La construcción de un sitio tan antiguo nos dice que los constructores de Göbekli Tepe eran una sociedad desarrollada que proporcionaba no solo comida y refugio a los constructores, sino también un sentido de organización y jerarquía que debió ser necesario para construir un sitio como Göbekli Tepe. .

Las enigmáticas piedras de Göbekli Tepe cuentan una historia única. Las piedras megalíticas son evidencia del ingenio de constructores megalíticos perdidos hace mucho tiempo, y sitios antiguos similares como Nevalı Çori reafirman la importancia de Göbekli Tepe como un lugar de reunión central de gran importancia.

La construcción de un monumento como Göbekli Tepe hace unos 12.000 años tiene aproximadamente las mismas implicaciones históricas que la aparición de las primeras pirámides en Egipto. Fue una empresa nunca antes vista en la historia de la humanidad, y su importancia reside en algo más que las piedras. La construcción de un complejo monumental que alberga más de 200 pilares de 7 toneladas (cada uno) plantea varias preguntas. No se trata solo de tecnología, sino de las implicaciones económicas y sociales que tiene un proyecto de este tipo.

Una imagen de una de las piedras de varias toneladas en Göbekli Tepe con motivos de animales tallados en la superficie. Shutterstock.

La construcción del sitio seguramente requirió una gran mano de obra, lo que significa que la coordinación y la planificación deben haber sido bien implementadas. Esto me lleva a creer que quien estuviera a cargo del proceso de construcción de Göbekli Tepe tenía que asegurarse de que la mano de obra estuviera adecuadamente equipada, bien alimentada y cuidada.

Aunque posiblemente no podamos saber cuántas personas participaron en la construcción del sitio, seguramente requirió una gran fuerza laboral. Si es así, ¿cómo convence a la gente, hace 12.000 años, de que es necesario construir algo del tamaño de Göbekli Tepe? ¿Cómo los motivas? Según el estudio del sitio, así como las mediciones de las piedras, los arqueólogos han propuesto que se necesitaban hasta 500 personas para retirar los pesados ​​pilares de sus respectivas canteras y transportarlos entre 100 y 500 metros (330–1,640 pies) hasta la sitio donde fueron colocados.

Esto nos lleva hacia otro misterio: ¿por qué? ¿Por qué alguien decidió construir un complejo tan vasto en primer lugar? ¿Cuál era el significado del sitio & # 8217s? ¿Objetivo? ¿Qué significan exactamente los innumerables símbolos y motivos grabados en los pilares?

¿Se utilizó el antiguo monumento como templo? ¿O es posible que se usara como una especie de observatorio astronómico temprano, a través del cual los antiguos trazaban mapas y llevaban un registro del tiempo?


GÖBEKLİ TEPE QUE ALTERÓ LA HISTORIA

Göbekli Tepe, incluido en la Lista del Patrimonio Cultural Temporal Mundial de la UNESCO, nos hace cuestionar nuestro conocimiento de los períodos prehistóricos y nos enseña cosas nuevas sobre la historia de la humanidad al tiempo que despierta nuestra curiosidad.

Göbekli Tepe, incluido en la Lista del Patrimonio Cultural Temporal Mundial por la UNESCO, nos hace cuestionar nuestro conocimiento de los períodos prehistóricos y nos enseña cosas nuevas sobre la historia de la humanidad al tiempo que despierta nuestra curiosidad.

Anatolia ha sido una región popular para el asentamiento a lo largo de la historia debido a su ubicación geopolítica y las tierras fértiles que posee. La humanidad, por otro lado, ha construido constantemente lugares de culto desde el pasado hasta el presente. Los primeros períodos de la civilización se están reescribiendo actualmente con Göbekli Tepe, que alberga el templo más antiguo conocido del mundo. Göbekli Tepe, a 22 kilómetros al norte de Urfa, es 7 mil años más antiguo que Stonehenge ubicado en Inglaterra y 7.500 años más antiguo que las pirámides egipcias. Este sitio arqueológico que data de hace 11.600 años, ha sacudido hasta sus cimientos las ideas de los científicos sobre el origen de la civilización desde que se iniciaron las excavaciones en 1995, y nos ha llevado a volver a investigar numerosos hechos.

ACUERDO PERMANENTE CON CREENCIA

Hogar de los templos más antiguos descubiertos hasta la fecha, Göbekli Tepe se construyó durante la última etapa de la transición de la humanidad a la agricultura y la ganadería. Partiendo del hecho de que la región es antigua, la idea de que la agricultura condujo a la civilización ha perdido vigencia. La opinión general hasta hoy era que las sociedades complejas se formaron como resultado del excedente de cultivos cultivados después de que los cazadores-recolectores se asentaron. Göbekli Tepe abrió a discusión esta opinión popular. El arqueólogo Prof. Klaus Schmidt, quien dirigió las excavaciones durante 19 años desde 1995 en adelante, propuso que el flujo cronológico de la humanidad alcanzó una historia con Göbekli Tepe. Según Schmidt, la mano de obra necesaria para construir estructuras condujo al desarrollo de la agricultura como una forma de proporcionar provisiones a los trabajadores. Las comunidades abarrotadas deseaban estar cerca de los lugares de culto y, como los recursos del medio ambiente eran insuficientes para satisfacer las necesidades de estas comunidades, la gente se vio obligada a dedicarse a la agricultura. En el complejo de edificios descubierto en Göbekli Tepe, no había rastro de techo y estos edificios fueron reconocidos como templos al aire libre.


PRIMEROS PASOS DEL ARTE

Göbekli Tepe se remonta a antes del comienzo de la agricultura e incluso a la invención de la cerámica. Por otro lado, hay un estilo que se puede percibir como artístico en figuras de animales que embellecen piedras en forma de T que simbolizan al hombre. En las piedras hay figuras de escorpiones, zorros, toros, serpientes, jabalíes, leones, lucios y ánades reales. Particularmente las figuras de leones demuestran que los leones vivieron en Anatolia durante el período Neolítico. Según algunos investigadores, estas figuras de animales simbolizan las tribus que visitaron el templo. Los hallazgos en Göbekli Tepe ilustran las habilidades organizativas que unieron a grupos abarrotados y habilidades artísticas avanzadas. Símbolos similares a los descubiertos & # 8211, aunque más pequeños, se pueden ver en una región que abarca el norte de Irak y Siria. En base a esto, se sugiere que Göbekli Tepe fue un centro de interacción cultural en el período Neolítico. El hecho de que los pisos del templo fueron construidos de manera que se evitaran las fugas, indica que las sustancias líquidas se usaron en ceremonias. Göbekli Tepe que domina y es visible desde muchos lugares debido a su ubicación, fue un centro de culto hasta alrededor del 8 mil a. C. Sin embargo, estaba cubierto de tierra y desapareció de la historia, lo que nos impulsa a hacernos la pregunta "¿Pero por qué?" # 8221 para Göbekli Tepe, incluso hoy.
GÖBEKLİ TEPE UN LUGAR EXTRAORDINARIO
Nabi Avcı (Ministro de Cultura y Turismo)

Göbekli Tepe es un descubrimiento revolucionario en el mundo de la arqueología. Existe una discusión sobre cómo se produjeron las obras descubiertas en las excavaciones. El escenario más popular para el mundo de la ciencia es que era un centro de creencias. Sin embargo, todavía no hay información segura sobre la función de Göbekli Tepe & # 8217s y por qué se estableció. Por eso es intrigante. Este lugar está más allá de nuestro conocimiento. También es un ejemplo sorprendente de las actividades culturales de Turquía.

OBELISCO EN FORMA DE T
El símbolo del Templo

Los obeliscos en forma de T en Göbekli Tepe alcanzan una altura de 5 metros y un peso de 16 toneladas.

IBIS CALVO
Últimos pájaros

Las especies de ibis calvo que se pueden encontrar en Turquía (Birecik & # 8211 Urfa) y Marruecos hoy en día, tienen una población de aproximadamente 500 individuos.

Guía Göbekli Tepe

¿QUÉ COMER?

Ofreciendo una amplia variedad de restaurantes, puede probar comidas locales como borani, bostana y hummus, así como kebab y kibbeh en Urfa, y tomar un café llamado “mırra”.

¿QUÉ COMPRAR?

En el centro de la ciudad de Urfa y en los vendedores cerca de los sitios arqueológicos, se venden recuerdos y objetos decorativos inspirados en Göbekli Tepe. Además, las finas artesanías del pasado se enseñan en el Centro de Educación Pública de Şanlıurfa y en el Taller de mampostería de piedra de Göbekli Tepe.

NO TE PIERDAS

El terreno en la cima de Göbekli Tepe, donde se encuentra el árbol de los deseos, es visitado con frecuencia. Además, el Museo del Sitio Arqueológico Göbekli Tepe en Örencik Village está abierto para su visita todos los días de la semana y la tarifa de admisión es de 5 liras. Depende de usted visitar Urfa y ver Balıklıgöl, la mezquita Halil-ur-Rahman, el museo Şanlıurfa y la cueva Eyyub & # 8217s.
¿COMO IR?

Turkish Airlines organiza vuelos recíprocos desde Ankara, Estambul, Izmir a Şanlıurfa todos los días. Se puede llegar fácilmente a Göbekli Tepe después de media hora en coche desde el aeropuerto.


Junio ​​de 2014 AOM: Göbekli Tepe: quién lo construyó, cuándo y por qué

Nos complace y es un honor darle la bienvenida nuevamente como Autor del mes de junio a Andrew Collins. Únase a Andrew durante junio en los foros de mensajes de la AoM para discutir su nuevo libro G & oumlbekli Tepe: Genesis of the Gods

G & oumlbekli Tepe es un nombre familiar para cualquier persona interesada en el tema de los misterios antiguos. Considerado el templo de piedra más antiguo del mundo, está compuesto por una serie de estructuras megalíticas que contienen anillos de pilares en forma de T bellamente tallados. Se asienta en la cresta de una montaña en el sureste de Turquía, a solo 8 millas (13 kilómetros) de la antigua ciudad de Urfa, cerca del sitio tradicional del Jardín del Edén. Aquí, durante los últimos diez mil años, sus secretos han permanecido ocultos bajo un montículo de tierra artificial con forma de vientre de unas 330 por 220 yardas (300 m por 200 metros) de tamaño. La agricultura y la ganadería apenas se conocían cuando se construyó G & oumlbekli Tepe, y se nos dice que deambulaban por el fértil paisaje del sudoeste de Asia, primitivos cazadores-recolectores, cuya única existencia giraba en torno a la supervivencia en el día a día.

Entonces, ¿qué es G & oumlbekli Tepe? ¿Quién lo creó y por qué? Más urgentemente, ¿por qué sus constructores enterraron su creación al final de su vida útil?

Estas son las preguntas que hago en el nuevo libro G & oumlbekli Tepe: Genesis of the Gods, en el que proporciono evidencia convincente de que los mitos de los Vigilantes del libro de Enoch y los Anunnaki del mito y la leyenda de Mesopotamia son recuerdos de los constructores de G & oumlbekli y sus impacto en el surgimiento de la civilización. Creo también que G & oumlbekli Tepe fue construido por una población de cazadores-recolectores que aún estaba atemorizada luego de un devastador cataclismo que casi destruyó el mundo & # 8211 un impacto de cometa que la ciencia reconoce que tuvo lugar hace unos 12,900 años, con terribles réplicas que duraron. durante varios cientos de años después.

Híbridos humanos

Sin embargo, parece poco probable que quienes idearon un plan para contrarrestar el miedo innato a otro cataclismo (algo que la visionaria y escritora Barbara Hand Clow tan acertadamente llama catastrofobia) fueran la población indígena. Esto parece haber sido orquestado por miembros de una cultura entrante, compuesta por grupos de chamanes, guerreros, cazadores y especialistas en herramientas de piedra de inmenso poder y carisma. Sus territorios, a través de los cuales comerciaban con diferentes formas de pedernal, así como hematita utilizada como ocre rojo, se extendían desde las montañas de los Cárpatos en el oeste hasta las estepas rusas y la llanura en el este. Más increíblemente, la evidencia anatómica apunta a que son de apariencia llamativa & # 8211 altos, con cabezas extremadamente largas, pómulos altos, caras largas, mandíbulas grandes y fuertes crestas en las cejas, que algunos han visto como evidencia de que eran híbridos neandertales-humanos. Entonces, ¿quiénes eran estas personas?

El ascenso de los swiderios

La respuesta es Swiderians, cuyas operaciones mineras en Polonia y las montañas rsquos Swietokrzyskie (Holy Cross) se encuentran entre las primeras pruebas de actividades mineras organizadas en cualquier parte del mundo. Esta sociedad avanzada, que prosperó tanto en Europa central como oriental en la época del impacto del cometa de 10.900 a.C., fue responsable de la fundación de varias culturas importantes posteriores a Swider de la era mesolítica tan al norte como Noruega, Finlandia y Suecia. , tan al sur como las montañas del Cáucaso, y tan al este como el río Alto Volga de Rusia Central. La cultura de Swiderians y rsquo altamente avanzada, que incluía una tecnología sofisticada de herramientas de piedra, se derivó de sus ancestros lejanos, los pueblos de Gravetie del Este que prosperaron entre el 30.000 y el 19.000 a.C. en lo que hoy es la República Checa y más al este en la llanura rusa.

Alrededor del 10.500 a. C., creo que los grupos Swiderianos se trasladaron al sur desde la llanura de Europa del Este hacia el este de Anatolia. Aquí obtuvieron el control del comercio regional del vidrio volcánico negro conocido como obsidiana en lugares como la montaña Bing & oumll en las tierras altas de Armenia y Nemrut Da & # 287, un volcán extinto cerca de las orillas del lago Van, Turquía y el mar interior más grande de Rusia. Esto los puso en contacto con las comunidades que luego serían responsables de la construcción de G & oumlbekli Tepe alrededor del 9500-9000 a. C.

Propósito ritual

Todo sugiere que los swiderios poseían una cosmología sofisticada obtenida en parte de sus primos, los solutrenses de Europa central y occidental, que estaban emparentados con los pueblos de Gravettes del este. Creían en un árbol cósmico que sostenía el mundo celeste al que entraban a través de la Gran Grieta y mdash la bifurcación o división en la Vía Láctea causada por la presencia de polvo estelar y escombros y mdash correspondiente a la posición en los cielos del norte ocupada por las estrellas de Cygnus, el cisne celestial (también conocido como la Cruz del Norte). Los Swiderios creían también que las aves eran símbolos del vuelo astral, y que esta era la forma en que el chamán podía llegar al mundo celeste. En Europa, el ave más comúnmente asociada con estas creencias y prácticas fue el cisne, mientras que en el suroeste de Asia fue el buitre, un símbolo principal de muerte y transformación en el Neolítico temprano. Ambas aves están identificadas con la constelación de Cygnus.

Usando esta apariencia, el chamán podría ingresar al mundo del cielo y contrarrestar las acciones de la criatura sobrenatural considerada responsable de cataclismos como el impacto del cometa de 10,900 a. C., al que los científicos hoy se refieren como el evento Younger Dryas Boundary (YDB). Se vio que este embaucador cósmico tomaba la forma de un zorro celestial o un lobo celestial, encarnado quizás en los zorros saltadores tallados en relieve en las caras internas de los pilares clave en G & oumlbekli Tepe, y también recordado como el lobo Fenris responsable de causar Ragnorak, un cataclismo importante conservado en la mitología nórdica. All across Europe, and into Southwest Asia, accounts exist of supernatural foxes and wolves that have attempted to endanger the sky pillar supporting the starry canopy, an act that if achieved would have brought about the destruction of the world.

Someone realized that only by allaying people&rsquos fears regarding the immense potency of the cosmic trickster could stability be truly restored to the world. And whenever this supernatural creature returned to the heavens in the guise of a comet&mdashseen as a visible manifestation of the sky fox or sky wolf&mdashit would be the shaman&rsquos role to enter the sky world and counter its baleful influence, a primary motivation I see as behind the construction of Göbekli Tepe.

Womb Chambers

Yet there were clearly other reasons for the construction of Göbekli Tepe. Its stone enclosures served, most likely, as womb chambers, places where the shaman entered into a primal state, like that experienced before birth, after passing between the enclosures&rsquo twin central pillars. These enormous monoliths, sometimes 18 feet (5.5 meters) in height and weighing as much as 16.5 US tons (15 metric tonnes) a piece, acted as otherworldly portals to invisible realms – true star gates in every sense of the word. And their target: the setting down on the local horizon of Deneb, Cygnus&rsquos brightest star, which marked the start of the Milky Way&rsquos Great Rift, a role played by Deneb as early as 16,500-14,000 BC. At this time Deneb acted as Pole Star, the star closest to the celestial pole during any particular epoch. Even after Deneb ceased to be Pole Star around 14,000 BC, due to the effects of precession (the slow wobble of the earth&rsquos axis across a cycle of approximately 26,000 years), its place was taken by another Cygnus star, Delta Cygni, which held the position until around 13,000 BC.

After this time the role of Pole Star went to Vega in the constellation of Lyra, the celestial lyre. When around 11,000 BC Vega moved out of range of the celestial pole, no bright star replaced it for several thousand years. This meant that when Göbekli Tepe was constructed, ca. 9500-9000 BC, there was no Pole Star. It was for this reason that Deneb, and the Milky Way&rsquos Great Rift, retained their significance as the main point of entry to the sky world, making it the primary destination of the shaman. Standing stones erected in the north-northwestern sections of the walls in two key enclosures at Göbekli Tepe bore large holes that framed the setting of Deneb each night, highlighting the star&rsquos significance to the Göbekli builders, and showing the precise direction in which the shaman should access the sky world.

Cosmic Knowledge

Everywhere you look at Göbekli Tepe there is confirmation that its builders shared a sense of connection with the cosmos. From the strange glyphs and ideograms on the various stones, which include symbols resembling the letters C and H, to the twelvefold division of stones in the various enclosures, there is powerful evidence that these 11,000-year-old temples resonate the influence of the celestial heavens. The H glyphs seem to relate to the shaman&rsquos journey from this world to the otherworld, while the C glyphs are almost certainly slim lunar crescents signifying the transition from one lunar cycle to the next. Even the design of the enclosures appears to have cosmic significance. Invariably the structures are ovoid in shape, with a length to breadth ratio of 5:4, numbers that could hint at the Göbekli builders&rsquo profound awareness of cosmic time cycles not usually thought to have been understood until the age of Plato.

If Swiderian groups were the shamanic elite responsible for Göbekli Tepe, then there is every chance that the cosmic knowledge encoded into its construction came, at least in part, from highly evolved individuals who were by nature Neanderthal-human hybrids of striking physical appearance. These people were most likely the product of interactions between Neanderthals and Anatomically Modern Humans at the dawn of the Upper Paleolithic age, c. 40,000-30,000 BC. This is a very exciting realization that tells us that we might well have underestimated the dynamic potency of hybridization in the formative years of human history.

Final Abandonment

Over a period of around 1,500 years twenty or more major enclosures were constructed within the gradually emerging occupational mound at Göbekli Tepe. Old enclosures were periodically decommissioned, deconsecrated and covered over, quite literally &ldquokilled,&rdquo at the end of their useful lives. New structures were built to replace them, but as time went on they became much smaller in construction, until eventually the cell-like buildings were no larger than a family-sized Jacuzzi with pillars no more than five feet (a meter and a half) in height. Somehow the world had changed, and the impetus for creating gigantic stone temples with enormous twin monoliths at their centers was no longer there.

Sometime around 8000 BC the last remaining enclosures were covered over with imported earth, stone chippings and refuse matter, and the site abandoned to the elements. All that remained was an enormous belly-like mound that became an ideal expression of the fact that the stone enclosures had originally been seen, not just as star portals to another world, but also as womb-like chambers, where the souls of shaman, or indeed the spirits of the dead, could quite literally journey to the source of creation, located somewhere in the vicinity of the Cygnus constellation. It was a concept dimly remembered in the name Göbekli Tepe, which in Turkish means &ldquonavel-like hill.&rdquo

Serpent-headed People

Even after Göbekli Tepe was abandoned, its memory, and those of the ruling elite behind its construction, lingered on among the Halaf and Ubaid peoples who flourished during the later half of the Neolithic age, ca. 6000-4100 BC. Like their predecessors, they gained control of the all-important obsidian trade at places such as Bingöl Mountain and Nemrut Dağ, close to Lake Van. Their elites, who would appear to have belonged to specific family groups, artificially deformed their already elongated heads, not only to denote their status in society, but also quite possibly to mimic the perceived appearance of great ancestors, seen to have possessed extremely long heads and faces. It is very possibly these great ancestors who are perhaps represented by the snake- or reptilian-headed clay figurines found in several Ubaid cemeteries.

The Rise of the Anunnaki

The elite of the Halaf and Ubaid were probably the forerunners of the god-kings who ruled the first city-states down on the Mesopotamian plain, which eventually became the civilizations of Sumer, Akkad, Assyria and Babylon. Their scribes preserved in cuneiform writing the ruling dynasties&rsquo mythical history, in which the founders of the Neolithic revolution are known as the Anunnaki, the gods of heaven and earth. Their birthplace was said to have been the Duku, a primeval mound located on the summit of a world mountain called Kharsag, or Hursag, and now identified with both Göbekli Tepe and Bingöl Mountain. Here the Anunnaki are said to have given human kind the first sheep and grain, a memory almost certainly of the introduction of animal husbandry and agriculture at the time of the Neolithic revolution, which occurred in the same region as Göbekli Tepe around 9000-8000 BC. The Anunnaki are occasionally likened to serpents, reflecting the snake-like appearance of Göbekli Tepe&rsquos ruling elite, as well as those of the later Halaf and Ubaid cultures.

The Coming of the Watchers

Then we come to the impact Göbekli Tepe had on the earliest Semitic peoples of North Mesopotamia. Their oral traditions would one day be carried into the land of Canaan by the first Israelites and recorded down in religious works such as the book of Enoch and the book of Giants. In these so-called Enochian texts the prime movers behind the construction of Göbekli Tepe, and the subsequent Neolithic revolution, are described as human angels called Watchers, who are extremely tall, wear coats of feathers, possess visages like vipers (that is, extremely long facial features), and are occasionally described as Serpents (indeed, one Watcher is named as the Serpent that beguiled Eve in the Garden of Eden). Two hundred of their number are said to have descended among mortal kind and taken mortal wives, who produced giant offspring called Nephilim.

According to the book of Enoch, the human angels revealed to their wives the secret arts of heaven, many of which correspond with a number of firsts for humanity that took place in Southwest Asia in the wake of the Neolithic revolution. Are the Watchers a memory of the appearance in southeast Anatolia of Swiderian groups, whose striking appearance fits the vivid description of the Watchers offered in Enochian literature? If so, then does it suggest that the strange appearance of both the Watchers and the Anunnaki, with their serpent-like faces, might in part be down to them being Neanderthal-human hybrids? Were they the true founders of civilization?

The Rivers of Paradise

A memory also of this crucial epoch in human development is preserved perhaps in the stories of Adam and Eve in the Garden of Eden. According to the book of Genesis this was located at the source of the four rivers of Paradise. Three can easily be identified as the Euphrates, Tigris and Araxes (the biblical Gihon), which all rise in eastern Anatolia. What is more, two of the rivers, the Euphrates and Araxes, take their rise in the vicinity of Bingöl Mountain, one of the primary sources of obsidian located just 200 miles (325kilometres) from Göbekli Tepe.

Local tradition asserts that Bingöl was also the source of the fourth river of Paradise, the Pison, while ancient writers record that the true source of the Tigris was in the same region. Armenian tradition also speaks of Bingöl Mountain being the place of the gods and the summit of the world from which emerge four great rivers that carry the waters of life to every part of the world. Everything points toward Bingöl Mountain being not only the &ldquobirthplace&rdquo of the Anunnaki, but also the site of the mountain of Paradise, and the place of descent of the Watchers in the book of Enoch.

The Secrets of Adam

Gnostic writings, such as the various tracts found in a cave at Nag Hammadi in Egypt in 1945, speak repeatedly of the so-called secrets of Adam being passed to his son Seth before his father’s death. Seth is said to have recorded them either in book form, or on tablets or pillars called stelae. These were hidden in or on a holy mountain, existing in the vicinity of the terrestrial Paradise, so that they might survive a coming cataclysm of fire and flood (a memory almost certainly of the Younger Dryas impact event). Called variously Charaxio, Seir, or Sir, this mountain is linked in early Christian tradition with the site inhabited by the generations of Adam following the expulsion of the first couple from Paradise.

So what are the secrets of Adam, and where might they be found today? Do they pertain to the manner in which Göbekli Tepe was built to curtail the catastrophobia rife among the indigenous peoples of the region in the wake of the Younger Dryas impact event? Had this information been given to the local hunter-gatherers of the region by incoming Swiderian groups, whose elongated heads and long ancestry was connected with their origins as Neanderthal-human hybrids? Were their deeds mythologised into the stories of the human angels called Watchers found in the book of Enoch, and the Anunnaki gods alluded to in Mesopotamian tradition?

As Angels Ourselves

Where exactly was Charaxio, or Mount Seir, where the books of Seth containing the secrets of Adam await discovery? This is the quest I embark upon in the second half of Göbekli Tepe: Genesis of the Gods, with the result being the discovery in the Eastern Taurus Mountains of a forgotten Armenian monastery overlooking the traditional site of the Garden of Eden. Before its destruction at the time of the Armenian genocide of 1915, the monks here preserved archaic traditions concerning the Garden of Eden and the existence of a holy relic of incredible religious significance. Confirmation of the presence of this holy relic at the monastery (which in the seventh century was given a special decree of immunity from attack signed by the prophet Mohammed himself) reveals what could be Adam&rsquos ultimate secret&mdashthe manner in which we as mortals can re-enter Paradise and become, as once we were, like angels ourselves. It is a story of discovery I would now like to share with you.

&ldquo There is little question that Andrew was one of the first writers to realize the greater significance of Göbekli Tepe … It is for this reason that Göbekli Tepe: Genesis of the Gods is such a masterwork, for it is the culmination of nearly twenty years of Andrew’s original research into the origins of the Neolithic revolution and its relationship to Hebrew traditions concerning the location of the Garden of Eden and the human truth behind the Watchers of the book of Enoch.

&ldquo In a testimonial written to accompany the publication of (Andrew&rsquos book) From the Ashes of Angels (1996), I said that Andrew had put important new facts before the public concerning the mysterious origins of human civilization. I stand by this statement and add only that with his vast knowledge of the subject under discussion, there is no one better suited to reveal Göbekli Tepe’s place in history today&rdquo

Graham Hancock from his Introduction
 to Göbekli Tepe: Genesis of the Gods

From History of the Saints, Phillippe Buache, Published in 1783 in Paris.

ABOUT THE AUTHOR

Andrew Collins is a historical writer and explorer living in the United Kingdom. He is the author of more than a dozen books that challenge the way we perceive the past. They include From the Ashes of Angels (1996), which establishes that the Watchers of the book of Enoch and the Anunnaki of the Sumerian texts are the memory of a shamanic elite that catalyzed the Neolithic revolution in the Near East at the end of the last ice age Gateway to Atlantis (2000), which pins down the source of Plato’s Atlantis to the Caribbean island of Cuba and the Bahaman archipelago Tutankhamun: The Exodus Conspiracy (coauthored with Chris Ogilvie Herald, 2002), which reveals the truth behind the discovery of Tutankhamun’s famous tomb and The Cygnus Mystery (2007), which shows that the constellation of Cygnus has been universally venerated as the place of first creation and the entrance to the sky world since Paleolithic times.

In 2008 Andrew and colleague Nigel Skinner Simpson discovered a previously unrecorded cave complex beneath the pyramids of Giza, which has brought him worldwide acclaim. It is a story told in his book Beneath the Pyramids (2009).

Andrew&rsquos latest book Gobekli Tepe: Genesis of the Gods is the culmination of twenty years&rsquo study of the origins of the Watchers and Nephilim of the book of Enoch, and the Anunnaki of Sumerian myth and legend. For more on Andrew Collins go to www.andrewcollins.com


Göbekli Tepe: Ancient Temples of Turkey

Roughly six miles outside of Urfa, Turkey, called Göbekli Tepe. The most impressive and mysterious finding at this site are the megalithic pillars that date as far back as 10,000 BCE. That would make this ancient site the oldest known temples in the world. Archaeologists believe the circular formations are constructions of temples that were used for ritual ceremonies or worship.

One circle of Göbekli Tepe. Source: Wikimedia Commons, Klaus-Peter Simon

Two universities discovered the site in 1963 when they surveyed the area and found the tops of the pillars and flints in the area. In 1994, Klaus Schmidt (now deceased), of the German Archaeological Institute, began excavations on Göbekli Tepe. He had been assisting in the excavations of the nearby site of Nevalı Çori, but he was interested in finding another site to lead a dig. As it turned out, Göbekli Tepe was similar to the other site. Nevalı Çori was an entire village that contained homes as well as temple pillar sites like those found in Göbekli.

Archaeological Discoveries

Since that time, Klaus and his team have uncovered at least seven large stone circles, however, ground-penetrating sensing techniques have mapped out around 200 pillars in 20 circular areas. What are these stones doing in this hill overlooking what must have once been a lush valley? Who built them? Why did they build them and when precisely were they built? Most of these questions have only half-answers and educated guesses.

Göbekli Tepe complex built on a hilltop, 9,000 BC. Source: Flickr, CC.

The largest megaliths found at the site are roughly 16 ft. tall and weigh as much as 10 tons. They are T-shaped, very much like the megalithic Taulas in Menorca. The pillars sit in circular formations with two larger versions of the outer stones in the center of the circles. The ancient people built and buried the formations in layers. There are 3 layers in total.

Some of the pillars have intricate carvings of birds, snakes, scorpions, big cats, and hoofed animals on them. It is surprising that the tools they used were quite primitive, yet they were able to accomplish a fair amount of precision. Interestingly, some archaeologists believe the pillars may represent humans because a number of them have arms carved into the sides. Others believe the statues represent venerated ancestors or gods with human-like features.

Who Built the Temple Sites?

Judging by the animal bones found, the ancient people who erected the site were nomadic hunter-gatherers. That means they were not the type of people to settle down in large groups and build monuments, temples or even elaborate gravesites. At least, that is what experts once thought. The traditional line of thinking is that agriculture (the planting of crops and herding of animals) was the catalyst for such building. If Klaus Schmidt and his team are correct, this no longer holds true. Klaus has done some carbon dating of items unearthed at the Göbekli site, and he has compared some of the tools there to others found in the general area to ascertain the age of the site. What he found is astounding.

It appears that Göbekli Tepe predates ancient wonders like the Pyramids of Giza and Stonehenge by thousands of years. These Turkish formations are roughly 11,000 years old (from around 9000 BCE), according to Klaus’ estimations. This age makes sense considering the tools found at the site and the lack of evidence that people lived here. In other words, the ancients may have used the site strictly for ceremonial purposes. A settlement would have been impractical for people of that time. Also, there are no remains of cooking fires and other evidence of settlement.

Why Was it Built?

What reason could these ancient people have possibly had for building, preserving, and continuing construction on such a site for so long? Klaus Schmidt believes it may have been a place of religious worship. Other theories include an ancient gravesite for important people or a meeting place for local nomadic tribes. The ancient people of this area built up the temples over the course of hundreds of years, possibly even longer. They built stone circles, buried them, and then carried on their work as before. They eventually built the site up into the hill that exists there today.

Was Göbekli Tepe the Garden of Eden?

Some people theorize that the age and location of this site indicate that it was the Biblical Garden of Eden. If it was a place of religious worship, this would make it the oldest temple in the world. Of course, that only leads to more questions. If the Turkish megalithic site really is the site of the Garden of Eden, why did the ancients bury it?

Chances are that most of the answers to these questions will forever remain a mystery. The early people of this area had no written language, so they left a few clues for us. However, perhaps the ultimate joy of archaeology and mysteries does not come from answering all of our questions. It comes from digging, unearthing, theorizing, and in the questioning.


Older than Ancient Beyond Göbekli Tepe’s Neolithic Dates

And now, beyond Göbekli Tepe news, field workers have added another coal to the fire with their discovery of an ancient site that is at least a thousand years older. Excavations at Boncuklu Tarla in Southeastern Turkey’s Mardin province began in 2012 and have yielded what may be called an 11,300-year-old mini Göbekli Tepe — a Neolithic-era temple with three well-preserved monolithic stele structures. However, the stelae have no figurative inscriptions common to Göbekli Tepe. The temple walls were constructed of rubble and cemented with hardened clay. Scientists hope to reach at least some of the sacred building’s foundations by the end of the year.

Boncuklu Tara via dailysabah.com

The Daily Sabah, a Turkish newspaper reported that the archaeological excavations are being conducted by Mardin Museum Director Nihat Erdoğan and his team. Researchers are hoping to learn more about the cultures, social lives, and burial traditions of the people who lived in Northern Mesopotamia at least 10 millennia ago. The area of the excavation has been home over its history to Sumerians, Akkadians, Babylonians, Hittites, Assyrians, Romans, Seljuks, and Ottomans, among others.

Erdoğan said that the Neolithic period saw the establishment of the first sedentary society that led to controlled food production. The first phase of the period did not have baked clay vessels and baskets. Wooden or stone vessels were used instead of baked clay. This is the Aceramic Neolithic phase, in which artifacts have survived in only a few places in Anatolia. These have yielded examples of structures built according to a certain plan, with stone or bone tools and weapons, ornamental items and the first resident villages.

Archaeologist and advisor to the dig, Ergül Kodaş, Mardin Artuklu University, Turkey, said that the history and age of the site is “a new key point to inform us on many topics such as how the [people] in Northern Mesopotamia and the upper Tigris began to settle, how the transition from hunter-gatherer life to food production happened, and how cultural and religious structures changed.”


Göbekli Tepe’s construction 11,500 years ago was guided by geometry

The archaeological site of Göbekli Tepe, located on a tell in Anatolia, Turkey is one of the earliest prehistoric temples discovered by archaeologists.

A team of researchers from the Israel Antiquities Authority and Tel Aviv University have carried out an architectural analysis and determined that geometry informed the layout of Göbekli Tepe’s round stone monuments and assembly of limestone pillars.

Three of the Göbekli Tepe’s monumental round structures, the largest of which are 20 meters in diameter, were initially planned as a single project, according to researchers Gil Haklay of the Israel Antiquities Authority, a PhD candidate at Tel Aviv University, and Prof. Avi Gopher of TAU’s Department of Archaeology and Ancient Near Eastern Civilizations. They used a computer algorithm to trace aspects of the architectural design processes involved in the construction of these enclosures in this early Neolithic site.

Their findings were published in Cambridge Archaeological Journal in May.

“Göbekli Tepe is an archaeological wonder,” Prof. Gopher explains. “Built by Neolithic communities 11,500 to 11,000 years ago, it features enormous, round stone structures and monumental stone pillars up to 5.5 meters high. Since there is no evidence of farming or animal domestication at the time, the site is believed to have been built by hunter-gatherers. However, its architectural complexity is highly unusual for them.”

Discovered by German archaeologist Dr. Klaus Schmidt in 1994, Göbekli Tepe has since been the subject of hot archaeological debate. But while these, and other early Neolithic remains, have been intensively studied, the issue of architectural planning during these periods and its cultural ramifications have not.

Most researchers have made the case that the Göbekli Tepe enclosures at the main excavation area were constructed over time. However, Haklay and Prof. Gopher say that three of the structures were designed as a single project and according to a coherent geometric pattern.

“The layout of the complex is characterized by spatial and symbolic hierarchies that reflect changes in the spiritual world and in the social structure,” Haklay explains. “In our research, we used an analytic tool — an algorithm based on standard deviation mapping — to identify an underlying geometric pattern that regulated the design.”

“This research introduces important information regarding the early development of architectural planning in the Levant and in the world,” Prof. Gopher adds. “It opens the door to new interpretations of this site in general, and of the nature of its megalithic anthropomorphic pillars specifically.”

Certain planning capabilities and practices, such as the use of geometry and the formulation of floor plans, were traditionally assumed to have emerged much later than the period during which the Göbekli Tepe was constructed — after hunter-gatherers transformed into food-producing farmers some 10,500 years ago. Notably, one of the characteristics of early farmers is their use of rectangular architecture.

“This case of early architectural planning may serve as an example of the dynamics of cultural changes during the early parts of the Neolithic period,” Haklay says. “Our findings suggest that major architectural transformations during this period, such as the transition to rectangular architecture, were knowledge-based, top-down processes carried out by specialists.

“The most important and basic methods of architectural planning were devised in the Levant in the Late Epipaleolithic period as part of the Natufian culture and through the early Neolithic period. Our new research indicates that the methods of architectural planning, abstract design rules and organizational patterns were already being used during this formative period in human history.”

Next, the researchers intend to investigate the architectural remains of other Neolithic sites throughout the Levant.


Reclaiming our Ancient Heritage: Portasar (Göbekli Tepe)

During my first visit to Armenia, I expected to find a rugged and muscular terrain, given the steady diet of cliched images I had consumed over the years of one very famous, snow-capped mountain range. What I found instead was a mild and feminine landscape where ribbons of smooth terrain are topped with delicate, cream-colored hills set against lush valleys. Even mighty Ararat appeared painterly, if not feminine, underneath the Anatolian sun. Vincent Van Gogh would have liked painting this delicate landscape, I thought to myself, seeing flecks of Japan in its eastern terrain. Could the Armenian Plateau be, as some have described, the navel of the world?

Ingresar Portasar (the navel of a mountain), better known as Göbekli Tepe (potbelly hill), a prehistoric magnum opus built by hunter-gatherers dating back to the Pre-Pottery Neolithic period (ca. 10th-9th millennia BC). Considered the oldest megalithic monument in the world, this UNESCO World Heritage Site is located in the historic Armenian Plateau, approximately 35 miles north of the Syrian border and roughly ten miles northeast of Urfa (Sanlıurfa).

It’s also a mere 25 miles from the ancient city of Harán, mentioned in the book of Genesis as the place where Abram (later called Abraham) settled for a time after emigrating from Ur of the Chaldeans, an epic journey that would take him all the way to the promised land of Canaan.

Portasar is perched above a thousand-foot-diameter mound overlooking what was once a fertile plain. At first glance, its circular construction is reminiscent of England’s Stonehenge (ca. 2500 BC). But unlike Stonehenge and all other prehistoric monuments, including Armenia’s Karahundj (ca. 5500 BC) and Metsamor (ca. 5000 BC), Portasar is said to be the world’s first “temple,” this according to German archaeologist Klaus Schmidt who excavated the site from 1996 to 2014.

To summarize Schmidt, Portasar breaks all the rules of how an early hunter-gatherer society is supposed to behave. According to a standard model of prehistoric human development, religion and, by extension, its architectural vernacular, arrives on the scene después the invention of farming, not before. Pero Portasar turns that model on its head by building monumental structures antes de the onset of farming. Detail from Portasar, a “Vulture Stone”

Portasar’s circular megalithic structures were likely used for funerary purposes and other notable observances. It’s believed that the site was set apart from mundane, day-to-day activities, much like Stonehenge (ca. 2500 BC) and nearby Durrington Walls (a circular structure made of timber, ca. 2600 BC). According to Schmidt, there is no evidence of dwellings found at the site. Hence, it’s very likely that the builders of Portasar lived in a nearby settlement and travelled to the sites on notable occasions. Numerous animal bones uncovered at Portasar, al igual que Durrington Walls, suggest that there may have been sacrifices and feasting going on.

Two iconic T-shaped pillars, measuring as high as 16 feet tall and weighing as much as 10 tons each, were constructed from locally-sourced limestone and erected in the middle of the structure. These giant pillars, some with anthropomorphic features, are encircled with a stone wall that’s interjected with a smaller set of T-shaped pillars.

According to Andrew Curry of the Smithsonian Magazine, much of Portasar is yet to be discovered. Only 5 percent of the 22-acre site has been excavated. It’s estimated that the area contains at least sixteen additional megalithic structures that have yet to be dug up.

Portasar is set in Upper Mesopotamia, an area nested within the Fertile Crescent, also known as the Cradle of Civilization. This region includes parts of Turkey, Syria, Iran, Iraq, Lebanon, Israel, Jordan, and Egypt. The term – Cradle of Civilization – typically conjures up images of ancient Mesopotamian empires dotting the Tigris and Euphrates corridor, not to mention those along the Nile. This crescent-shaped landmass has given birth to many “firsts” in human history. The ancient Sumerians (ca. 5000/4500-1750 BC), for instance, invented everything from writing to geometry they domesticated animals and developed irrigation for agriculture, among many other originations.

According to Harvard archaeologist Ofer Bar-Yosef, agriculture began in south-eastern Turkey and northern Syria (part of the Armenian Plateau). But many of Bar-Yosef’s contemporaries disagree with his claim, citing that agriculture originated in multiple locations within the Fertile Crescent. Nevertheless, Bar-Yosef maintains that honest-to-goodness agriculture (one that combined crops and livestock) developed once, and then proliferated into other parts.

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The hunter-gatherers who built Portasar seemed to possess a remarkable cognizance about life – be it zoological, anatomical, celestial, et al. This is evident in the artifacts and relief sculptures found at the site. For instance, there’s a stylized etching of what appears to be a woman giving birth, and another featuring a large aperture (seven to eight inches in diameter) that may have symbolized a womb, with archaic representations of human legs. An additional example includes the so-called Vulture Stone, an etching featuring gruesome animals and insects that may have corresponded to constellations.

Perhaps it’s this level of perception that eventually led the builders of Portasar to transition into a proto-farming society. But as Schmidt explains, this shift from hunter-gatherer to farming may have brought about the downfall of this megalithic site. It’s believed that the site was deliberately buried as this new farming technology was being implemented in the region. Later on, nearby settlements of Boncuklu Höyük (ca. 8500 BC) and Çatal Höyük (ca. 6000 – 5900 BC) would become important centers of agricultural activities.

One of the most interesting aspects of Portasar is its seemingly unapologetic view of nature, something that really comes through in its artifacts. Like so many other prehistoric sites – the caves of Lascaux (ca. 15,000 – 13,000 BC) and Chauvet (ca. 15,000 – 13,000 BC), just to name a few – many of the animals depicted at Portasar were not used for food. Instead, these creatures seem to be showcasing their gruesome traits, perhaps as a testament to nature’s dark and destructive attributes.

By sharp contrast, many contemporary artists have taken a much softer view of nature, perhaps in fear of being labeled offensive, given nature’s inevitable identification with women (à la mother nature, etc.). This, coupled with a relativist mindset where everything is meaningless and there is no Truth, etc. has resulted in empty art galleries on any given weekend. But prehistoric sites, like Stonehenge, are bustling with tens of thousands of tourists from all over the world, eager to witness its timeless vernacular where meaning and purpose still preside as important ingredients in life, in art. What’s more, these ancient sites attract not just the learned few, but people from all walks of life who’ve been stirred by its style and substance.

Ironically, many centuries later, the people of the Armenian Plateau would be the first nation in the world to adopt Christianity (301 AD). Perhaps this was partly due to their age-old understanding of nature as something more than just a benevolent force – Christ as the antidote to nature.

Trabajos citados

Curry, Andrew. “Gobekli Tepe: The World’s First Temple?” Smithsonian Magazine. Smithsonian.com, November 2008. https://www.smithsonianmag.com/history/gobekli-tepe-the-worlds-first-temple-83613665/.

“Göbekli Tepe.” UNESCO: United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization. UNESCO World Heritage Center, 2018. https://whc.unesco.org/en/list/1572/.

Haughton, Brian. “Gobekli Tepe – the World’s First Temple?” Ancient History Encyclopedia. May 04, 2011. https://www.ancient.eu/article/234/.

III, Jones, Ronnie. “Gobekli Tepe.” Ancient History Encyclopedia. May 07, 2015. https://www.ancient.eu/Gobekli_Tepe/.

Mark, J. Joshua. “Sumer.” Ancient History Encyclopedia. April 28, 2011. https://www.ancient.eu/sumer/.

Kleiner, Fred S. Gardner’s Art Through the Ages: A Global History. 13th ed. Vol. 1. Boston, MA: Thomson Wadsworth, 2009.


Ver el vídeo: Göbekli Tepe: The Dawn of Civilization (Octubre 2021).