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El redescubrimiento de Urkesh: ciudad olvidada de los hurritas

El redescubrimiento de Urkesh: ciudad olvidada de los hurritas

La antigua Urkesh fue una vez un centro importante de la antigua civilización hurrita del Cercano Oriente, conocida en la mitología como el hogar de un dios primordial. Poco se sabía sobre Urkesh y la misteriosa civilización hurrita, ya que la antigua ciudad había permanecido enterrada bajo las arenas del desierto durante miles de años, perdida en las páginas de la historia. Sin embargo, en la década de 1980, los arqueólogos descubrieron Tell Mozan, un montículo imponente que ocultaba los restos de un antiguo palacio, templo y plaza. Una década más tarde, los investigadores se dieron cuenta de que Tell Mozan era la ciudad perdida de Urkesh.

Ubicada en lo que hoy es el norte de Siria, cerca de sus fronteras actuales con Turquía e Irak, la antigua Urkesh fue una vez una gran ciudad mesopotámica que floreció entre 4000 y 1300 a.C. Es una de las ciudades más antiguas conocidas en la historia y muestra un modelo de urbanización bastante diferente al de los sumerios.

La poderosa ciudad de Urkesh

Urkesh fue una vez un importante centro político y religioso de los hurritas, y una parada importante tanto en la ruta comercial norte-sur entre Anatolia y las ciudades de Siria y Mesopotamia, como en la ruta este-oeste que unía el Mediterráneo con las montañas Zagros de Irán occidental. Urkesh también era la capital de un reino que controlaba las tierras altas inmediatamente al norte, donde se ubicaban los suministros de cobre, lo que hacía que la ciudad fuera rica y rica.

Vista de Tell Mozan (noreste de Siria), antigua Urkesh, desde el norte. El dighouse se puede ver en medio del tell. ( Wikimedia Commons )

Los esquivos hurritas

Las personas que construyeron la ciudad, los hurritas, eran una civilización pequeña, esquiva pero influyente del antiguo Cercano Oriente. Hasta el descubrimiento de Tell Mozan, los hurritas eran conocidos principalmente desde el segundo milenio; los eruditos asumieron que fue entonces cuando llegaron por primera vez a la región. El descubrimiento de Urkesh, sin embargo, hizo retroceder las primeras pruebas de los hurritas hasta bien entrado el tercer milenio. Anteriormente, el conocimiento sobre los hurritas se limitaba a leyendas antiguas y a una pequeña cantidad de artefactos de origen desconocido.

Las excavaciones revelaron evidencia convincente de que los hurritas no solo influyeron fuertemente en el idioma, la cultura y la religión de los pueblos posteriores, sino que pudieron haber estado presentes cuando los mesopotámicos cercanos comenzaban a crear las primeras ciudades. El rasgo más distintivo de los hurritas era su idioma, que era completamente único y no estaba relacionado con ningún otro idioma antiguo o vivo conocido.

  • Canción antigua recreada a partir de tablillas cuneiformes de 3.400 años
  • El ascenso y la caída de Sumer y Akkad
  • Los feroces amorreos y el primer rey del imperio babilónico

Un león urkish y la tablilla de piedra que lo acompaña con el texto más antiguo conocido en hurrita. La inscripción dice: "Tishatal, [Endan] rey de Urkesh, ha construido un templo para el dios Nergal. Que el dios Nubadag proteja este templo. Que Nubadag destruya a quien quiera destruirlo; que su dios no escuche sus oraciones . Que la Dama de Nagar, [el dios del sol] Shimiga, y el dios de la tormenta [maldigan diez mil veces a quienquiera que intente destruirlo] ". ( Wikimedia Commons ).

La exploración de Tell Mozan

La investigación de Tell Mozan comenzó en la década de 1980, pero pasó casi una década antes de que los arqueólogos pudieran identificar definitivamente el sitio como la ciudad perdida de Urkesh.

Las excavaciones revelaron la mayor parte de lo que se conoce hoy sobre la cultura temprana del pueblo hurrita. Tras la excavación, el sitio reveló no solo una arquitectura de adobe, sino también estructuras de piedra raras. Los restos descubiertos de esta legendaria ciudad antigua han revelado una plaza abierta, un monumental tramo de escaleras y un pozo subterráneo profundo: el "Pasaje al inframundo", que estaba relacionado con los rituales religiosos.

Urkesh albergaba edificios públicos monumentales, incluido un gran templo. Dominaba el antiguo horizonte en la parte superior de una terraza construida que rivalizaba con las montañas cercanas. Un gran palacio real, actualmente en excavación, ha aportado pruebas escritas que han podido identificar esta antigua ciudad. Muchos de estos hallazgos se han fechado en el período acadio (ca. 2350-2200 a. C.)

Una escalera desenterrada en Tell Mozan (Met Museum)

Los sellos antiguos brindan una ventana a la vida en Urkesh

Las excavaciones de Urkesh / Tell Mozan también han producido una gran cantidad de impresiones de sellos, que alguna vez se colocaron en cajas, frascos y cestas. Algunas de estas impresiones también se utilizaron para sellar puertas de edificios o almacenes individuales. Se han encontrado más de mil impresiones obtenidas al enrollar más de 100 sellos diferentes. De estas impresiones, unas 150 contienen inscripciones de sellos. Además, se han excavado varias tablillas cuneiformes del antiguo período acadio; incluyen en su mayor parte textos administrativos, pero también textos escolares, uno con una parte de un diccionario sumerio.

Cientos de sellos de arcilla con representaciones de la vida y la tradición de la familia real han descubierto información importante sobre la historia del sitio. Los documentos escritos del Palacio nos han dado el nombre, no solo de la ciudad y reino de Urkesh, sino también de su rey, Tupkish, y su reina, Uqnitum. Los documentos afirman que una de las hijas de Naram-Sin, el famoso rey mesopotámico, vivía en Urkesh. Cinco sellos pertenecen a uno de los reyes de Urkesh, llamado Tupkish, ocho a su reina, Uqnitum, y cinco más a cortesanos relacionados con su hogar.

Una foca hurrita encontrada en Urkesh ( UCLA)

Hasta ahora, ningún otro sitio arqueológico puede reclamar el mismo tipo de evidencia de identidad hurrita que Urkesh. Hasta cierto punto, esto se debe a que probablemente solo había unas pocas ciudades hurritas distribuidas a lo largo de lo que ahora es el norte de Siria. Los hurritas construyeron una civilización que resultó ser muy influyente para todo el antiguo Cercano Oriente.

En el tercer milenio, los hurritas desarrollaron un modelo alternativo al experimento urbano sureño de los sumerios, un modelo basado en la identidad étnica más que en la contigüidad territorial. La singularidad cultural de Urkesh se debe en parte a su singularidad geográfica: con el telón de fondo de las montañas, combinó el potencial urbano de las llanuras con la capacidad de explotar los recursos menos accesibles de las tierras altas. Esto contribuyó a sus tradiciones religiosas y políticas únicas, y lo protegió del expansionismo agresivo del Imperio acadio. El rey acadio, Naram-Sin, se consideraba un dios. Urkesh fue la única gran ciudad siria del tercer milenio que no fue conquistada por él, lo que indica que esta ciudad tenía una independencia no concedida al resto.

Los hallazgos de las excavaciones en Tell Mozan se exhiben en el Museo Deir ez-Zor en Siria. Sin embargo, se cree que muchos más tesoros aún permanecen ocultos dentro de las capas más profundas del sitio del montículo. Lamentablemente, las excavaciones han estado en suspenso desde 2011 debido a la Guerra Civil Siria y el sitio, como toda Siria, permanece fuera del alcance de los arqueólogos extranjeros. Un pequeño equipo de lugareños custodia el precioso sitio, protegiendo el antiguo legado de su nación hasta que prevalezca la paz y se puedan reanudar las excavaciones.

Imagen de portada: El Palacio Real de Urkesh, construido alrededor del 2250 a. C. por el rey Tupkish. ( Instituto Arqueológico de América ).

Por Bryan Hilliard

Referencias

Díselo a Mozan Urkesh. Urkesh.org. http://www.urkesh.org/attach/English A4 O908 special topics.pdf

"Arqueólogo, los aldeanos protegen la antigua ciudad siria mientras la guerra civil se desata". Sala de prensa de UCLA. 23 de mayo de 2014. http://newsroom.ucla.edu/stories/archaeologist-villagers-protect-ancient-syrian-city-as-civil-war-rages

"Dile a Mozan." Fondo Mundial de Monumentos. http://www.wmf.org/project/tell-mozan

"Dile a Mozan (antiguo Urkesh)". Barnard. http://www.barnard.nl/mozan.html

"El misterioso Urkesh y su esquiva civilización de los hurritas". MessageToEagle.com. 4 de marzo de 2015. http://www.messagetoeagle.com/urkeshtellmozan.php

"Dile a Mozan, Siria". El Museo Metropolitano de Arte, es decir. El Museo Met. http://www.metmuseum.org/research/archaeological-fieldwork/tell-mozan-syria

"El rostro moderno de una ciudad antigua". Economia Della Cultura, Politiche, Governo E Gestione. http://www.ceistorvergata.it/master/beniculturali/page.php?a=121


Escribo aventuras de fantasía histórica, pero los arqueólogos que trabajan para estudiar y preservar sitios antiguos son los verdaderos héroes. Sitios únicos e invaluables como Urkesh están en peligro de ser destruidos debido a la guerra y la agitación política antes de que podamos aprender sobre nuestros ancestros y las civilizaciones que construyeron.

Ambientada en el siglo III, Treasures of Dodrazeb: The Origin Key (Tesoros de Dodrazeb: la clave de origen) es una aventura histórica de fantasía de espada y ciencia. La curiosidad de un guerrero persa se enciende cuando lidera una invasión a Dodrazeb, un extraño reino aislado que posee una tecnología increíble. La desconcertante decisión de la antigua Dodrazeb de esconderse del mundo lleva al guerrero a profundizar en capas de misterios mientras su princesa hace todo lo posible para expulsar a los invasores. ¿Qué están tan desesperados por mantener ocultos los Dodrazebbianos? ¡Obtenga su copia en Amazon.com! Disponible tanto en libro electrónico como en rústica.

Antigua ciudad de Urkesh, hogar de la cultura hurrita.

Una de las ciudades más antiguas que se sabe que existe en la tierra es Urkesh. Su ubicación exacta fue un misterio hasta la década de 1990 cuando, después de diez años de minuciosas excavaciones, los arqueólogos identificaron Tel Mozan en el norte de Siria, cerca de las fronteras de Turquía e Irán, como Urkesh. La ciudad capital de los hurritas, floreció entre 4000 y 1300 a. C. Inicialmente se hizo poderoso debido a su ubicación en la intersección de las principales rutas comerciales, así como por su control de valiosos depósitos de cobre.

Escalera de piedra intacta en Urkesh.

Se han encontrado ruinas de edificios públicos monumentales, incluido un gran templo y un palacio. La arquitectura no es solo una construcción de adobe, sino también estructuras de piedra raras. Los arqueólogos han descubierto restos de una plaza abierta, un tramo de escaleras monumental y un pozo subterráneo profundo relacionado con los rituales religiosos conocido como el "Pasaje al Inframundo". Urkesh dominaba el antiguo horizonte en la parte superior de una terraza construida que rivalizaba con las montañas cercanas.

Tableta de león y piedra con inscripciones en lengua hurrita.

Se sabía muy poco sobre los hurritas antes de que se identificara positivamente a Urkesh. Puede que no haya muchas ciudades hurritas en lo que hoy es el sur de Siria, pero su civilización influyó en todo el Medio Oriente. Fueron una gran influencia en Mesopotamia al sur y culturas como la de los hititas como ciudades se estaban desarrollando por primera vez en esa región. A diferencia de las estructuras políticas centralizadas de la antigua Asiria y Egipto, la cultura urbana hurrita parece haber tenido una organización más feudal, posiblemente limitando el desarrollo de grandes complejos de palacios o templos.

El idioma hurrita único es diferente a cualquier otro idioma antiguo conocido. Los historiadores creen que los hablantes de este idioma procedían originalmente de las tierras altas de Armenia y se extendieron por el sureste de Anatolia y el norte de Mesopotamia a principios del segundo milenio a. C.

Recipiente de incienso hurrita.

Ceramistas consumados, la cerámica hurrita era muy apreciada en el lejano Egipto. La cerámica Khabur y la cerámica Nuzi son dos tipos de cerámica hecha con ruedas que usaban los hurritas. La vajilla Khabur se caracteriza por líneas pintadas de color rojizo con un patrón geométrico triangular y puntos, mientras que la vajilla Nuzi tiene formas muy distintivas y está pintada en marrón o negro.

También conocido por sus logros en metalurgia, los hurritas comerciaban cobre al sur de Mesopotamia desde las tierras altas de Anatolia. El valle de Khabur tenía una posición central en el comercio de metales, y el cobre, la plata e incluso el estaño eran accesibles desde los países dominados por los hurritas en las tierras altas de Anatolia. Entre los pocos ejemplos supervivientes de trabajo en metal hurrita, se descubrieron en Urkesh algunas pequeñas y finas estatuillas de leones de bronce.

Lamentablemente, la guerra civil siria ha interrumpido las fascinantes actividades arqueológicas en Urkesh y ha puesto en peligro futuros descubrimientos sobre la cultura hurrita. El sitio se encuentra cerca de la frontera turca y ahora está protegido por tropas kurdas y un equipo de trabajadores locales.


Excavaciones en Urkesh. © Instituto Arqueológico de América

Hace mucho tiempo, la antigua ciudad de Urkesh era un gran centro para la antigua civilización hurrita del Medio Oriente. La ciudad es conocida en la mitología como la casa del Dios Primordial. Se sabe muy poco de Urkesh y la misteriosa civilización hurrita, porque la antigua ciudad había estado enterrada bajo las arenas del desierto durante miles de años y se ha perdido de las páginas de la historia.

Aún así, durante los años 80, los arqueólogos encontraron Tel Mozan, una colina debajo de la cual había ruinas de un templo antiguo, así como de un castillo. Diez años más tarde, los investigadores llegaron a la fascinante conclusión de que Tel Mozan era de hecho la ciudad perdida de Urkesh.

Situada en la región del norte de Siria, cerca de las fronteras de Turquía e Irán, la antigua ciudad de Urkesh fue una gran ciudad de Mesopotamiam que floreció entre los años 4000 y 1300 a. C. Esta es una de las ciudades más antiguas conocidas de la historia.

La ciudad de Urkesh

Urkesh fue una vez un gran centro político y religioso de los hurritas, construido en las rutas comerciales entre Anatolia y las ciudades de Siria y Mesopotamia, conectando el Mediterráneo con el oeste de Irán. Urkesh también era la capital de un reino que tenía control sobre una meseta con depósitos de cobre, lo que hizo que la ciudad fuera poderosa y rica.

Los fascinantes hurritas

Antes, el conocimiento de los hurritas se limitaba a leyendas antiguas y una pequeña cantidad de artefactos de origen desconocido. Excavaciones recientes mostraron que los hurritas no solo influyeron en el idioma, la cultura y la religión de civilizaciones posteriores, sino que también es posible que ayudaron en el desarrollo de los mesopotámicos vecinos, que en ese momento apenas estaban comenzando a crear sus primeras ciudades. El rasgo más distintivo de los hurritas era su idioma, absolutamente único y no como ninguno de los idiomas conocidos en la historia.

Excavaciones en Tell Mozan

La exploración de Tell Mozan comenzó en los años 80, pero solo diez años después, los arqueólogos pudieron confirmar que en realidad era la ciudad de Urkesh.

Una escalera descubierta en Tell Mozan. Museo Met

Las excavaciones revelaron no solo construcciones de adobe, sino también edificios de piedra raros - una escalera monumental y un pozo subterráneo profundo - "transición al infierno" - que estaba relacionado con los rituales religiosos.

También había edificios públicos monumentales en Urkesh, incluido un gran templo y un castillo. Muchos de ellos se remontan al período acadio (2350-2200 a. C.).

Prensa antigua

Durante las excavaciones se descubrieron una gran cantidad de sellos y estampillas. Alrededor de 150 de ellos contienen inscripciones. Además de eso, se encontraron tablillas cuneiformes del antiguo período acadio; en su mayoría son documentos administrativos, textos escolásticos e incluso piezas del diccionario sumerio.

Un león y una tablilla de piedra con el texto más antiguo conocido en hurrita. Wikimedia Commons

Cientos de impresiones en arcilla con ilustraciones de la familia real revelaron información importante sobre la historia y la vida de la ciudad. Las tablillas de escritura del castillo revelaron no solo el nombre de la ciudad, Urkesh, sino también los nombres de sus gobernantes, el rey Tupkish y la reina Uqnitum. Está escrito en los documentos que una de las hijas de Naram-Sin - el rey de Mesopotamia & # 8211 vivía en Urkesh.

Posiblemente solo hubiera varias ciudades hurritas en el sur de Siria. Y aun así, los hurritas han creado una civilización que influyó en todo Oriente Medio.

El estilo urbano de los hurritas se basa en la identidad étnica a mayor escala, en lugar de la ubicación territorial. La singularidad cultural de Urkesh se explica en parte por su ubicación geográfica: unió el potencial de las mesetas con la oportunidad de utilizar los recursos menos accesibles de las tierras altas.

Esto contribuyó a la formación de fascinantes tradiciones religiosas y políticas, así como a la protección del agresivo expansionismo del rey acadio Naram-Sin, que se creía que era un dios. Urkesh fue la única ciudad de Siria que no fue invadida por él.

Se cree que hay muchos más tesoros escondidos en las capas más profundas de la colina Tel Mozan. Desafortunadamente, las excavaciones se suspendieron en 2011 debido a la guerra en Siria y la ubicación está fuera del alcance de los arqueólogos extranjeros.


Urkesh antiguo: lo real

Escribo aventuras de fantasía histórica, pero los arqueólogos que trabajan para estudiar y preservar sitios antiguos son los verdaderos héroes. Sitios únicos e invaluables como Urkesh están en peligro de ser destruidos debido a la guerra y la agitación política antes de que podamos aprender sobre nuestros ancestros y las civilizaciones que construyeron.

Ambientada en el siglo III, Treasures of Dodrazeb: The Origin Key (Tesoros de Dodrazeb: la clave de origen) es una aventura histórica de fantasía de espada y ciencia. La curiosidad de un guerrero persa se enciende cuando lidera una invasión a Dodrazeb, un extraño reino aislado que posee una tecnología increíble. La desconcertante decisión de la antigua Dodrazeb de esconderse del mundo lleva al guerrero a profundizar en capas de misterios mientras su princesa hace todo lo posible para expulsar a los invasores. ¿Qué es lo que los Dodrazebbianos están tan desesperados por mantener escondidos? ¡Obtenga su copia en Amazon.com! Disponible tanto en libro electrónico como en rústica.

Antigua ciudad de Urkesh, hogar de la cultura hurrita.

Una de las ciudades más antiguas que se sabe que existe en la tierra es Urkesh. Su ubicación exacta fue un misterio hasta la década de 1990 cuando, después de diez años de minuciosas excavaciones, los arqueólogos identificaron Tel Mozan en el norte de Siria, cerca de las fronteras de Turquía e Irán, como Urkesh. La ciudad capital de los hurritas, floreció entre 4000 y 1300 a. C. Inicialmente se hizo poderoso debido a su ubicación en la intersección de las principales rutas comerciales, así como por su control de valiosos depósitos de cobre.

Escalera de piedra intacta en Urkesh.

Se han encontrado ruinas de edificios públicos monumentales, incluido un gran templo y un palacio. La arquitectura no es solo una construcción de adobe, sino también estructuras de piedra raras. Los arqueólogos han descubierto restos de una plaza abierta, un tramo de escaleras monumental y un pozo subterráneo profundo relacionado con los rituales religiosos conocido como el "Pasaje al Inframundo". Urkesh dominaba el antiguo horizonte en la parte superior de una terraza construida que rivalizaba con las montañas cercanas.

Tableta de león y piedra con inscripciones en lengua hurrita.

Se sabía muy poco sobre los hurritas antes de que se identificara positivamente a Urkesh. Puede que no haya muchas ciudades hurritas en lo que hoy es el sur de Siria, pero su civilización influyó en todo el Medio Oriente. Fueron una gran influencia en Mesopotamia al sur y culturas como la de los hititas como ciudades se estaban desarrollando por primera vez en esa región. A diferencia de las estructuras políticas centralizadas de la antigua Asiria y Egipto, la cultura urbana hurrita parece haber tenido una organización más feudal, posiblemente limitando el desarrollo de grandes complejos de palacios o templos.

El idioma hurrita único es diferente a cualquier otro idioma antiguo conocido. Los historiadores creen que los hablantes de este idioma procedían originalmente de las tierras altas de Armenia y se extendieron por el sureste de Anatolia y el norte de Mesopotamia a principios del segundo milenio a. C.

Recipiente de incienso hurrita.

Ceramistas consumados, la cerámica hurrita era muy apreciada en el lejano Egipto. La cerámica Khabur y la cerámica Nuzi son dos tipos de cerámica hecha con ruedas que usaban los hurritas. La vajilla Khabur se caracteriza por líneas pintadas de color rojizo con un patrón geométrico triangular y puntos, mientras que la vajilla Nuzi tiene formas muy distintivas y está pintada en marrón o negro.

También conocido por sus logros en metalurgia, los hurritas comerciaban cobre al sur de Mesopotamia desde las tierras altas de Anatolia. El valle de Khabur tenía una posición central en el comercio de metales, y el cobre, la plata e incluso el estaño eran accesibles desde los países dominados por los hurritas en las tierras altas de Anatolia. Entre los pocos ejemplos supervivientes de trabajo en metal hurrita, se descubrieron en Urkesh algunas pequeñas y finas estatuillas de leones de bronce.

Lamentablemente, la guerra civil siria ha interrumpido las fascinantes actividades arqueológicas en Urkesh y ha puesto en peligro futuros descubrimientos sobre la cultura hurrita. El sitio se encuentra cerca de la frontera turca y ahora está protegido por tropas kurdas y un equipo de trabajadores locales.


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Descubre 5 ciudades perdidas que han sido redescubiertas.

Es posible que hayas oído hablar de la historia de Atlantis, la ciudad perdida, supuestamente tragada por el mar y desaparecida para siempre; no dejó ninguna evidencia de su existencia. Lo que tenemos es solo un mito que fue contactado por Platón, y la humanidad está llena de mitos y leyendas, ¿no es así? ¿Pero las ciudades que realmente han existido durante los últimos milenios? Hace unos 6.000 años empezaron a aparecer las primeras formaciones de ciudades, volviéndose cada vez más complejas en sus formas de organizarse. Desde entonces, muchas sociedades también se han derrumbado, dejando atrás las ciudades perdidas en el tiempo.

Gracias a las numerosas expediciones realizadas por arqueólogos de todo el mundo, muchas de estas ciudades están comenzando a ser redescubiertas. Algunos de ellos solo fueron posibles gracias a la combinación de arqueología y nuevas herramientas tecnológicas: surgieron de un pasado lejano y proporcionaron una serie de piezas para que los investigadores rastrearan sus historias. Y también nos hacen pensar en cuántas ciudades perdidas deben permanecer enterradas o bajo densos bosques tropicales, pero aquí puedes ver 5 ciudades perdidas que han sido redescubiertas.

1 - Machu Picchu

Solo el 24 de julio de 1911, la ciudad fue redescubierta por el profesor estadounidense Hiram Bringham, mientras dirigía una expedición de la Universidad de Yale. En ese momento, Bringham buscó encontrar la ciudad de los descendientes de los incas, Vilcabamba, que fue construida como refugio para quienes huían de los invasores españoles. Al pasar por el cañón de Urubamba, el profesor se enteró de que había abundantes ruinas en la cima de la montaña; el desafío sería llegar a ellas.

También conocida como la “Ciudad Perdida de los Incas”, Machu Picchu significa, en quechua, “montaña vieja” y, quizás, es una de las ciudades redescubiertas más famosas del mundo. Ubicada en una montaña en Perú, a 2.400 metros de altura, se estima que la ciudad fue construida alrededor del siglo XV, como uno de los principales símbolos del Imperio Inca - presente en parte del occidente de Sudamérica, centrada en la Cordillera de los Andes. .

Al llegar a la ciudad vieja, se enfrentó a un paisaje de ruinas tomado por vegetación autóctona, pero con edificaciones que sin duda estuvieron abandonadas durante mucho tiempo. Bringham regresó a Machu Picchu en una nueva expedición en 1912, y en los años siguientes, 1914 y 1915, varios otros exploradores mapearon y exploraron la ubicación y los alrededores de la ciudad perdida en detalle.

2 - Çatalhüyük

La ciudad fue redescubierta por los arqueólogos alrededor de 1958, en la meseta sur de Anatolia, en Asia Menor, y su territorio abarcaba más de 32 acres, hasta 18 capas, a unos 21 metros de profundidad. Investigaciones posteriores indican que el complejo ha estado habitado ininterrumpidamente durante más de 1.150 años. En 2012, la ciudad fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Ubicada en la Turquía actual, Çatalhüyük es quizás una de las ciudades más antiguas jamás descubiertas en la historia de la humanidad. De hecho, no era una ciudad como la que tenemos en mente hoy. Data de 6.700 años antes de Cristo, se considera uno de los asentamientos más grandes del período neolítico en una región conocida como Asia Menor.

Hoy sabemos que Çatalhüyük tiene una etapa de cultura muy refinada, además de casas construidas con ladrillos y la entrada era por el techo -el acceso entre las casas se hacía desde la parte superior de las otras casas-, y dentro de ellas había plataformas para dormir, sentarse y trabajar. Sus muertos fueron enterrados dentro de la casa, en posición fetal, lo que posiblemente involucró procesos ritualísticos.

3 - Megalópolis maya

En 2018, un grupo de investigadores identificó las ruinas de más de 60.000 estructuras como casas, palacios, carreteras elevadas y otros tipos de características arquitectónicas. Todo escondido por la densa selva guatemalteca. De hecho, fue una gran megalópolis del pueblo maya, una civilización que alcanzó su apogeo en Centroamérica hace unos 1.200 años.

Lo más interesante de este redescubrimiento es que, además de ser muy reciente, fue posible gracias a la combinación de nuevas tecnologías y estudios arqueológicos. En este caso, el gran complejo de ruinas mayas fue observado con la tecnología revolucionaria llamada Light Detection And Ranging (LiDar) - a través de las propiedades de la óptica, es capaz de remover el denso bosque y revelar ruinas escondidas.

4 - Urkesh: ciudad olvidada de los hurritas

Enterrado durante miles de años, fue solo en la década de 1980 que los arqueólogos descubrieron Tell Mozan, un montículo alto que ocultaba lo que quedaba del antiguo palacio, templo y plaza. Solo 10 años después, los investigadores concluyeron que, de hecho, era la ciudad perdida de Ukesh.

Ukesh fue un importante centro político y religioso entre el 4000 y el 1300 a.C., ubicado en lo que hoy es el norte de Siria, cerca de las fronteras entre Turquía e Irak. Además de ser una de las principales rutas comerciales entre Siria y Mesopotamia, la ciudad también albergaba a los hurritas, un pueblo de Mesopotamia.

La ciudad redescubierta es una de las primeras conocidas en la historia que tiene un modelo de urbanización bastante diferente al modelo complejo de las ciudades sumerias.

5 - Ciudad de oro perdida de Luxor

Descubierta en septiembre de 2020, la ciudad de Akhenaton, la actual ciudad egipcia de Luxor, todavía tiene mucho por explorar. La llamada "ciudad dorada perdida de Luxor" habría sido construida como una ciudad de corta ocupación por el faraón Akhenaton, que data de la época del faraón Amenhotep III, que gobernó entre 1386 a. C. y 1353 a. C.

El estado de conservación impresionó a los investigadores. Las estructuras están llenas de objetos cotidianos, la mayoría relacionados con la producción artística e industrial. Casas donde los trabajadores podrían haber vivido mientras servían al faraón. Otros elementos relacionados con la producción de vidrio y metales.

El tamaño total de la ciudad aún no se ha determinado, pero su datación es evidente gracias a los jeroglíficos presentes en una variedad de artefactos. Las diferentes capas de asentamiento observadas por los investigadores indican diferentes períodos de ocupación, que se remontan al período comprendido entre el siglo III d.C. y el siglo VII d.C.


No me olvides

El Creciente Fértil es un término para una antigua zona fértil al norte, este y oeste del desierto de Arabia en el suroeste de Asia. El valle de Mesopotamia y el valle del Nilo caen bajo este término a pesar de que la zona montañosa alrededor de Mesopotamia es la zona natural para la transición en un sentido histórico.

Como resultado de una serie de factores geográficos únicos, el Creciente Fértil tiene una historia impresionante de actividad y cultura agrícolas humanas tempranas. Además de los numerosos sitios arqueológicos con restos de esqueletos y reliquias culturales, la zona es conocida principalmente por sus sitios de excavación relacionados con los orígenes agrícolas y el desarrollo de la era neolítica.

Fue aquí, en las laderas boscosas de las montañas de la periferia de esta área, donde la agricultura se originó en un ambiente ecológicamente restringido. La zona occidental y las áreas alrededor del Eufrates superior dieron crecimiento a las primeras comunidades agrícolas neolíticas conocidas con casas pequeñas y redondas, también conocidas como culturas del Neolítico A de Pre Cerámica (PPNA), que data de poco después del 10,000 a.C. e incluye áreas como Jericó. , la ciudad más antigua del mundo.

Durante el siguiente PPNB del 9000 aC, estas comunidades se convirtieron en aldeas más grandes con la agricultura y la cría de animales como la principal fuente de sustento, con asentamiento en la casa rectangular de dos pisos. El hombre entró ahora en simbiosis con las especies de cereales y ganado, sin oportunidad de volver a las sociedades de cazadores-recolectores.

El área al oeste y al norte de las llanuras del Éufrates y el Tigris también vio el surgimiento de sociedades tempranas y complejas en la Edad del Bronce mucho más tardía (alrededor del 4000 aC). Hay evidencia de la cultura escrita y la formación del estado temprano en esta área de la estepa del norte, aunque la formación escrita de los estados cambió con relativa rapidez su centro de gravedad al valle mesopotámico y se desarrolló allí. Por lo tanto, muchos escritores han llamado a la zona "La cuna de la civilización".

El área ha experimentado una serie de trastornos y nueva formación de estados. Cuando se formó Turquía a raíz del genocidio contra los griegos pónticos, armenios y asirios perpetrado por los jóvenes turcos durante la Primera Guerra Mundial, se estima que murieron entre dos tercios y tres cuartos de todos los armenios y asirios de la región, y los griegos pónticos fueron empujados a Grecia.

Israel fue creado a partir del Imperio Otomano y la conquista de los territorios palestinos. La existencia de grandes estados nacionales árabes desde el Magreb hasta el Levante ha representado desde entonces una amenaza potencial para Israel que debería ser neutralizada cuando surjan oportunidades.

Esta línea de pensamiento estuvo en el corazón de las políticas de David Ben Gurion en la década de 1950 que buscaban exacerbar las tensiones entre cristianos y musulmanes en el Líbano por los frutos de adquirir influencia regional mediante el desmembramiento del país y la posible adquisición de territorio adicional.

Los cristianos ahora están siendo sistemáticamente objetivo de genocidio en Siria, según el Vaticano y otras fuentes con contactos sobre el terreno entre la comunidad cristiana asediada.

Según informes de la Agencia de Noticias Fides del Vaticano recopilados por el Centro para el Estudio del Intervencionismo, los rebeldes del Ejército Sirio Libre respaldado por Estados Unidos y las facciones derivadas cada vez más radicales están saqueando iglesias cristianas, matando a tiros a cristianos en la calle y difundiendo ultimátums que todos los cristianos deben ser limpiados de las aldeas controladas por los rebeldes, e incluso los sacerdotes fusilados.

It is now time that the genocide against the Pontic Greeks, Assyrians and Armenians is being recognized, that the Israeli occupation, settlements and violence against the Palestinians stop, and that the various minorities in the area start to live their lifes in peace – without violence and threats from majority populations, or from the West, and then specificially from the US.


Forget-me-not

The Fertile Crescent is a term for an old fertile area north, east and west of the Arabian Desert in Southwest Asia. The Mesopotamian valley and the Nile valley fall under this term even though the mountain zone around Mesopotamia is the natural zone for the transition in a historical sense.

As a result of a number of unique geographical factors the Fertile Crescent have an impressive history of early human agricultural activity and culture. Besides the numerous archaeological sites with remains of skeletons and cultural relics the area is known primarily for its excavation sites linked to agricultural origins and development of the Neolithic era.

It was here, in the forested mountain slopes of the periphery of this area, that agriculture originated in an ecologically restricted environment. The western zone and areas around the upper Euphrates gave growth to the first known Neolithic farming communities with small, round houses , also referred to as Pre Pottery Neolithic A (PPNA) cultures, which dates to just after 10,000 BC and include areas such as Jericho, the world’s oldest city.

During the subsequent PPNB from 9000 BC these communities developed into larger villages with farming and animal husbandry as the main source of livelihood, with settlement in the two-story, rectangular house. Man now entered in symbiosis with grain and livestock species, with no opportunity to return to hunter – gatherer societies.

The area west and north of the plains of the Euphrates and Tigris also saw the emergence of early complex societies in the much later Bronze Age (about 4000 BC). There is evidence of written culture and early state formation in this northern steppe area, although the written formation of the states relatively quickly shifted its center of gravity into the Mesopotamian valley and developed there. The area is therefore in very many writers been named “The Cradle of Civilization.”

The area has experienced a series of upheavals and new formation of states. When Turkey was formed in the aftermath of the genocide against the Pontic Greeks, Armenians and Assyrians perpetrated by the Young Turks during the First World War it is estimated that two-thirds to three-quarters of all Armenians and Assyrians in the region died, and the Pontic Greeks was pushed to Greece.

Israel was created out of the Ottoman Empire and the conquering of the Palestinian terretories. The existence of large Arab nation states from the Maghreb to the Levant has since represented a potential threat to Israel which should be neutralised when opportunities arise.

This line of thinking was at the heart of David Ben Gurion’s policies in the 1950s which sought to exacerbate tensions between Christians and Muslims in the Lebanon for the fruits of acquiring regional influence by the dismembering the country and the possible acquisition of additional territory.

The Christians are now being systematically targeted for genocide in Syria according to Vatican and other sources with contacts on the ground among the besieged Christian community.

According to reports by the Vatican’s Fides News Agency collected by the Centre for the Study of Interventionism, the US-backed Free Syrian Army rebels and ever more radical spin-off factions are sacking Christian churches, shooting Christians dead in the street, broadcasting ultimatums that all Christians must be cleansed from the rebel-held villages, and even shooting priests.

It is now time that the genocide against the Pontic Greeks, Assyrians and Armenians is being recognized, that the Israeli occupation, settlements and violence against the Palestinians stop, and that the various minorities in the area start to live their lifes in peace – without violence and threats from majority populations, or from the West, and then specificially from the US.


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Posted by Sjur Cappelen Papazian on November 27, 2013

The Hurrians

The Hurrians, probably originators of the various storm-gods of the ancient Near East, were a people of the Bronze Age Near East. Modern scholars place them in Anatolia and Northern Mesopotamia at their probable earliest origins. Hurrian settlements are distributed over three modern countries, Iraq, Syria and Turkey.

The heart of the Hurrian world is dissected by the modern border between Syria and Turkey. Several sites are situated within the border zone, making access for excavations problematic. A threat to the ancient sites are the many dam projects in the Euphrates, Tigris and Khabur valleys. Several rescue operations have already been undertaken when the construction of dams put entire river valleys under water.

They spoke an ergative-agglutinative language conventionally called Hurrian, which is unrelated to neighbouring Semitic or Indo-European languages, and may have been a language isolate. The Iron Age Urartian language is closely related to Hurrian. Several notable Russian linguists, such as S. A. Starostin and V. V. Ivanov, have claimed that Hurro-Urartian languages were related to the Northeast Caucasian languages.

From the 21st century BC to the late 18th century BC, Assyria controlled colonies in Anatolia, and the Hurrians, like the Hattians, adopted the Assyrian Akkadian cuneiform script for their own language about 2000 BCE. Texts in the Hurrian language in cuneiform have been found at Hattusa, Ugarit (Ras Shamra), as well as in one of the longest of the Amarna letters, written by King Tushratta of Mitanni to Pharaoh Amenhotep III. It was the only long Hurrian text known until a multi-tablet collection of literature in Hurrian with a Hittite translation was discovered at Hattusa in 1983.

Hurrian names occur sporadically in northwestern Mesopotamia. They occupied a broad arc of fertile farmland stretching from the Khabur River valley in the west to the foothills of the Zagros Mountains in the east. The Khabur River valley was the heart of the Hurrian lands. This region hosted other rich cultures (see Tell Halaf and Tell Brak).

The first known Hurrian kingdom emerged around the city of Urkesh (modern Tell Mozan) during the third millennium BCE. There is evidence that they were allied with the Akkadian Empire, indicating they had a firm hold on the area by the reign of Naram-Sin of Akkad (ca. 2254–2218 BCE).

The city-state of Urkesh had some powerful neighbors. At some point in the early second millennium BCE, the Amorite kingdom of Mari to the south subdued Urkesh and made it a vassal state. In the continuous power struggles over Mesopotamia, another Amorite dynasty made themselves masters over Mari in the eighteenth century BCE. Shubat-Enlil (modern Tell Leilan), the capital of this Old Assyrian kingdom, was founded some distance from Urkesh at another Hurrian settlement in the Khabur River valley.

The Hurrians also migrated further west in this period. By 1725 BCE they are found also in parts of northern Syria, such as Alalakh. The Amoritic-Hurrian kingdom of Yamhad is recorded as struggling for this area with the early Hittite king Hattusilis I around 1600 BCE.

Hurrians also settled in the coastal region of Adaniya in the country of Kizzuwatna, southern Anatolia. Yamhad eventually weakened to the powerful Hittites, but this also opened Anatolia for Hurrian cultural influences. The Hittites were influenced by the Hurrian culture over the course of several centuries.

The Hittites continued expanding south after the defeat of Yamhad. The army of the Hittite king Mursili I made its way to Babylon and sacked the city. The destruction of the Babylonian kingdom, as well as the kingdom of Yamhad, helped the rise of another Hurrian dynasty.

The first ruler was a legendary king called Kirta who founded the multi-ethnic kingdom of Mitanni (known also as Hanigalbat/Ḫanigalbat, and to the Egyptians as nhrn) around 1500 BCE. Mitanni, the largest and most influential Hurrian nation, gradually grew from the region around the Khabur valley and was the most powerful kingdom of the Near East in c. 1450–1350 BCE.

Some theonyms, proper names and other terminology of the Mitanni exhibit an Indo-Aryan superstrate, suggesting that an Indo-Aryan elite imposed itself over the Hurrian population in the course of the Indo-Aryan expansion. The Mitanni being perhaps an Indo-European-speaking people who formed a ruling class over the Hurrians.

Another Hurrian kingdom also benefited from the demise of Babylonian power in the sixteenth century BCE. Hurrians had inhabited the region northeast of the river Tigris, around the modern Kirkuk. This was the kingdom of Arrapha.

Excavations at Yorgan Tepe, ancient Nuzi, proved this to be one of the most important sites for our knowledge about the Hurrians. Hurrian kings such as Ithi-Teshup and Ithiya ruled over Arrapha, yet by the mid-fifteenth century BCE they had become vassals of the Great King of Mitanni. Arrapha itself was destroyed by the Assyrians in the fourteenth century BCE.

By the thirteenth century BCE all of the Hurrian states had been vanquished by other peoples. The heart of the Hurrian lands, the Khabur river valley, became an Assyrian province. It is not clear what happened to the Hurrian people at the end of the Bronze Age. Some scholars have suggested that Hurrians lived on in the country of Subartu north of Assyria during the early Iron Age.

The Hurrian population of Syria in the following centuries seems to have given up their language in favor of the Assyrian dialect of Akkadian or, more likely, Aramaic. This was around the same time that an aristocracy speaking Urartian, similar to old Hurrian, seems to have first imposed itself on the population around Lake Van, and formed the Kingdom of Urartu. By the Early Iron Age, the Hurrians had been assimilated with other peoples, except perhaps in the kingdom of Urartu, also known as Armenia.

Knowledge of Hurrian culture relies on archaeological excavations at sites such as Nuzi and Alalakh as well as on cuneiform tablets, primarily from Hattusa (Boghazköy), the capital of the Hittites, whose civilization was greatly influenced by the Hurrians.

Tablets from Nuzi, Alalakh, and other cities with Hurrian populations (as shown by personal names) reveal Hurrian cultural features even though they were written in Akkadian. Hurrian cylinder seals were carefully carved and often portrayed mythological motifs. They are a key to the understanding of Hurrian culture and history.

The Hurrian urban culture was not represented by a large number of cities. Urkesh was the only Hurrian city in the third millennium BCE. In the second millennium BCE we know a number of Hurrian cities, such as Arrapha, Harran, Kahat, Nuzi, Taidu and Washukanni – the capital of Mitanni.

Although the site of Washukanni, alleged to be at Tell Fakhariya, is not known for certain, no tell (city mound) in the Khabur Valley much exceeds the size of 1 square kilometer (250 acres), and the majority of sites are much smaller.

The Hurrian urban culture appears to have been quite different from the centralized state administrations of Assyria and ancient Egypt. An explanation could be that the feudal organization of the Hurrian kingdoms did not allow large palace or temple estates to develop.

The Hurrians were masterful ceramists. Their pottery is commonly found in Mesopotamia and in the lands west of the Euphrates it was highly valued in distant Egypt, by the time of the New Kingdom.

Archaeologists use the terms Khabur ware and Nuzi ware for two types of wheel-made pottery used by the Hurrians. Khabur ware is characterized by reddish painted lines with a geometric triangular pattern and dots, while Nuzi ware has very distinctive forms, and are painted in brown or black.

The Hurrians had a reputation in metallurgy. The Sumerians borrowed their copper terminology from the Hurrian vocabulary. Copper was traded south to Mesopotamia from the highlands of Anatolia. The Khabur Valley had a central position in the metal trade, and copper, silver and even tin were accessible from the Hurrian-dominated countries Kizzuwatna and Ishuwa situated in the Anatolian highland. Not many examples of Hurrian metal work have survived, except from the later Urartu. Some small fine bronze lion figurines were discovered at Urkesh.

The Mitanni were closely associated with horses. The name of the country of Ishuwa, which might have had a substantial Hurrian population, meant “horse-land”. A famous text discovered at Hattusa deals with the training of horses. The man who was responsible for the horse-training was a Hurrian called Kikkuli. The terminology used in connection with horses contains many Indo-Aryan loan-words (Mayrhofer, 1974).

Among the Hurrian texts from Ugarit are the oldest known instances of written music, dating from c. 1400 BCE. Amongst these fragments are found the names of four Hurrian composers, Tapšiẖuni, Puẖiya(na), Urẖiya, and Ammiya.

The Hurrian religion, in different forms, influenced the entire ancient Near East. The Hittites were influenced by the Hurrian culture over the course of several centuries. The Hurrian culture made a great impact on the religion of the Hittites. From the Hurrian cult centre at Kummanni in Kizzuwatna Hurrian religion spread to the Hittite people. Syncretism merged the Old Hittite and Hurrian religions.

The population of the Indo-European-speaking Hittite Empire in Anatolia included a large population of Hurrians, and there is significant Hurrian influence in Hittite mythology. Their pantheon was also integrated into the Hittite one, and the goddess Hebat of Kizzuwatna became very important in Hittite religion towards the end of the 13th century BC. A corpus of religious texts called the Kizzuwatna rituals was discovered at Hattusa.

Šauška, or Šawuška, was a Hurrian goddess who was also adopted into the Hittite pantheon. She is known in detail because she became the patron goddess of the Hittite king Hattusili III (1420–1400 BC) following his marriage to Puduhepa, the daughter of the goddess’s high priest. Her cultic center was Lawazantiya in Kizzuwatna.

Shaushka is a goddess of fertility, war and healing. She is depicted in human form with wings, standing with a lion and accompanied by two attendants. She was considered equivalent to the Mesopotamian goddess Ishtar and is sometimes identified using Ishtar’s name in Hittite cuneiform.

Hurrian cylinder seals often depict mythological creatures such as winged humans or animals, dragons and other monsters. The interpretation of these depictions of gods and demons is uncertain. They may have been both protective and evil spirits. Some is reminiscent of the Assyrian shedu.

The Hurrian gods do not appear to have had particular “home temples”, like in the Mesopotamian religion or Ancient Egyptian religion. Some important cult centres were Kummanni in Kizzuwatna, and Hittite Yazilikaya.

Harran was at least later a religious centre for the moon god, and Shauskha had an important temple in Nineve, when the city was under Hurrian rule. A temple of Nergal was built in Urkesh in the late third millennium BCE. The town of Kahat was a religious centre in the kingdom of Mitanni.

The Hurrian myth “The Songs of Ullikummi”, preserved among the Hittites, is a parallel to Hesiod’s Theogony the castration of Uranus by Cronus may be derived from the castration of Anu by Kumarbi, while Zeus’s overthrow of Cronus and Cronus’s regurgitation of the swallowed gods is like the Hurrian myth of Teshub and Kumarbi. It has been argued that the worship of Attis drew on Hurrian myth. The Phrygian goddess Cybele would then be the counterpart of the Hurrian goddess Hebat.

Kizzuwatna is the name of an ancient Anatolian kingdom in the 2nd millennium BC. It was situated in the highlands of southeastern Anatolia, near the Gulf of İskenderun in modern-day Turkey, and occupied a wide oval of territory between the Hittites to the north and west, and the increasingly powerful state of Mitanni to the south and east. It encircled the Taurus Mountains and the Ceyhan river.

The center of the kingdom was the city of Kummanni, situated in the highlands. In a later era, the same region was known as Cilicia.
Primarily a Hurrian state, with a capital at Kummanni, Kizzuwatna remained an independent power until the late fifteenth century, when it was conquered by Mitanni.

The country possessed valuable resources, such as silver mines in the Taurus Mountains. The slopes of the mountain range are still partly covered by woods. Annual winter rains made agriculture possible in the area at a very early date. The plains at the lower course of the Ceyhan river provided rich cultivated fields.

A Bronze Age archaeological site, where early evidence of tin mining was found, is at Kestel. Tin was as scarce and valuable as petroleum is today in the Bronze Age. It was a vital ingredient of bronze, used with copper to make the alloy.

In 1989, on a hill opposite the mine, associates found piles of Bronze Age pottery, close to 50,000 ground stone tools and evidence that this site had been continuously occupied from 3290-1840 BC. A great deal of the city was semi subterranean. The Kestel mine stopped producing at the end of the third millennium BC.

King Sargon of Akkad claimed to have reached the Taurus mountains (the silver mountains) in the 23rd century BC. However, archaeology has yet not confirmed any Akkadian influence in the area. The trade routes from Assyria to the karum in the Anatolian highlands went through Kizzuwatna by the early 2nd millennium BC.

Kizzuwatna emerged from the ‘land of Adaniya’ (modern Adana) near the coast during the dark age of the sixteenth century BC. The earliest Hittite records refer to both Kizzuwatna and neighbouring Arzawa as Luwia, so it is possible they emerged from a single territorial association.

Several ethnic groups coexisted in the coastal region of Adaniya in the country of Kizzuwatna, southern Anatolia. The Hurrians inhabited this area at least since the beginning of the 2nd millennium BC. The Hittite expansion in the early Old Kingdom period (under Hattusili I and Mursili I) was likely to bring the Hittites and the Luwians rom the north to southeastern Anatolia. Other regional peoples, such as the Teucri, also included Luwian elements amongst their make-up, showing how far they spread.

The Luwian language was part of the Indo-European language group, with close ties to the Hittite language. Both the local Hittites and the Luwians were likely to contribute to the formation of independent Kizzuwatna after the weakening of the Hittite Old Kingdom.

The toponym Kizzuwatna is possibly a Luwian adaptation of Hittite *kez-udne ‘country on this side (of the mountains)’, while the name Isputahsu is definitely Hittite and not Luwian. Hurrian culture became more prominent in Kizzuwatna once it entered the sphere of influence of the Hurrian kingdom of Mitanni.

The kings of Kizzuwatna of the 2nd millennium BC had frequent contact with the Hittites to the north. Puduhepa, queen of the Hittite king Hattusili III, came from Kizzuwatna, where she had been a priestess.

In the power struggle that arose between the Hittites and the Hurrian kingdom of Mitanni, Kizzuwatna became a strategic partner due to its location from the reign of Shunashura I, until the Hittite king Arnuwanda I overran the country and made it a vassal kingdom. Isputahsu made a treaty with the weakened Hittite king Telepinu, although some sources say Tudhaliya II (I), which with the dating used here place that king at least fifty years later than this event. Later, Kizzuwatna shifted its allegiance, perhaps due to a new ruling dynasty.

Kizzuwatna rebelled during the reign of Suppiluliuma I, but remained within the Hittite empire for two hundred years. In the famous Battle of Kadesh (c. 1274 BC), Kizzuwadna supplied troops to the Hittite king.

Arzawa in the second half of the 2nd millennium BC (roughly from late 15th century until the beginning of the 12th century) was the name of a region and a political entity (a “kingdom” or a federation of local powers) in Western Anatolia.

The core of Arzawa is believed to have been located along the Kestros River (Küçük Menderes), with its capital at Apasa, later known as Ephesus.

It was the successor state of the Assuwa league, a confederation of states in western Anatolia formed to oppose the Hittite empire that included parts of western Anatolia, but got defeated and conquered by the Hittites under an earlier Tudhaliya I around 1400 BC.

Arzawa was the western neighbour and rival of the Middle and New Hittite Kingdoms. On the other hand it was inclose contact with the Ahhiyawa of the Hittite texts, which corresponds to the Achaeans of Mycenaean Greece. Moreover, Achaeans and Arzawa formed a coalition against the Hittites, in various periods.

When the Hittites conquered Arzawa it was divided into three Hittite provinces: a southern province called Mira along the Maeander River, which would later become known as Caria a northern province called the Seha River Land, along the Gediz River, which would later become known as Lydia and an eastern province called Hapalla.

The languages spoken in Arzawa during the Bronze Age and early Iron Age cannot be directly determined due to the paucity of indigenous written sources. The current consensus among scholars is that the linguistic identity of Arzawa was predominantly Luwian, based, inter alia, on the replacement of the designation Luwiya with Arzawa in a corrupt passage of a New Hittite copy of the Laws, which appears to reflect a change in the name of the region.

However, one scholar has recently argued that Luwiya and Arzawa were two separate entities, because Luwiya is mentioned in the Hittite Laws as a part of the Hittite Old Kingdom, whereas Arzawa was independent from the Hittites during this period. He also argued that there was no significant Luwian population in Arzawa, but instead that it was predominantly inhabited by speakers of Proto-Lydian and Proto-Carian.

The inscription of the Karabel rock-carved prince-warrior monument in Mount Nif was read as attributing it to “Tarkasnawa, King of Mira”, a part of the Kingdom of Arzawa.

The zenith of the kingdom was during the 15th and 14th centuries BC. The Hittites were then weakened, and Arzawa was an ally of Egypt. This alliance is recorded in the correspondence between the Arzawan ruler Tarhundaradu and the Pharaoh Amenophis III called the Arzawa letters, part of the archive of the Amarna letters (Nr.31 and 32), having played a substantial role in the decipherment of the Hittite language in which they were written.

According to Hittite records, in ca. 1320 BC Arzawa joined an anti-Hittite alliance together with the region of Millawanta (Milet) under the king of Ahhijawa (the latter widely accepted as Mycenaean Greece or part of it).

As a response of this initiative, the Hittite kings Suppiluliuma I and Mursili II finally managed to defeat Arzawa around 1300 BC. The king of Arzawa managed to escape to Mycenaean controlled territory. Arzawa was then split by the Hittites it into vassal kingdoms. These were called Kingdom of Mira, Hapalla and “Land of the River Seha” (present-day Gediz or Bakırçay rivers or both). Also, Mursili’s son Muwatalli added as vassal Wilusa (Troy).

These kingdoms, usually termed simply as “lands” in Hittite registers, could have formed part of the Arzawa complex already during the existence of Arzawa kingdom.

Known western Anatolian late-Bronze Age regions and/or political entities which, to date, have not been cited as having been part of the Arzawa complex are Land of Masa (“Masha”), Karkiya, associable with Iron Age “Caria”, and Lukka lands, associable with Iron Age “Lycia”.

After the collapse of the Hittite Empire from the 12th century, while Neo-Hittite states partially pursued Hittite history in southern Anatolia and Syria, the chain seems to have broken as far as Arzawa lands in western Anatolia were concerned and these could have pursued their own cultural path until unification came with the emergence of Lydia as a state under the Mermnad dynasty in the 7th century BC.

There has been evidence from a British expedition in 1954 to Beycesultan in inner western Anatolia which suggests that the local king had central heating in his home. Nothing more was heard from this invention until Gaius Sergius Orata reinvented it in Ancient Rome around 80 BCE.

Melid (Hittite: Malidiya and possibly also Midduwa Akkadian: Meliddu Urartian: Melitea Latin: Melitene) was an ancient city on the Tohma River, a tributary of the upper Euphrates rising in the Taurus Mountains. It has been identified with modern Arslantepe near Malatya, Turkey.

The site has been inhabited since the development of agriculture in the fertile crescent dating to the Uruk period. From the Bronze Age the site became an administrative center of a larger region in the kingdom of Isuwa, the ancient Hittite name for one of its neighboring Anatolian kingdoms to the east, in an area which later became the Luwian Neo-Hittite state of Kammanu.

The earliest settlements in Isuwa show cultural contacts with Tell Brak to the south, though not being the same culture. Agriculture began early due to favorable climatic conditions. Isuwa was at the outer fringe of the early Mesopotamian Uruk period culture.

The people of Isuwa were also skilled in metallurgy and they reached the Bronze Age in the fourth millennium BC. Copper were first mixed with arsenic, later with tin. The Early Bronze Age culture were linked with Caucasus in the northeast.

In the Hittite period the culture of Isuwa show great parallels to the Central Anatolian and the Hurrian culture to the south. The monumental architecture was of Hittite influence.

The land of Isuwa was situated in the upper Euphrates river region. The river valley was here surrounded by the Anti-Taurus Mountains. To the northeast of the river lay a vast plain stretching up to the Black Sea mountain range.

The plain had favourable climatic conditions due to the abundance of water from springs and rainfall. Irrigation of fields was possible without the need to build complex canals. The river valley was well suited for intensive agriculture, while livestock could be kept at the higher altitudes. The mountains possessed rich deposits of copper which were mined in antiquity.

The Isuwans left no written record of their own, and it is not clear which of the Anatolian peoples inhabited the land of Isuwa prior to the Luwians. They could have been Indo-Europeans like the Luwians, related to the Hittites to the west, Hattians, Hurrians from the south, or Urartians who lived east of Isuwa in the first millennium BC.

The area was one of the places where agriculture developed very early in the Neolithic period. Urban centres emerged in the upper Euphrates river valley around 3000 BC. The first states may have followed in the third millennium BC. The name Isuwa is not known until the literate Hittite period of the second millennium BC. Few literate sources from within Isuwa have been discovered and the primary source material comes from Hittite texts.

To the west of Isuwa lay the hostile kingdom of the Hittites. The Hittite king Hattusili I (c.1600 BC) is reported to have marched his army across the Euphrates river and destroyed the cities there. This corresponds with burnt destruction layers discovered by archaeologists at town sites in Isuwa at roughly this date.

The Hittite king Suppiluliuma I records how in the time his father, Tudhaliya II (c.1400 BC), the land of Isuwa became hostile. The enmity was probably aggravated by the Hurrian kingdom of Mitanni to the south.

Mitanni tried to form an alliance against the Hittites. According to a fragmentary Hittite letter, the king of Mitanni, Shaushtatar, seems to have waged war against the Hittite king Arnuwanda I with support from Isuwa. These hostilities lasted into Suppiluliuma’s own reign when ca. 1350 BC he crossed the Euphrates and entered the land of Isuwa with his troops. He claims to have made Isuwa his subject.

Isuwa continued to be ruled by kings who were vassals of the Hittites. Few kings of Isuwa are known by names and documents. One Ehli-sharruma is mentioned as being king of Isuwa in a Hittite letter from the thirteenth century BC. Another king of Isuwa called Ari-sharruma is mentioned on a clay seal found at Korucutepe, an important site in Isuwa.

The city was heavily fortified, probably due to the Hittite threat from the west. The Hittites conquered the city in the fourteenth century BC. In the mid 14th century BC, Melid was the base of the Hittite king Suppiluliuma I on his campaign to sack the Mitanni capital Wassukanni.

After the end of the Hittite empire, from the 12th to 7th century BC, a new state emerged in Isuwa, the independent Luwian Neo-Hittite state of Kammanu, one of the so-called Neo-Hittite states, with Melid as its center. A palace was built and monumental stone sculptures of lions and the ruler erected.

The encounter with the Assyrian king of Tiglath-Pileser I (1115-1077 BC) resulted in the kingdom of Melid being forced to pay tribute to Assyria. With the demise of the Hittites the Phrygians settled to the west, and to the east the kingdom of Urartu was founded.

The most powerful neighbour was Assyria to the south. The encounter with the Assyrian king of Tiglath-Pileser I (1115-1077 BC) resulted in Kammanu being forced to pay tribute to Assyria.

Kammanu continued to prosper however until the Assyrian king Sargon II (722-705 BC) sacked the city in 712 BC. At the same time the Cimmerians and Scythians invaded Anatolia from the Caucausus to the northeast.

The movement of these nomadic people may have weakened Kammanu before the final Assyrian invasion, which probably caused the decline of settlements and culture in this area from the seventh century BC until the Roman period.

The Neo-Hittite state show influences both from the Phrygia, Assyria and the eastern kingdom of Urartu. After the Scythian people movement there appear some Scythian burials in the area.

The ancient land of Isuwa has today virtually disappeared beneath the water from several dams in the Euphrates river. The Turkish Southeastern Anatolia Project which started in the 1960s resulted in the Keban, Karakaya and Atatürk Dam which entirely flooded the river valley when completed in the 1970s. A fourth dam, Bireçik, was completed further south in 2000 and flooded the remainder of the Euphrates river valley in Turkey.

A great salvage campaign was undertaken in the upper Euphrates river valley at instigation of the president of the dam project Kemal Kurdaş. A Turkish, US and Dutch team of archaeologists headed by Maurits van Loon began the survey. Work then continued downstream where the Atatürk Dam was being constructed.

The excavations revealed settlements from the Paleolithic down into the Middle Ages. The sites of Ikizepe, Korucutepe, Norşuntepe and Pulur around the Murat (Arsanias) river, a tributary of the Euphrates to the east, revealed large Bronze Age settlements from the fourth to the second millennium BC. The center of the kingdom Isuwa may have lain in this region which would equate well with the Hittite statements of crossing the Euphrates in reaching the kingdom.

The important site of Arslantepe near the modern city of Malatya luckily remained safe from the rising water. Today an Italian team of archaeologists led by Marcella Frangipane are working at the site and studying the surrounding area. The site of Arslantepe was settled from the fifth millennium BC until the Roman period. It was the capital of the Neo-Hittite kingdom of Malatya.

The Hurrians are found also in parts of northern Syria, such as Alalakh, an ancient city-state, a late Bronze Age capital in the Amuq River valley of Turkey’s Hatay Province. It was occupied from before 2000 BC, when the first palace was built, and likely destroyed in the 12th century BC and never reoccupied. The city contained palaces, temples, private houses and fortifications. Modern Antakya has developed near the site.

Alalakh was founded by the Amorites (in the territory of present-day Turkey) during the Middle Bronze Age in the 2nd millennium BC. The first palace was built c. 2000 BC, contemporary with the Third Dynasty of Ur. The written history of the site may begin under the name Alakhtum, with tablets from Mari in the 18th century BC, when the city was part of the kingdom of Yamhad (modern Aleppo).

A dossier of tablets records that King Sumu-epeh sold the territory of Alakhtum to his son-in-law Zimri-Lim, king of Mari, retaining for himself overlordship. After the fall of Mari in 1765 BC, Alalakh seems to have come under the rule of Yamhad again. King Abban of Aleppo bestowed it upon his brother Yarim-Lim, to replace the city of Irridi. Abban had destroyed the latter after it revolted against his brother Yarim-Lim.

A dynasty of Yarim-Lin’s descendents was founded, under the hegemony of Aleppo, that lasted to the 16th century. According to the short chronology found at Mari, at that time Alalakh was destroyed, most likely by Hittite king Hattusili I, in the second year of his campaigns.

After a hiatus of less than a century, written records for Alalakh resume. At this time, it was again the seat of a local dynasty. Most of the information about the founding of this dynasty comes from a statue inscribed with what seems to be an autobiography of the dynasty’s founding king.

According to his inscription, in the 15th century BC, Idrimi, a Hurrianised Semitic son of the king of Aleppo who had been deposed by the new regional master, Barattarna, king of the Mitanni, may have fled his city for Emar, traveled to Alalakh, gained control of the city, and been recognized as a vassal by Barattarna.

The inscription records Idrimi’s vicissitudes: after his family had been forced to flee to Emar, he left them and joined the “Hapiru people” in “Ammija in the land of Canaan.” The Hapiru recognized him as the “son of their overlord” and “gathered around him” after living among them for seven years, he led his Habiru warriors in a successful attack by sea on Alalakh, where he founded the kingdom of Mukish and ruled from Alalakh as a vassal to the Mitanni.

The city state of Alalakh to the south expanded under its new vigorous leader Idrimi, himself a subject of the Mitannian king Barattarna. Idrimi also invaded the Hittite territories to the north, resulting in a treaty with the country Kizzuwatna. King Pilliya of Kizzuwatna had to sign a treaty with him.

Alalakh was probably destroyed by the Sea People in the 12th century BC, as were many other cities of coastal Anatolia and the Levant. The site was never reoccupied, the port of Al Mina taking its place during the Iron Age.

After the fall of the Hittite empire, several minor Neo-Hittite kingdoms emerged in the area, such as Tabal, Quwe and Kammanu, a Luwian speaking Neo-Hittite state in South Central Anatolia in the late 2nd millennium BC, formed from part of Kizzuwatna after the collapse of the Hittite Empire. Its principal city was Melid.

Aleppo has scarcely been touched by archaeologists, since the modern city occupies its ancient site. The site has been occupied from around 5000 BC, as excavations in Tallet Alsauda show. The city appears in historical records as an important city much earlier than Damascus.

The first record of Aleppo comes from the third millennium BC, when Aleppo was the capital of an independent kingdom closely related to Ebla, known as Armi to Ebla and Armani (Armenians) to the Akkadians. Giovanni Pettinato describes Armi as Ebla’s alter ego. Naram-Sin of Akkad destroyed both Ebla and Armani in the 23rd century BC.

In the Old Babylonian period, Aleppo’s name appears as Ḥalab (Ḥalba) for the first time. Aleppo was the capital of the important Amorite dynasty of Yamḥad. The Amoritic-Hurrian kingdom of Yamhad (ca. 1800–1600 BC), alternatively known as the ‘land of Ḥalab,’ was the most powerful in the Near East at the time and is recorded as struggling for this area with the early Hittite king Hattusilis I around 1600 BCE.

Yamhad eventually weakened to the powerful Hittites, and Yamḥad was destroyed by the Hittites under Mursilis I in the 16th century BC.However, Aleppo, which had cultic importance to the Hittites for being the center of worship of the Storm-God, soon resumed its leading role in Syria when the Hittite power in the region waned due to internal strife. This opened Anatolia for Hurrian cultural influences. The Hittites were influenced by the Hurrian culture over the course of several centuries.

Taking advantage of the power vacuum in the region, Parshatatar, king of the Hurrian Armenian kingdom of Mitanni, conquered Aleppo in the 15th century BC. Subsequently, Aleppo found itself on the frontline in the struggle between the Mitanni and the Hittites and Egypt.

The Hittite Suppiluliumas I permanently defeated Mitanni and conquered Aleppo in the 14th century BC. When the Hittite kingdom collapsed in the 12th century BC, Aleppo became part of the Aramaean Syro-Hittite kingdom of Arpad (also known as the state of Bit Agusi) at the beginning of the 1st millennium BC, and later it became the capital of the Aramaean Syro-Hittite kingdom of Hatarikka-Luhuti.

Aleppo itself was known as Halman, and this changed over time to Hatarikka (or Hadrach, in the Old Testament). While the Iron Age Aleppo may initially have been independent, it quickly became a south-eastern province within another Aramean Syro-Hittite state known as Pattin (or Unqi), before falling into the hands of Hamath.

In the 9th century BC, Aleppo was conquered by the Assyrians and became part of the Neo-Assyrian Empire until the late 7th century BC, before passing through the hands of the Neo-Babylonians and the Achamenid Persians.


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